¿Es Jesucristo Yahveh?

por David Brown


El nombre Yahveh (o Jehová) aparece casi 7.000 veces en el Antiguo Testamento. Algunas traducciones en español vierten el nombre judío de Dios por Señor, mientras que otras (como la Biblia de Jerusalén) utilizan Yahveh. Un tercer grupo, entre el cual se encuentra la Traducción del Nuevo Mundo usa Jehová. ¡Pero en el período entre Malaquías y Mateo desaparece repentinamente el Nombre! Hay más de 5.000 manuscritos en griego del Nuevo Testamento, { en ninguno aparece el Nombre, ni con letras griegas ni hebreas.

La Sociedad Watchtower afirma que el Nombre figuraba en los manuscritos originales del N.T. en griego, pero que fue extraido con posterioridad. Esta afirmación no cuenta con ninguna evidencia tangible, ¡porque no pueden presentar tan solo un manuscrito en griego del Nuevo Testamento con el Nombre! Es más, algunos de esos manuscritos del N.T. son tan antiguos que fueron producidos sólo una generación despúes de los escritos originales. Con estos la teoría sostenida por la Sociedad de que hubo una conspiración para extraer el Nombre de las escrituras del N.T. evidentemente queda como una posibilidad muy remota. Si se reconocen los hechos tal como están (sin tratar de cambiarlos para hacerlos encajar con una teoría preconcebida) uno tiene que admitir que el Nombre no figura en el N.T.

En el Nuevo Testamento nos encontramos con otro nombre. El nombre al que se le da énfasis en el N.T. es el nombre de Jesús. (Esto lleva a hacer unas comparaciones interesantes en la Traducción del Nuevo Mundo. Mientras la Sociedad Watchtower restaura el nombre de Jehová 237 veces en el N.T., ¡la Concordancia Comprensiva que han publicado tiene una lista del nombre de Jesús donde figura 900 veces!) En el libro de los Hechos se observa el énfasis que se le da al nombre de Jesús. Si tiene una concordancia busque la palabra nombre en el libro de los Hechos. ¡Verá constantemente que el nombre que enfatizaba la primera iglesia era el de Jesucristo! En Hechos 3:6 Pedro sanó al mendigo cojo en el nombre de Jesucristo. En Hechos 4:7,10,12,17,18 se lee que los prmmeros discípulos se defendían ante el Sanedrín declarando que tenían que usar el nombre de Jesucristo. En el capítulo 5 vuelven al tribunal supremo judío. ¿Por que nombre sufrieron? Hechos 5:41 da la respuesta: Estos, por lo tanto, se fueron de delante del Sanedrín, regocijándose porque se les había considerado dignos de sufrir deshonra a favor de su nombre. ¡Sufrieron por el nombre de Jesús! Debido a una limitación de espacio no se pueden considerar aquí tolos los versículos pertinentes. Considere algunos de ellos: Hechos 8:12; 9:1316,27,28; 15:26; 16:18 19:17; 21:13; 26:9. ¡En Hechos el nombre a que se le da énfasis es el nombre de Jesucristo!

¿Por qué hay un cambio de énfasis entre el Antiguo Testamento con Yahveh y el Nuevo Testamento con Jesucristo? ¿Será que el Nuevo Testamento presenta una deidad rival al subrayar tanto el nombre de Jesús? Algunas personas casi llegan a acusaciones de esta índole cuando se les sugiere la respuesta de que el N.T. identifica a Jesús como Yahveh. ¡Hay que tener presente que no se está diciendo que Jesús es el Padre! Más bien lo que aquí se presenta es que Jesús y el Padre comparten el mismo nombre sin ninguna competencia entre sí.

Charles Taze Russell, el primer presidente de la Sociedad Watchtower, creía firmemente que no se podía aplicar el nombre de Yahveh a Jesucristo. Se le cita con una aparente aprobación en la pág. 22 del libro oficial de historia de la Sociedad, Los Testigos de Jehová en el propósito divino (publicado en 1959):

"Con confianza sostenemos que el nombre Jehová nunca se aplica en Escritura a otro aparte del Padre. Les toca a los que alegan lo contrario ofrecer algún texto, y mostrar que se aplica a Jesús o a algún otro aparte del Padre. Esta es una manera de probar el asunto concluyentemente los escritores del Antiguo Testamento citan mucho del Antiguo Testamento; ¿citan alguna vez un pasaje en el cual ocurra la palabra Jehová y la aplican a Jesús? Nosotros sostenemos que no."

"Citado de las páginas 2,3 de la edición de agosto 1882 del Zion's Watch Tower. (Nota: En años recientes la Sociedad se ha retractado de esta posición.)"

