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OLIN R. MOYLE
Abogado
117 Adams Street. Brooklyn. New York
Teléfono Triangle 5-1474
21 de julio de 1939
Juez J. F. Rutherford, Brooklyn, N. Y.
Estimado Hermano Rutherford:
Esta carta es para
notificarle nuestras intenciones de dejar a Betel el próximo 1º de
septiembre. Estas razones para marcharnos que se declaran aquí le pedimos
que usted les dé una cuidadosa y reflexiva consideración.
Las condiciones en Betel son
una cuestión de preocupación para todo el pueblo del Señor. En ninguna
parte entre hombres imperfectos podría haber perfecta libertad de opresión,
discriminación y un trato injusto, no obstante, en las oficinas de la sede
principal del Señor, sobre la tierra, las condiciones deben ser tal que las
injusticias se reduzcan al mínimo. No obstante, ése no es el caso aquí en
Betel y una protesta debe hacerse contra esto. Yo estoy en buena posición
de hacer tal protesta porque su trato hacia mí ha sido generalmente amable,
considerado y justo. Puedo hacer esta protesta en interés de la familia en
Betel y a la obra del Reino sin interpolar ningún interés personal que
entrase en la materia.
Trato de la Familia de
Betel
Poco después que llegamos a
Betel quedamos estupefactos al ver el espectáculo contra nuestros hermanos,
al recibir lo que se designó por su parte como un "cepillado".
El primero, si mí memoria es correcta, fue un ataque verbal que usted le
dio a C. J. Woodworth. Woodworth, por una carta personal dirigida a usted
donde le declaró algo al efecto de que se estaría sirviendo al diablo si se
continuara usando nuestro calendario del día presente. Por eso él fue
humillado, se le llamó burro, y se le dio una censura pública. A otros se
les ha tratado de forma similar. McCaughey, McCormick, Knorr, Prosser,
Price, Van Sipma, Ness y a otros igualmente se les ha regañado. A Ellos se
les han llamado la atención públicamente, condenado, y reprendido sin darles
ningún consejo de antemano. Este verano se han dado los regaños públicos
más injustos que se haya visto. J. Y. McCauley hizo una pregunta que lo
llevó a él a criticar el método presente de estudios por la Watch Tower.
Por eso a él se le dio una reprimenda severa. La acción de usted
constituyó una violación de los principios por el cual nosotros hemos
estado luchando, es decir, la libertad de expresión. Esto fue la acción de
un jefe déspota y no de un compañero siervo. El poder afianzar un modo
eficaz de estudio con líderes que son imperfectos no es ninguna tarea
fácil, y todavía no hay ningún método que exista cual haya demostrado ser
cien por ciento perfecto. Usted declaró que ninguna queja le había llegado
sobre este método de estudio. Si ése es el caso a usted no se le han
presentado todos los hechos. Hay quejas en varios lugares de que los
estudios de la Watch Tower se han rebajado a lecciones de lecturas y nada
más. Puede ser que el método presente sea el mejor que ahora pueda usarse,
pero en vista de las limitaciones conocidas, las críticas honestas no deben
censurarse, ni castigarse a los críticos honestos.
El hermano Worsley recibió
una reprimenda pública de parte de usted, porque él preparó y les entregó a
los hermanos una lista de citas de las Escrituras las que eran útiles para
temas fundamentales. ¿Cómo entonces nosotros podemos de forma consistente
condenar a los religiosos que son intolerantes cuándo usted mismo ejerce
una intolerancia contra aquellos que trabajan con usted? ¿Esto no demuestra
que la única libertad permitida en Betel es la libertad de hacer y decir
solo lo que usted desee que sea dicho y hecho? El Señor ciertamente nunca
le autorizó a usted que ejerciera tal autoridad arbitraria sobre sus
compañeros siervos.
