http://www.freeminds.org/doctrine/jehovah.htm

 reimprimido de  jul. / ago. 1985 Betel Hoja Informativa Ministerios Betel  

Jehová
¿Nombre Que Es Sobre Todo Nombre?

Traducido Por David García 

Jehovah Name Above All Names?

En Éxodo 3:15 Dios se designa por un nombre, indicado en el hebreo original por las cuatro consonantes YHWH (no se proporcionaron las vocales en el texto).  Estas cuatro letras como están escritas en el hebreo se les llama el  tetragrámaton.   Hoy día no estamos seguros cómo este nombre era pronunciado, aunque los eruditos hebreos indican que posiblemente era “Yahweh” o “Yahvé”.  No obstante más importante que la pronunciación actual del nombre, por supuesto, era lo que significaba para Moisés y Faraón, como lo revela el contexto de Éxodo capítulo tres.  Adicionalmente, siendo que Dios revela que Él se ha a llamado este nombre por tiempo indefinido (para siempre), necesitamos entender su significado para nosotros.  

Los Testigos de Jehová, desde el 1931, les gusta acreditarse con tener el ‘estado del mercado monopolizado’ del nombre de Dios. Sin embargo, no fue hasta el 1931 que ellos tomaron su nombre presente.  Yo estuve hablando con Joseph Pandolfo en Ohio hace algún tiempo atrás quien tiene ahora 86 años.  Joseph sirvió en las oficinas de la sede principal de la Watchtower para los años 30 y conoció personalmente a  J. F. Rutherford (para ese entonces era el Presidente), y tuvo la oportunidad de hablar con él en muchas ocasiones.  Joseph mencionó una carta que él le escribió a Rutherford en 1930 preguntándole  por qué los “Estudiantes de la Biblia” (como ellos se llamaban entonces) no tenían un nombre para distinguirse del resto de las demás iglesias.  La carta de Pandolfo nunca fue contestada, pero un año después Rutherford anunció un nuevo nombre para su grupo, los “ Testigos de Jehová”.   La intención de Rutherford era separar la organización totalmente del resto del mundo quienes se llamaban cristianos.

 

¿Por qué la Watchtower escogió la pronunciación “Jehová” para representar el Nombre Divino?  Al parecer porque esta era la forma de vocalización más común del tetragrámaton (YHWH), usado en la Biblia en inglés “King James Bible” y otras más.  Hoy día la Sociedad Watchtower no reclama que “Jehová” sea la forma más exacta de pronunciar el nombre; de hecho, nunca podría serlo, ya que los sonidos de la  “J” y de la “V” son foráneos en el idioma hebreo.  El argumento principal de la Watchtower  en su mayor parte consiste en atacar el desuso del nombre.  Ellos dirigen sus críticas contra las iglesias por fallar al no dar énfasis que Dios tiene un nombre personal, y que debe usarse regularmente. Esto al principio suena como un argumento legítimo en contra de las iglesias, y a los Testigos de Jehová  raramente se les oponen contra de éste argumento. Con este artículo yo espero refutar algunos argumentos de la Watchtower que se muestran en el folleto, El Nombre Divino Que Durará Para Siempre (1984), así como algunos de los argumentos usados en el Apéndice 1A, de la Biblia con referencia, Traducción Del Nuevo Mundo (1987), y lo escrito en la introducción del interlineal griego-inglés que es producido por la Watchtower.

 

Algunos estudiosos modernos argumentan en contra de usar la expresión “Jehová”,  escogiendo a Yahweh o quizás no utilizar expresión verbal en lo absoluto para el tetragrámaton, tal como es la costumbre hoy en día de los judíos ortodoxos. Los argumentos de éstos, consisten en su mayor parte en señalar que “Jehová” con toda probabilidad no fue la pronunciación original, y que “Jehová” fue un término inventado, o por lo menos usado primero por Martini Raymundus un monje español en su libro Pugeo Fidei en el año 1270 D.C.  #1

 

El argumento anterior, corresponde a la fe judía, está basado en la tradición, que el nombre se considera demasiado sagrado para ser pronunciado en una conversación común.  Según el Misná (enseñanzas Rabínicas pasadas durante siglos) leemos:  “. . . En el Templo ellos pronunciaban el Nombre tal como estaba escrito, pero en las provincias era con una palabra sustituta.” (Sota 7, 6)  Sanedrín 7, 5, nos dice que un blasfemo no era culpable a menos que él pronunciara el Nombre. Sanedrín 10, 1, lista aquéllos que pronuncian el Nombre según sus letras como que no tendrán parte alguna en el mundo que vendrá.

