Un entendimiento del control mental de la Watchtower

Por Randall Watters

He visto que casi siempre, cuando un cristiano trata de hablar con un testigo de Jehová sobre los errores de la Watchtower, es incapaz de conectar con el testigo. Puede que posea un enorme conocimiento sobre la teología de la Watchtower, pero procede usualmente como si al testigo sólo le falta evidencia documentada, y piensa ingenuamente que una vez que se le presente la verdad, el testigo abandonará su fe y se convertirá al cristianismo. Casi nunca funciona así.

Este punto de vista presupone que (1) a esa persona sólo le falta una información exacta, y (2) una vez que se le presente la verdad, le ocasionará tantos problemas que eventualmente llegará a la decisión inteligente de abandonar a la Sociedad Watchtower. Aquí hay dos falacias: que la persona no ha recibido información crítica en contra de la Watchtower, y que el testigo tiene la suficiente objetividad como para sopesar la veracidad de la Watchtower por sí mismo.

No se hallan muchos testigos que nunca han visto o escuchado información que expone la deshonestidad de la Watchtower. Entonces, ¿por qué no ven el problema? Evidentemente hay algo más que sirve de obstáculo para que analizen la información con objetividad. Sus mentes han sido entrenadas para no llegar a dudar de la organización se erige una barrera que dice de hecho, hasta aquí, y no más. El cristiano no entiende que esa persona es víctima de un control mental, y los prejuicios o presuposiciones que la Watchtower haya colocado en su mente sirven de obstáculo eficaz para que el testigo no sea objetivo.

Este proceso se puede asemejar al que se opera en un niño que siente un gran amor por su madre, al descubrir que su progenitora está sometida a un juicio por un crimen. Al carecer de la madurez necesaria que le capacite para comprender al ser humano, el niño queda abrumado por sus sentimientos hacia la madre, y en la mayoría de los casos rechazará, sin base alguna, cualquier esfuerzo encaminado a mostrarle que, en efecto, ella es una asesina.

Esta ilustración se asemeja mucho al proceso que se efectúa en la mente del testigo de Jehová. Al testigo se le enseña que la organización es su madre, y que Jehová es el Padre. Dado que Jehová no trata directamente a los testigos, estos tienen que recibir toda guianza e instrucción de la organización. Se le reitera que la madre es fiable, y que sin ella el testigo no se las puede arreglar. Considera que todo agente fuera de esta estructura que trata de ayudarle es peligroso y del diablo. Dado que el testigo forma parte de una familia que goza de una dosis normal de hermandad y compañerismo (con cinco reuniones a la semana), el sentimiento de seguridad y de amor refuerza lo que dice la madre. Ella le ha enseñado a no escuchar nada que la critica, porque es satánico; y con ello previene que el testigo piense con objetividad. También le lleva a reaccionar con emotividad cuando encuentra actitudes críticas de la Watchtower. El testigo rehusa cuestionar los motivos u honestidad de la madre. Sólo cuando comienza a perder la fe en las pretensiones o la capacidad de la madre para cuidarle (lo que conlleva una rotura del vínculo emotivo) puede comenzar a pensar con mayor objetividad.

¿Qué funciona?

¿Cómo se puede sembrar la duda en la mente del testigo en cuanto a la honestidad o el cuidado que ejerce la Watchtower? Algunos lo hacen con versículos de la Biblia que la organización interpreta mal, demostrando lo que dice en realidad el pasaje en el texto original griego, o cómo han cambiado sus interpretaciones con el transcurso de los años. Este método tiene dos debilidades. Primero, el testigo sabe que la Watchtower tiene la respuesta para CUALQUIER pregunta que pueda surgir en una conversación. El testigo no tiene ninguna formación que le capacite para evaluar la validez de la respuesta, y queda satisfecho, por lo tanto, con el hecho de que la madre ha respondido. Así que el testigo sabe que aunque no es capaz de responder en ese momento, puede acudir a los libros y revistas para hacerlo. Esto le libra de sentirse incómodo por no poder responder, y muchas veces hasta ofrece volver con la información. Mientras tanto, otro testigo le convencerá que a alguien que desafía a la Watchtower no le puede interesar la verdad, y es un adversario de la verdad. Por esto, hay pocos testigos que vuelven para dar respuesta a las preguntas planteadas por individuos críticos de la Watchtower y de sus interpretaciones. Cuando yo era testigo, muchas veces no volvía (tampoco ofrecía hacerlo), porque pensé que era una pérdida de tiempo atender al que era negativo y no le interesaba la verdad..

