¿A DONDE PODEMOS IR?

Esta es la respuesta más común a la evidencia conclusive tal como se ha presentado en este libro, demostrando que los testigos de Jehová no son la "organización de Dios."

¿Cuál otra organización existe que enseña la verdad? es la respuesta repetida con más frecuencia a esta evidencia.

Jesús no ha establecido ninguna organización. Formó el cuerpo de Cristo (véase Juan 151-16). Los miembros de este cuerpo no son necesariamente identificables por sus apariencias exteriores o si ellos pertenecen a cierta persuasión cristiana o no. El Señor Jehová una vez le dijo al pofeta Samuel "...No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón." - 1 Samuel 16:7 (V. P.)

Nuestro camino Cristiano no significa memorizar doctrinas. No significa pertenecer a cierta organización. Esta es una de las cosas más difíciles para que un Testigo entienda. Nuestro camino cristiano significa tomar la mano de nuestro Señor Jesús. El dijo, "Porque donde dos o tres se reunen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." -Mateo 18-20 (V.P.)

No hay nada grande en un organizacion hecha de dos o tres personas, sólo creyentes sencillos con fe en un Dios que responde a sus oraciones y dirige sus pasosSignifica confiar en Jesús para traernos a Dios.

Un cristiano no debe separarse (véase Hebreos 10:24,25), pero tampoco debe jugar ¡fe¡ partido de religión." Hay un equilibrio fino para sacar aquí: caminar y vivir como Jesús caminó en el mundo. El se llevaba bien hasta con la gente más grosera sin ser contaminado (véase Mateo 11: 19) sin embargo él no se estableció dentro de un grupo pequeño de personas y creer que porque él estaba tratando con ellos, que estaba caminando con Dios. El pasó mucho tiempo en oración. Su vida no estaba llena de tristeza, pero estaba sazonada con alegría y el Espíritu Santo. El amaba al Padre y usaba cada día para reflejar el amor de su Padre a otros. Está a la puerta de nuestro corazón y dice: Vira, yo estoy llamando a la puertai si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos." - Apocalipsis 3:20 (V. P.)

Nuestra oración es que usted acepte la invitación de nuestro Señor, si todavía no lo ha hecho, y goce con los demás de nosotros quienes, por medio de la preciosa sangre de Cristo, hemos vencido el mundo, (véase 1 Juan 5:4).

Sinceramente,

Randall Watters


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