 

El argumento que esgrime la Watchtower y que podría tener algún peso es, que no importa cómo se pronuncie el nombre, siendo que en cada idioma la pronunciación del mismo nombre varía, en ocasiones muy distinto del original, no obstante lo que debe es usarse el nombre.  El nombre  de “Jesús” lo citan como ejemplo, así como lo son “Josué” y “Jeremías”.   Siendo que en hebreo estos nombres eran pronunciados más como “Yeshua”, “Yehoshua” y “Yermiyahu”.  Ellos argumentan que nosotros no fallamos al decir “Jesús” sólo porque esa no era la manera que su nombre realmente se pronunciaba.  Ellos entonces acusan a aquéllos que no usan “Jehová” de ser unos inconsistentes, ya que estos mismos usan el nombre de Jesús.  Hasta ahora, este argumento de la Watchtower tiene lógica.

 

Sin embargo, desde este punto en adelante, el comité de redacción de la Watchtower utiliza una línea estrecha de razonamiento al no relatar toda la historia. Esto será discutido, así como ellos han traducido su Biblia. Yo lo dividiré en varios puntos principales, y las citas de la Watchtower serán representadas en párrafos más angosto.  Por lo general, empezaré cada tema con una cita actual de la Watchtower, entonces una refutación de ella.

Significado del Nombre  

“De esto se desprende claramente que ya no se conoce la pronunciación original del nombre de Dios. Y eso en realidad no es importante. Si lo fuera, entonces Dios mismo se habría asegurado de que tal pronunciación se hubiera conservado para que la usáramos. Lo importante es usar el nombre de Dios según su pronunciación convencional en nuestro propio idioma.”  Folleto: El nombre divino que durará para siempre, Pág. 7

 

Esta declaración aquí arriba parece lógica, y las primeras tres líneas son los mismos argumentos que utilizan los eruditos del idioma bíblico. Pero la historia de ambos, la traducción de la Biblia y la iglesia del primer siglo, revelan que la última línea es la ideología exclusiva de la Watchtower. Por ahora, consideremos el significado del nombre.

En la Traducción del Nuevo Mundo, Éxodo 3:14 se traduce,  

“Ante esto, Dios dijo a Moisés: “YO RESULTARÉ SER LO QUE RESULTARÉ SER”. Y añadió: “Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: ‘YO RESULTARÉ SER me ha enviado a ustedes’”.

 

El comité de traducción de la Watchtower estaba muy consciente que este verso es traducido por la mayoría de los eruditos respetables como: “YO SOY EL QUE SOY”,  y que este verso se usa para apoyar el punto de vista que Jesús estaba reclamando ser igual a Jehová en Juan 8:58, cuando él dio la respuesta sobre su identidad y origen, “YO SOY” (en griego: ego eimi).  Para evitar todas las posibilidades de esta comprensión, la Watchtower lo conjuga en un tiempo ‘futuro imperfecto’.  No obstante, Keil & Delitzsch, en su Commentary On The Old Testament [“Comentario Sobre El Antiguo Testamento”] (Vol. 1, Pág. 74) dice:

 

Si nosotros buscamos el significado de (YHWH), la expresión “Ehyeh asher ehyeh” en Ex. 3:14, no debe verterse “esomaios esomai” (Aq., Theodt.), “Yo seré lo que yo seré” (Luther), tampoco “Yo seré lo que voy o lo que seré” (M. Baumgarten).  Ni significa, “Él quién ha de ser porque Él mismo es, el Dios del futuro” (Hofmann).  Siendo que son expresiones calificativas formados en terceras personas imperfecto, el imperfecto no es un futuro, aquí se trata de un aoristo. Según el significado fundamental de imperfecto, la forma de calificativos señalan la persona como se distingue por una frecuente o constante manifestación de cualidad, en otras palabras, expresan una característica distintiva.  La Vulgata lo verte correctamente: “ego sum qui sum”, “yo soy el que soy”.