Por causa de esta mentalidad, algunos ministerios no usan en lo más mínimo la Biblia hasta que ven que el testigo está listo para dialogar con objetividad. Aunque esta decisión pueda sorprender a muchos cristianos, si se entienden los mecanismos que operan bajo el control mental, tiene sentido.

Otras personas se han esforzado para sembrar dudas sobre la maternidad de la organización Watchtower al señalar las profecías falsas y las contradicciones que existen entre su fe y la práctica. Esto se lleva a cabo, por regla general, exhibiendo literatura antigua de la Watchtower sobre un tema, y contrastándola con la postura presente. O se señalan las inconsistencias de la política de la Watchtower, tal como en el país africano de Malawi, donde permitieron que decenas de miles de testigos perdieran las casas y vidas por negarse a comprar una tarjeta del partido que costaba 25 centavos, aunque simultáneamente hicieron la vista ciega a los sobornos que pagaban sus seguidores en México para librarse del servicio militar.

Aunque el método de usar en contra de él su propia literatura se puede usar cuando la persona está dispuesta a considerar la evidencia, la mayoría de los testigos no quiere ver nada que sea crítico de la Watchtower. Por ello, casi siempre este procedimiento está destinado al fracaso. El éxito que se ha obtenido del uso de la literatura antigua de la Watchtower ha sido en los casos en que el testigo tiene una mente abierta y ha existido cierta medida de objetividad. En tales casos hay que utilizar lo que funcione. Se ha vencido el obstáculo más grande.

Pero en la mayoría de los casos, la conversación con el testigo no debe involucrar directamente a la Watchtower, si no es con tono positivo. De otra forma no escucharán. ¿Qué se puede hacer?

El diálogo que abre las mentes cerradas

Talvez la forma más eficaz de llegar a una persona parcializada y exponer con delicadeza su parcialismo (sin ofender su ego) es por el diálogo de los procedimientos que se asemejan al control mental de la Watchtower cual el sectario no tiene depositado ningún interés. Por ejemplo, los testigos de Jehová consideran sectarios a los mormones y los moonies, aunque la clasificación la hacen por razones doctrinales, no por la metodología de estos grupos. Los testigos no tienen ningún conocimiento de los métodos de control mental que usan las sectas, así que se les puede tomar por sorpresa cuando se habla de los métodos, por ejemplo, de los moonies. Al dialogar sobre los cuatro niveles de control que la Iglesia de Unificación ejerce sobre sus seguidores, el control de la mente, las emociones, el comportamiento y la información, el testigo pueda que se convierta en un oyente receptivo. ¡No se le está amenazando a él, no a su organización! ¿Y si sospechan que uno está tratando de decir que la Watchtower es como los moonies?

Al tratar con el testigo de Jehová, es importante estar lo más relajado posible, sin tratar de confrontarles. Se les ha entrenado para resistir a cualquier crítica de la Watchtower, por lo cual hay que evitar hablar de la Watchtower mientras uno trata de hacerle ver los paralelismos. Si, por ejemplo, uno expone el control de información de los moonies, no se quiere hacer una comparación simultánea con la Watchtower. ¡Deje que el testigo llegue a sus propias conclusiones! Confíe que tiene la suficiente inteligencia como para que con el tiempo vea las similitudes...y tiempo es lo que va a necesitar. La experiencia ha demostrado que a veces hay que efectuar varias sesiones informales sobre el control mental ejercido por otros grupos religiosos o políticos antes que el testigo se entere de qué va la cosa. Talvez se puede ver una película juntamente que trata el tema del control mental. Hay que darles tiempo, que lleguen a sus propias conclusiones. Tienen que asimilar la información, se trata de sus propias vidas.

