reimprimido de la hoja informativa Bethel Ministries Newsletter de Ene-feb de 1987 

SIMÓN DICE . . . Rehuya a Su Propia Familia  

Por Joe y Helen Ortega y Randy Watters

“SIMON SAYS . . . Shun Your Own Family”

Traducido al Español por David García de: http://www.freeminds.org/doctrine/simon.htm

“Simón dice” es normalmente un juego jugado por niños; un tipo de siga al líder.  Algunas veces, sin embargo, ha sido jugado por adultos, con consecuencias serias. Este artículo trata sobre tales consecuencias, como se han observado entre los Testigos de Jehová. 

No hace mucho tiempo esta Hoja Informativa elaboró dos artículos sobre la expulsión, por consiguiente, me disculpo por cualquier redundancia. Quizás después de leer las cartas que nos han escrito sobre este problema, ustedes entenderán por qué hay la necesidad de otro artículo. Hay algunos días  que yo no puedo detener mis lágrimas cuando leo estas cartas y veo el dolor y sufrimiento que muchos están experimentando al dejar la Watchtower.

 

Como ya sabemos, a los familiares Testigo de Jehová de estos, se les animan a que los traten peor que a un extraño. El expulsado será rehuido sin reconocerse su existencia y el tratamiento será excluirlo de toda cortesía humana y compasión.  Para aquellos que no están familiarizados con la organización Watchtower, este trato es algo impactante. De hecho, es un clamor muy distinto a la descripción que Jesús dio de cómo reconocerían que son sus discípulos. Él dijo; “todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”. (Juan 13:35).

 

Lo siguiente es un ejemplo del trato dado a un hombre que renunció a la Sociedad Watchtower cuando él comprendió que ellos no eran “la verdad”. Su esposa se divorció cuando él dejó la Watchtower. Ella todavía es Testigo. Él tuvo un accidente automovilístico grave y pasó semanas en el hospital debido a lesiones profundas en su cabeza. Él escribe:

 

“Mi ex-esposa nunca permitió ni una vez que mis hijos me llamaran para ver cómo yo estaba, incluso nunca me envió una tarjeta. Ni un sólo Testigo de Jehová alguna vez vino o me escribió una nota para ver cómo yo estaba. No obstante, fui bendecido al tener algunos buenos amigos cristianos que me llamaron y vinieron al hospital”.

 

Otra carta es de una señora que nunca ha sido Testigo de Jehová. Su hija se convirtió en Testigo. El “crimen” de la señora es que ella era cristiana y estaba asistiendo a una iglesia cristiana. Ella escribe estas descorazonadoras palabras:  “Ella ha dejado de venir a verme y ella tampoco me trae mis nietos. ¿Por favor dígame que yo puedo hacer?”

 

Aún otra carta declara: “Después de que yo fui expulsado, mi familia entera no quiere tener nada que ver conmigo. Yo no puedo ver a mi hija o sus hijos. Han pasado ya 5 años”.

 

Un hombre de la Florida escribe: “Tengo cuatro hijas y no las he visto en tres años. Ellas son Testigos de Jehová”. Una mujer joven de Chicago recientemente escribió:

 

“Es difícil para mis hijos entender por qué ellos no pueden ir al sepelio de su abuela. Ella murió siendo Testigo de Jehová y la familia entera es Testigo. Les pidieron que no vinieran porque yo era una expulsada.  Ellos realmente no entienden”.

 

¿Por qué esta tal llamada organización bíblica tiene tales reglas antibíblicas sin corazón que rompen los lazos familiares? Repasemos sus explicaciones de varias revistas La Atalaya.  Tan lejano atrás como el 1963 ellos dijeron:

 

“[La expulsión] También sirve como poderoso amonestador a los de la congregación, puesto que ellos podrán ver las consecuencias desastrosas de pasar por alto las leyes de Jehová. Pablo dijo: “Censura delante de todos los presentes a las personas que practican el pecado, para que los demás también tengan temor.” —1ª Tim. 5:20. (La Atalaya del 15 de octubre de 1963 Pág. 602). 