Desde el encuentro en el
Madison Square Garden ha habido una angustiosa condición de reserva y
sospecha dentro de Betel. Los urgieres fueron ubicados en una posición
difícil pero hicieron un excelente trabajo. Ellos ejercieron cuidado y
diligencia observando las entradas en el Madison Square Garden, e
impidieron a varios sujetos sospechosos de entrar. Ellos estuvieron
inmediatamente en su trabajo cuando la revuelta empezó, y se contuvo la
revuelta que surgió, la que por otra parte hubiese alcanzado proporciones
serias. Pese a eso durante las dos semanas que siguieron la convención han
habido críticas constantes y condenación contra ellos de parte de usted. A
ellos se les han acusado de abandonar su deber y se les han etiquetado como
“mujercitas”. Ver algunos de estos jóvenes perder la compostura gimiendo y
sollozando debido a sus comentarios, por decir lo mínimo, es indignante.
Discriminación
Nosotros le publicamos al mundo
que a todos en la organización del Señor se tratan igualmente, y se les
trata con igualdad en cuanto a los beneficios de éste mundo se refiere.
Usted sabe que ése no es el caso. Los hechos no pueden negarse. Tome por
ejemplo la diferencia que existe entre los alojamientos amueblados para
usted y sus sirvientes personales, y compárelos con aquellos que se les dan
algunos de sus hermanos. Usted tiene muchas, muchas residencias, es decir,
en Betel, en Staten Island, en California, etc. Estoy informado que
incluso en la Granja del Reino tiene una residencia que se le guarda para
el solo uso de usted durante los períodos cortos que usted visita allí. ¿Y
qué tienen los hermanos que trabajan en la granja? Alcobas pequeñas, sin
calefacción pasando fríos amargos en el tiempo de invierno. Ellos
prefieren vivir en sus camiones que parecen acampadores. Eso pudiese estar
bien sí eso fuese necesario, pero hay muchas residencias en ese lugar de la
granja que no se están utilizando o se usan para otros propósitos, las que
podrían utilizarse para darles un poco de alivio a aquellos que trabajan por
tanto tiempo y tan duro.
Usted trabaja en un cuarto con
un buen aire condicionado. Usted y sus sirvientes pasan las semanas en los
campos rodeados de un ambiente silente. Pero los jóvenes en la fábrica
quienes diligentemente trabajan los meses de verano calurosos lo hacen sin
tal beneficio, ni se hace esfuerzo alguno para ayudarlos. Eso es una
discriminación que debe recibir su consideración reflexiva.
Matrimonios
Aquí de nuevo se muestra un
trato desigual y discriminatorio. Un hermano dejó a Betel hace algún tiempo
con el propósito de casarse, y, así estoy informado, se le negó el
privilegio de ser precursor en Nueva York, al parecer debido a una
desaprobación oficial por su acción de dejar a Betel. Por otro lado cuando
Bonnie Boyd se casó ella no tuvo que salir de Betel. Le permitieron traer a
su marido a Betel a pesar de la regla escrita cual indica que ambas partes
que se casan deben de haber vivido antes allí durante cinco años.
El trato áspero de uno y el
trato favorecido hacia otro es discriminación, y no debe tener lugar en la
organización del Señor.
Lenguaje Sucio y Vulgar
Los mandatos bíblicos contra el
hablar sucio, indecente y mofarse nunca han sido aprobados. Es impactante y
nauseabundo escuchar hablar vulgarmente y obscenidades en Betel. Una
hermana declaró que esto fue una de las cosas a las cuales ella tuvo que
acostumbrarse en Betel. La riza más escandalosa en la mesa viene cuando se
hace un chiste sucio o de doble sentido, y uno no lo entiende.
Licor
Bajo su tutelaje ha crecido una
glorificación al alcohol y una condenación a la abstinencia total lo cual
es indecoroso. Si un siervo de Jehová consume bebidas alcohólicas no es
asunto mío, excepto si tengo que ayudar a un hermano que haya tropezado con
eso. Si yo me abstengo de beber es asunto mío. Pero no es así en Betel.
Allí parece que hay una política definida de forzar a los recién llegados
a que utilicen licor, y se muestra un resentimiento contra aquellos que no
se les unen. Se hace la demanda qué: "Uno no puede ser un Betelita
real si no bebe cerveza". Poco después que llegamos, arrogantemente
se declaró: "nosotros no podemos hacer mucho con Moyle, pero haremos
un hombre de Peter ". Un hermano de Nueva York indicó que yo estaba
fuera de armonía con la verdad y con la Sociedad porque yo no bebía licor.