Cómo usar una conversación casual

El método de comprobada eficacia utilizado por consejeros profesionales para librar a los sectarios es el de la conversación planificada con un testigo, donde éste no se sienta amenazado. Normalmente no existe sentimiento de amenaza cuando un desconocido, ya sea en un autobús, avión o supermercado, plantea una conversación espontánea.

Por ejemplo: Un hombre tiene a su esposa que es testigo de Jehová, y desea librarla del control mental de la Watchtower. Ya se habrá enterado de la inutilidad de argumentar o tratar de mostrarle el material antiguo de la Watchtower que les muestra ser profetas falsos. Así que hace un arreglo para que un ex mormón o moonie se siente a su lado en un viaje, y el exsectario comienza a conversar informalmente sobre el grupo donde estaba, pero sin hacer muchas preguntas al testigo ni demostrar alguna curiosidad. El testigo muchas veces se sentirá más relajado si el desconocido ignora por completo su afiliación sectaria, especialmente si la conversación trata de organizaciones religiosas que se consideran mutuamente sectarias. Los testigos no son estúpidos, saben que los otros les consideran sectarios, y casi siempre prefieren mantener cierto anonimato en conversaciones de esta índole. La labor del desconocido no es de mostrar que la Watchtower es una secta, sino de ayudarle para que vea las similitudes entre las sectas. Esto causa verguenza. El testigo eventualmente tendrá que considerar qué está haciendo con su vida. Uno le está brindando la oportunidad de pensar con objetividad (algo que inconscientemente han dejado de hacer con relación a Dios y a la Biblia).

Varias conversaciones de esta índole bien planificadas pueden preparar el terreno para unos diálogos más intensos, que también se habrán programado con antelación. El miembro de la familia o cristiano que trabaja para sacar al testigo de la Watchtower se hace amigo de un exsectario (¡no un extestigo!) y le invita a casa a cenar. Es importante que el testigo no se sienta intimidado, y que no se le predique. Se debe encaminar la conversación para tratar los siguientes temas:

* técnicas manipuladoras usadas por el grupo sectario

* por qué consideraba que era la verdad

* cómo descubrió que estaba sometido a un control mental

* cómo el grupo cambiaba de doctrina o promulgaba profecías falsas (de nuevo se tiene que evitar las Escrituras)

* el temor y el sentido de culpa que promueve la secta

* la confianza falsa que inspiraba la pertenencia a la secta

* la autojustificación sutil que desarollaba

* la ignorancia de la secta sobre el cristianismo histórico

Puede que cause molestia al lector la idea de no usar la Biblia desde el principio. Hay que entender que al usar la Biblia, se produce una reacción automática en el testigo que causa en él un modo de pensar. Aunque realmente ignoran el contenido de la Escritura dentro de su contexto real, se sienten muy cómodos con diálogos o discusiones de este tema. La meta, por lo tanto, es llevarles a un área donde se sientan incómodos; un área que no produce los pensamientos automáticos. Hay que promover que piensen en los factores que convenientemente han puesto a un lado o nunca han considerado. Si se presenta la Biblia en este momento inapropiado, se romperán los pensamientos sobre los temas que se han presentado (y que se han producido como resultado de tanto esfuerzo), y les restaurara la plena confianza de que conocen todo sobre la Biblia, y que es uno el que no está en la verdad y no tiene ningún derecho de enseñarles. Muchos cristianos han socavado su labor de ayudar a un testigo al entrar en el diálogo de la Biblia. Lo más triste es que el cristiano piensa que realmente está alcanzando al testigo al presentar ciertas escrituras o detalles que aquél no puede contestar, pero el fruto verdadero queda manifiesto cuando el testigo no le sigue hablando. No han ganado en lo más mínimo; el testigo aún cree que conoce la Biblia y está en la verdad.