 

Mientras que la expulsión para los pecados grotescos sin arrepentimiento es apropiada (1ª Co. 5:13), la Watchtower expulsa a cualquiera que discrepe en lo mínimo con la política o las enseñanzas de la Watchtower; una de las muchas razones que a ellos se les reconoce como un culto. Para ser expulsado por un anciano de la Watchtower (aun por un tema doctrinal de poca importancia) significa asimismo ser rehuido totalmente por Dios:

 

“Es una gran tragedia que uno sea expulsado. Porque esto significa ser cortado de Jehová y de su favor. La acción de expulsión adoptada por la congregación es meramente la confirmación de lo que ya se ha efectuado en los cielos. Estos agentes visibles de Dios [los ancianos] meramente reconocen lo que Jehová  ya ha hecho en el cielo. (La Atalaya del 15 de octubre de 1963 Pág. 603 énfasis agregado)

 

“La persona expulsada está cortada de la congregación, y la congregación no tiene nada que ver con ella. Los que están en la congregación no le extenderán la mano de compañerismo a esta persona, ni siquiera le dirán  “buenos días” ni “hasta luego”. (Ibíd.,  Pág. 603)

 

“Los miembros de la congregación no se asociarán con el expulsado... no conversarán con el tal o le mostrarán reconocimiento de alguna manera. Si la persona expulsada tratara de hablar con otros en la congregación, deberían alejarse de ella. De esta manera sentirá el significado cabal de pecado...  También la persona expulsada que quiere hacer lo correcto debería  informar a cualquiera que se le acerque en inocencia inconsciente que ella está expulsada y no deberían estar conversándole.” (Ibíd., Pág. 604; énfasis agregado)

 

¿Qué sobre los lazos sanguíneos? En  La Atalaya del 15 de octubre de 1963 Pág. 632 se entra en detalle sobre esta pregunta. Ellos consideran a los familiares que no viven bajo el mismo techo así como la familia que viven juntos. Ellos insisten que si él no vive bajo el mismo techo, el único contacto con él sería cuando sea absolutamente necesario. Echemos un vistazo a sus palabras. Bajo el título:  “Responsabilidad de la Familia en Mantener Pura la Adoración de Jehová”,  ellos refiriéndose al pariente que no vive en la casa:

 

“¿Qué si una persona que está cortada de la congregación de Dios visita inesperadamente a parientes dedicados? ¿Qué debería hacer entonces el cristiano? Si ésta es la primera ocurrencia de semejante visita, el cristiano dedicado puede, si su conciencia se lo permite, llevar a cabo cortesías familia en esa ocasión en particular. Sin embargo, si su conciencia no le permite esto, no está bajo ninguna obligación de hacerlo. Si se extienden cortesías, sin embargo, el cristiano deberá poner en claro que esto no será una práctica  regular... Se debe hacer que el pariente expulsado se dé cuenta que sus visitas ya no tienen la bienvenida como la tenían anteriormente cuando él andaba correctamente con Jehová.” ( La Atalaya del 15 de octubre de 1963 Pág. 633) 

 

La Atalaya continúa con cómo tratar al compañero expulsado que está viviendo bajo el mismo techo:

 

“Si el marido excomulgado insiste en ofrecer oración a horas de comida, los miembros dedicados de la familia no dirían “Amén” a la oración, ni se tomarían de las manos como algunos tiene costumbre, ya que esto sería participar espiritualmente. Podrían inclinar la cabeza y ofrecer su propia oración en silencio a Jehová.”  La Atalaya del 15 de octubre de 1963  Pág. 635

 

¡Pero esperen! ¿La “nueva luz” de Jehová? Diez años después parece que Dios cambió su actitud y reglas con respecto a los separados y decidió mostrar amor y misericordia hacia ellos. Noten La Atalaya del 15 de diciembre de 1974 (Pág. 754) bajo el título: “Manteniendo un punto de vista equilibrado para con los expulsados”.

 

“Los ancianos de la congregación, así como los miembros individuales de una congregación, por lo tanto, deben guardarse de desarrollar una actitud que se asemeje a la que fomentaban algunos escritores rabínicos judíos para con los gentiles al tenerlos por enemigos virtuales. Es propio odiar el mal que haya cometido el expulsado, pero no es propio odiar a la persona ni es propio tratar a éstos de manera inhumana.” Como se hizo notar antes, algunos escritos rabínicos sustentaban que, aun si estuviesen en peligro de muerte, no debería extenderse ninguna ayuda a los gentiles.”  (w74  15/12 Pág. 755) 

 

 ...no “mezclarse en la compañía” de una persona, o el tratar a ésta como “hombre de las naciones,” no impide que seamos decentes, corteses, considerados y humanitarios.” (Ibíd., Pág.  755-6) 