Compare lo que escribió Russell con este escrito de un contemporáneo de él, J. Gresham Machen, profesor de Princeton. Proviene del libro El cristianismo y el liberalismo (1923):

"Es un asunto de poca consecuencia si Pablo alguna vez aplicó a Jesucristo la palabra griega de la Biblia que se traduce por Dios; a la luz de Rom. ix. 5 es realmente difícil negar que lo haya hecho. Pero es indiferente, Señor, el término con el cual Pablo designa habitualmente a Jesús es un término de deidad tanto como la palabra Dios. Era una designación de deidad aun en las religiones paganas con la cual los conversos de Pablo tenían familiaridad, y (lo que es mucho más importante) en la traducción al griego del Antiguo Testamento que era común en el tiempo de Pablo y que era utilizada por el apóstol mismo, el término era utilizado para traducir Yahveh del texto hebreo. Pablo no tiene reparos en asignar a Jesús los pasajes magníficos del Antiguo Testamento griego donde el término Señor designa al Dios de Israel. (pág. 97)"

Consideremos algunas citas del Antiguo Testamento para ver si los escritores del Nuevo Testamento tenían alguna objeción en aplicar a Jesús muchos de los pasajes que contenían el nombre de Yahveh. Se utilizará la Traducción del Nuevo Mundo para hacer estas comparaciones.

El apóstol Pablo cita el Salmo 68:18 y lo aplica a la ascención de Jesucristo. Este Salmo 18 dice así: Has ascendido a lo alto; te has llevado cautivos; has tomado dones en la forma de hombres, sí, aun a los tercos, para residir entre ellos, oh Jah Dios. ("Jah" es una forma abreviada del nombre de Yahveh). Observe como Pablo aplica este pasaje en Efesios 4:7-10: Ahora bien, a cada uno de nosotros se le dio bondad inmerecida según la manera que el Cristo dio por medida el don gratuito. Por lo cual él dice: Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos; dio dones en la forma del hombres. Ahora bien, la expresión ascendió, ¿qué significa, sino que también descendió a las regiones inferiores, es decir, a la tierra? El mismísimo que descendió también es el que ascendió muy por encima de todos los cielos, para dar plenitud a todas las cosas.

En Hebreos 1:1012 se cita la versión Septuaginta en griego del Salmo 102:25-27, aplicándola a Cristo: Tú al principio, oh Señor, pusiste los fundamentos de la tierra misma, y los cielos son la obra de tus manos. Ellos mismos perecerán, pero tú mismo has de permanecer de continuo; e igual que una prenda exterior de vestir todos ellos se harán viejos, y los envolverás igual que una capa, como una prenda exterior de vestir; y serán cambiados, pero tú eres el mismo, y tus años nunca se acabarán. Vemos aquí que un escritor del N.T. no sólo aplica un pasaje sobre Yahveh a Jesucristo sino el extremo al que llega un autor del N.T. al aplicar un pasaje del A.T. Identifica abiertamiente a Cristo como el Creador del cielo y la tierra. También contrasta la transitoriedad de la creación con el creador, quien es inmutable y eterno. ¿Tiene sentido pensar que el autor de Hebreos consideraba que Cristo no era nada más que una criatura cuando se ve como le aplica la Escritura?

Observe la comparación que se hace entre 1 Pedro 3:14,15 e Isaías 8:12,13. 1 Pedro dice: Pero aun si sufrieran por causa de la justicia, son felices. Sin embargo, no teman lo que para ellos es objeto de temor, no vayan a agitarse. Antes santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para hacer una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con un genio apacible y profundo respeto. E Isaías dice: Ustedes no deben decir: ¡Conspiración! respecto a todo aquello de lo cual este pueblo sigue diciendo: ¡Conspiración! y no deben temer el objeto de su temor, no deben temblar ante él. Jehová de los ejércitos...él es a Quien ustedes deben tratar como santo, y él debe ser el objeto de su temor, y él debe ser Quien los haga temblar.

Esta comparación es aún más impresionante si uno contrasta el orden de las palabras en el griego en 1 Pedro con la Septuaginta en griego de Isaías. En hebreo dice: Santifica a Jehová de los ejércitos (según The Interlinear Hebrew/Greek/English Bible de Jay Green) pero la Septuaginta en griego dice: Santificad al Señor mismo. (Tomado de la traducción de Brenton de la Septuaginta). Pedro, al escribir en griego, cita como es de esperar, la versión tradicional del griego del A.T. la Septuaginta. Aquí la Septuaginta dice: kurion auton hagiasate (el orden de las palabras en griego: Señor mismo santificad). La cita de Pedro en 1 Pedro 3:14,15 es practicamente idéntica exceptuando el cambio de la palabra auton (mismo) por quien es Cristo. Pedro escribe: kurion de ton christon hagiasate (el orden de las palabras en griego: Señor el Cristo santificad compárelo en el libro Kingdom Interlinear Translation de la Sociedad Watchtower). Es como si Pedro estuviera añadiendo un pensamiento entre paréntesis a la cita de Isaías: No teman lo que para ellos es objeto de temor, no vayan a agitarse. Al Señor (que es Cristo) deben santificar... ¡Pedro se estaba asegurando de que supiéramos que el Señor al que tenemos que santificar es Cristo!