Una hermana de Nueva York declaró que ella nunca había usado ni había
servido licor hasta que algunos de los muchachos de Betel le insistieron
que lo hiciese. Un hermano que antes bebía licor en exceso se volvió un
abstemio total después de encontrarse con la verdad. Él sabía que una sola
bebida de licor lo iniciaría nuevamente en sus hábitos del pasados en el
alcoholismo, no obstante a pesar de ese pasado los hermanos de Betel
insistieron en que bebiese licor e infirieron que él estaba fuera de
armonía con la organización por rehusarse. Los abstemios totales se les ve
con desdén y como personas débiles. Usted ha etiquetado a los abstemios
totales públicamente como gazmoño y por consiguiente debe asumir su porción
de la responsabilidad por la actitud exhibida tipo Baco por los miembros de
la familia.
Éstas son algunas de las cosas
que no deben tener ningún lugar en la organización del Señor. Hay otras
injusticias más dolorosas pero todavía no he tenido ningún contacto
personal con ellas y por consiguiente no las discutiré.
No ha sido una tarea fácil o
agradable escribirle estas cosas a usted, y todavía es más difícil hacer
esta protesta eficaz dejando a Betel.
Vendimos nuestra casa y negocio
cuando nos vinimos a Betel y teníamos toda la intención de quedarnos por el
resto de nuestras vidas en este lugar al servicio del Señor. Pero nos vamos
para así registrar enfáticamente nuestro desacuerdo con las condiciones
injustas mencionadas en esta carta. No estamos dejando el servicio del
Señor sino que continuaremos sirviéndole a Él y a Su organización lo más
que nuestras fuerzas y medios nos permitan.
Tampoco me estoy huyendo de
batallar con las muchedumbres del Diablo en las cortes. Espero volver a la
práctica privada de la ley, probablemente en Milwaukee, Wisconsin, y espero
estar en la lucha en todos los sentidos posibles. Con esta carta le estoy
adjuntando unas declaraciones de los casos principales que quedan ahora
pendiente en los que estoy participando activamente. Sería irrazonable e
injusto dejarle caer estos casos en su regazo sin darle mas ayuda adicional
o consideración. Estoy listo y dispuesto a continuar luchando estos casos
en las cortes tan vigorosamente y cuidadosamente como si yo todavía
estuviese en Betel, y así lo haré si así usted lo desea.
Hemos considerado esta acción
durante algún tiempo, pero esta carta se le entrega a usted ya que nos
vamos en un viaje de vacaciones y por razones muy específicas. Primero: Es
deseable que usted se tome el tiempo para que reflexione y le dé
consideración a las materias que están indicadas aquí antes de tomar alguna
acción. Las acciones que se consideran apresuradamente con ira podrían
posteriormente lamentarse. Segundo: Francamente no tengo el deseo de entrar
en un argumento verbal con usted sobre estos asuntos. Yo he tenido
ocasiones suficientes para observar que una materia polémica no se recibe
con calma ni se tiene una razonable discusión sobre los hechos. Muy
frecuentemente se convierte en una acusación de alguna persona por parte de
usted.
Yo no estoy interesado en ese
tipo de batalla verbal. Estas declaraciones son las razones presentadas
por la hermana Moyle y por mí para dejar a Betel. Si hemos hablado errónea
o injustamente entonces seremos responsables ante el Señor por hablar así.
Pero si hemos hablado la verdad, de todo lo que nosotros resueltamente
contendemos aquí, lo cual es la verdad, entonces hay una responsabilidad
inmediata de su parte para remediar las condiciones por lo cual se hace necesario
esta protesta. Que el Señor le dirija y le guíe para que pueda tratar
justa y amablemente a sus compañeros los siervos, es mi deseo y oración.
Su Hermano al Servicio del
Rey,
Olin R. Moyle.
P. D. Si usted desea
escribirme concerniente a estas materias durante mis vacaciones la carta se me puede enviar a
Ticonderoga, Nueva York, Entrega General después del 29 de julio.
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