 

Aún, incluso durante este tiempo de liberación, el rehuir (en la forma retener el afecto de uno) se estaba practicando:

 

“...¿cómo pueden los padres llevar a cabo el mandamiento de disciplinar a sus hijos en armonía con la Palabra de Dios cuando uno de sus hijos es expulsado? Todavía pueden usar la Palabra de Dios u otras publicaciones que tratan de la Biblia al entrenar al hijo o hija, pero usan éstas de manera correctiva, no como si pasaran un ‘buen rato’ considerando asuntos espirituales con tal persona de la manera que podrían hacerlo con los otros hijos. La manera en que se maneje esto queda a decisión de los padres. Esto no quiere decir que muestren falta de bondad, pero no otorgan al hijo o hija expulsado la misma relación espiritual aprobada que se concede a los otros.” (Ibíd., Pág. 758: énfasis añadido) 

 

Uno sólo puede imaginarse cómo este “tratamiento especial” afectó esos niños infortunados.

Simón dice. . . "Tomen una línea más dura." 

Leyendo las declaraciones sobre ser “considerados y humanitarios” suena como si Dios cambió de opinión y sintió piedad y compasión para los extraviados. Tristemente, éste no fue el caso. Jehová, de acuerdo a la Sociedad Watchtower, regresó a la “vieja luz” como si fuera “nueva luz”. Una vez más el odio insensible hacia aquellos involucrados en la expulsión  le regresó.  En La Atalaya del 1º de marzo de 1983 acusó a cualquiera que fuera expulsado (por la razón que fuera)  de tener “un corazón verdaderamente malo” o un proceder de malignidad:

 

Es para ilustrar que, si a alguien se le expulsa, se debe a que al momento de ocurrir la expulsión el individuo tiene que haber tenido un corazón verdaderamente malo y/o haberse resuelto a seguir un proceder que habría de resultar en deshonra a Dios. Pedro dijo que la condición de tal individuo es peor que la de antes de que fuera cristiano; el individuo es como ‘la cerda que recibió un baño, pero ha vuelto a revolcarse en el fango’.” (Pág. 31)

 

La Atalaya sí reconoció renuentemente que las personas son humanas. Ellos continuaron:

 

“Sin embargo, los lazos afectivos y emociones humanos pueden tener un efecto poderoso y dificultar el que las personas obren de acuerdo con el decreto de expulsión si hay algún pariente envuelto en la situación.” (Ibíd., Pág. 31)

 

El ataque continúa con el ejemplo de una pareja, donde uno de los cuales ha sido expulsado. Cuando otros Testigos vienen a visitar la pareja, ellos deben ejercer cautela, porque:

 

“...el cónyuge expulsado ha demostrado que no es la clase de persona con la cual quisiéramos asociarnos.  ...Por eso, tal vez la visita se pueda efectuar cuando se sepa que el cónyuge expulsado no va a estar en la casa.” (Ibíd., Pág. 31)

 

Mientras los Testigos de Jehová le hace creer a usted que aquellos expulsados son unos pecadores grotescos quienes fueron legítimamente expulsados según la Biblia (1ª Co. 5:13; 2ª Juan 9-11), la realidad del asunto es, que muchos de esos expulsados simplemente discreparon con alguna enseñanza particular de la organización. Raymond Franz, anterior miembro del Cuerpo Gobernante en la Watchtower de Nueva York, escribe:

“Conozco a muchas personas que claramente dan evidencia de tal preocupación y quienes han sido catalogados como “apóstatas”,  “anticristos”,  “instrumentos de Satanás”. En caso tras caso, la única base para tal condena fue que ellos no podían honestamente asentir a todas las enseñanzas de la organización.” (Crisis de Conciencia, Atlanta: Commentary Press, 1993, Pág. 37)

Franz describe el perenne resultado de la expulsión:

 

¿Qué debe significar para una madre, que ha visto a una hija bebé salir de su propio vientre, y ha alimentado esa bebé, la ha cuidado a través de las enfermedades, ha entrenado a la joven a través de los años formativos de la vida, viviendo sus problemas junto a ella, sintiendo sus desilusiones y sus tristezas como si fueran suyas propias, derramando lágrimas junto a sus lágrimas - qué debe significar para esa madre tener esa hija, ahora una adulta, que de repente la rechace y lo haga simplemente porque su madre buscó ser verdaderamente honesta con su conciencia y con Dios?