Observe esta profecía de Isaías 40:35: ¡Escuchen! Alguien está clamando en el desierto: ¡Despejen el camino de Jehová! Hagan recta la calzada para nuestro Dios a través de la llanura desértica. Que todo valle sea levantado y toda montaña y colina sea bajada. Y el terreno lleno de montículos tiene que llegar a ser tierra llana, y el terreno escabroso una llanura de valle. Y la gloria de Jehová ciertamente será revelada, y toda carne tendrá que verla juntamente... Mateo 3:13, Marcos 1:14, Lucas 3:26 y Juan 1:23 aplican este pasaje al trabajo preparatorio de Juan el Bautista ante el ministerio de Jesús.

A la luz de lo anterior es un hecho innegable de que los escritores del Nuevo Testamento aplicaban los pasajes sobre Yahveh del Antiguo Testamento a Jesús. ¿Podemos estar seguros de que con ello identificaban a Jesús con Yahveh? Considere este ejemplo: Isaías 6:110: El año en que murió el rey Uzías yo, sin embargo, conseguí ver a Jehová, sentado en un trono excelso y elevado, y sus faldas llenaban el templo. Serafines estaban de pie por encima de él...Y éste clamó a aquél y dijo: Santo, santo, santo es Jehová de los ejércitos. La plenitud de toda la tierra es su gloria...Y procedí a decir: ¡Ay de mí!...pues mis ojos han visto al Rey, Jehová de los ejécitos, mismo!...Y empezé a oír la voz de Jehová diciendo: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Y yo procedí a decir: Aquí estoy yo! Envíame a mí. Y él pasó a decir: Ve, y tienes que decirle a este pueblo: Oigan vez tras vez, pero no entiendan; y vean vez tras vez, pero no entiendan; y vean vez tras vez, pero no consigan conocimiento. Haz el corazón de este pueblo indispuesto a recibir, y haz sus mismísimos oídos indispuestos a responder, y pégales sus mismísimos ojos, para que no vean con sus ojos y con sus oídos no oigan, y para que su propio corazón no entienda y para que realmente no se vuelvan atrás y consigan curación para sí. Compare esto con Juan 12:36b,37,39-41: Habló Jesús estas cosas y se fue y se escondió de ellos. Pero aunque había ejecutado tantas señales delante de ellos, no ponían fe en él...La razón por la cual no podían creer es que otra vez dijo Isaías: El ha cegado sus ojos y ha hecho duro su corazón, para que no vean con sus ojos y capten la idea con su corazón, y se vuelvan y yo los sane. Isaías dijo estas cosas porque vio su gloria, y habló de él. Si el Apóstol Juan no tenía ningún problema para decir que la visión que tuvo Isaías de la gloria de Yahveh en su templo fue una visión de la gloria de Cristo, ¿por qué debemos tenerla nosotros? ¡Hasta la Biblia con referencias de la Traducción del Nuevo Mundo conecta Isaías 6:1 con Juan 12:41!

En Isaías 45:22-24 se encuentra lo siguiente: Diríjanse a mí y sean salvos, todos ustedes que están en los cabos de la tierra; porque yo soy Dios, y no hay ningún otro. Por mí mismo he jurado de mi propia boca en justicia ha salido la palabra, de modo que no volverá que ante mí toda rodilla se doblará, a mí toda lengua jurará, diciendo: 'Seguramente en Jehová hay plena justicia y fuerza'. Observe como Pablo cita directamente de este pasaje en Filipenses 2:911 (R.V.): Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. En Isaías 45:23 se dice que toda rodilla se doblará para adorar y toda lengua jurará a Jehová. Pablo cita de aquí y dice que esto se cumplirá en el nombre de Jesús. ¿Por qué? Porque Pablo al continuar dice que Dios ha compartido con Jesús el nombre que es sobre todo nombre el Nombre Divino. ¿Cuando toda rodilla se postre ante Jesús y toda lengua confiese como SEÑOR a Jesucristo, disminuirá al Padre? ¡De ninguna forma! Pablo más bien dijo que esto glorificará al Padre! compárese con Juan 5:23. (Es interesante observar que las primeras ediciones del N.T. en la Traducción del Nuevo Mundo conectaban Filipenses 2:10 con Isaías 45:23. En la Biblia con referencias que publicaron en 1984 retiraron esa conexión.)

Considere lo siguiente: ¿Cual era el nombre más sagrado para los judíos? ¿Acaso el pueblo de Israel no reverenciaba inmensamente el Nombre Divino? Como podían Pablo, Pedro y Juan (con su trasfondo judío) aplicar con tanta libertad los pasajes sobre Yahveh a Jesucristo? ¿Por qué no vacilaron en identificar a Jesucristo como Yahveh? ¿No hacían una declaración sorprendente al decir que Jesús es Señor? ¡Identificaron al Señor resucitado como el Yahveh del A.T.! Tal vez esta es una de las razones por lo cual 1 Corintios 12:3 dice lo siguiente (R.V.): nadie puede llamar a Jesús SEÑOR, sino por el Espíritu Santo

Este material proviene de Alpha and Omega Ministries, Box 47041, Phoenix, AZ 85068, USA. Usado con permiso de la revista Bethel Ministries. El propósito de este artículo no es el de probar que Jesús es la misma persona que el Padre, lo cual es una herejía llamada modalismo. Su intención es de mostrar que comparten de forma absoluta la Deidad, la autoridad, y el Nombre.