 

¿Qué debe un padre o una madre hacer al ver a un hijo o hija que se casa y que le digan, por la misma razón: “sería mejor si ellos no aparecieran en la boda”,  o saber que una hija ha dado a luz a un niño y le digan que, ‘ellos no deben venir a ver a su nieto’?

 

Esto no es ninguna cosa de la imaginación. Exactamente esas cosas están pasándole a muchos padres que han estado asociado con los Testigos de Jehová. (Vea Crisis de Conciencia, en Pág. 38-39)

 

A los Testigos se les instruye que no hablen con nadie que pueda dejar la organización, y deben evadirlos como si fueran una plaga. Aquellos que han visto esta actitud en práctica normalmente podrían agregar que los Testigos de Jehová evitan incluso tener contacto visual con tales personas, e incluso podría mudarse del vecindario. Esto ha sucedido en algunos casos. Es toda una parte de la actitud donde ellos tienen que “castigar” a esos que se van, y este castigo casi siempre es de naturaleza psicológica.

 

Se atribuyen malos motivos o los pecados diabólicos automáticamente a aquellos que desean desasociase. Noten la manera que la Atalaya implica automáticamente que ellos son los de “mal proceder”:

 

“O, como se mencionó en Juan 6:66, de vez en cuando un Testigo decide por iniciativa propia abandonar el camino de la verdad. Hasta pudiera dar a conocer su decisión después que un comité comience a investigar su mal proceder... Entonces ya no sería necesario que los ancianos continuaran la investigación.” (w84  1/7 Pág. 31 énfasis añadido) 

 

La implicación aquí es que él es uno de “mal proceder”; ya sea porque, él se decidió a irse, o más probablemente, porque él está envuelto en algún pecado.

Simón dice. . . "Cierren Sus Ojos" 

La Atalaya del 15 de diciembre de 1984 agregó esta púa en un esfuerzo para prevenir que los Testigos aprender demasiado:


Se nos ha advertido de antemano que habrá apóstatas y personas que solo quieren que se les regalen los oídos. Consejo como el que se registra en 2 Juan 9-11, 1Corintios 5:11-13 y 2 Timoteo 3:5 no da margen para que nos asociemos con los que se apartan de la verdad. Tampoco compramos sus escritos ni los leemos. (Pág. 19)

 

Se hizo obvio que muchos todavía estaban cuestionando la Watchtower, leyendo literatura que exponía su pasado, o estaban hablando con sus parientes expulsados. Así que en La Atalaya del 15 de julio de 1985, el Cuerpo Gobernante le aplicó la orden en 2ª Juan 10 (contra los anticristos) a aquellos que se desasociaban. Ninguna mención en lo absoluto se hace del contexto de este pasaje (el verso 7 nos dice que estos niegan que Cristo vino en carne). No obstante, la penalidad que estaba intencionada para aquellos los verdaderos maestros apóstatas se aplicaba ahora a CUALQUIERA que se desasociara. El artículo no específica acerca de sí este rehuir será llevado a cabo con parientes que viven en la propia casa o los que no.  Citando de su libro AYUDA en la referencia de “apóstatas”, ellos dicen:

 

“Por eso, cuando se apartan voluntariamente de la congregación cristiana, tales personas llegan a formar parte del ‘anticristo’ (1 Juan 2:18, 19)”.

“Una persona que voluntaria y formalmente se desasociara de la congregación cuadraría con dicha descripción.” (Pág. 31)

¿Qué Será lo Próximo Que "Simón" Dirá? 

 

Con los muchos casos en las cortes ahora en proceso en varias partes de los Estados Unidos y Canadá, es muy difícil decir exactamente lo que pasará en los próximos años.  Lo más probable, es que la Watchtower continuará dando fuerza a una línea dura en contra de cualquier comunicación con amigos o parientes que hayan sido expulsados. La razón es simple: A los Testigo le pedirán que examinen la historia y los encubrimientos de la organización Watchtower, para reconsiderar su lealtad a la organización con su base en Nueva York.  Pero siendo que un examen objetivo de la organización Watchtower virtualmente  siempre lleva al Testigo a salirse, el Cuerpo Gobernante quiere prevenir esto a toda costa. Perder a sus seguidores es perder su poder. ¿Si “Simón dijera”, entonces, quiénes van a brincar?



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