 

En el Nuevo Testamento, Jesús y los discípulos a menudo hacen referencia al nombre de Dios.  El énfasis en la comprensión hebrea no era la pronunciación real del nombre, sino lo que el nombre implicaba; en autoridad y características. Lo mismo es cierto en Éxodo 3:13, dónde Moisés le pregunta a Dios, “He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: ‘El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ‘¿Cuál es su nombre?’, ¿qué les responderé?”.  Sin embargo, los Israelitas conocían el nombre de Dios (vea Gn. 26:25, 28:13), por lo menos hasta donde se trata de su pronunciación.  Ellos en realidad lo que estaban inquiriendo era sobre la naturaleza expresada en ese nombre.

 

Como el Dr. Robert Countess señala en su libro, The Jehovah's Witnesses New Testament, [“El Nuevo Testamento de los Testigos de Jehová”], en la página 26,

 

“Si los Testigos de Jehová son el pueblo del nombre de Dios, y si Su nombre ha sido preservado en la autografía griega de las cartas hebreas antiguas, entonces es razonable esperar que esa pronunciación de Su nombre también haya sido preservado.”

 

Pero esto no ha sido el caso. Más bien, como veremos mas adelante, el ser “un pueblo para Su nombre” (desde la venida de Cristo) significa llevar el nombre de JESÚS, no el nombre de “Jehová”.

¿Jesús Usó el Nombre?  

Una de las apelaciones principales de la Watchtower:  

En cierta ocasión Jesús se puso de pie en una sinagoga y leyó una porción del rollo de Isaías. La sección que leyó fue lo que hoy llamamos Isaías 61:1, 2, donde el nombre de Dios aparece más de una vez (Lucas 4:16-21). ¿Hubiera rehusado él pronunciar el nombre divino allí, y lo habría sustituido por “Señor” o “Dios”? ¡Por supuesto que no! Eso hubiera significado seguir la tradición antibíblica de los líderes religiosos judíos.

 

Sí, sería muy irrazonable pensar que Jesús se retuvo de usar el nombre de Dios, especialmente cuando citó de las porciones de las Escrituras Hebreas que lo contenían. El nombre divino, Pág.15, 16

 

Aquí, por lo menos en sus argumentos hay dos asunciones dogmáticas y una asunción falsa. En primer lugar, ellos asumen que el tetragrámaton realmente estaba en el texto que Jesús leyó.  El folleto el Nombre Divino, su Biblia con referencias, y su Interlineal Griego-inglés, todos se van a los extremos para decir que ALGUNAS de las copias más tempranas de la Septuaginta (o LXX - la traducción griega del  Antiguo Testamento, usó a menudo por Jesús) tenía escrito YHWH dondequiera que en la escritura hebrea estaba el Nombre.  Comparado con el gran número de manuscritos que no tienen el tetragrámaton, sin embargo, tales textos son una minoría.  Además, no hay manera alguna de saber si los pergaminos que Jesús leyó tenían el tetragrámaton en ellos o no.  Había demasiados tipos diferentes de traducciones en uso para el primer siglo. R. Longenecker, en su libro, Biblical Exegesis in the Apostolic Period  [“Exégesis Bíblica en el Período Apostólico”] (la Pág. 66) dice que Jesús:

“en ocasiones empleando diversas selecciones textuales en arameo, hebreo y versiones griegas de aquel entonces”.

En las páginas 60-61 de su libro, Longenecker dice con respecto a las citas atribuidas a Jesús en los evangelios:

 

“La gran mayoría son de la Septuaginta en carácter. . . . En algunos casos.  . . es la lectura de la LXX, en contraste a la lectura del T(exto) M(asorético) o targumes conocidos, que proporcionaban la fraseología a Jesús.”

 

Siendo que la mayoría de los textos de la Septuaginta disponibles hoy en día no tienen rastro alguno del tetragrámaton, la gran probabilidad es que con frecuencia él citó de textos que no lo contenía.

 

La segunda asunción dogmática es que Jesús citó literalmente de los textos. Aun cuando el tetragrámaton estuviera en ese pergamino en particular, eso no es ninguna garantía que él los leyó palabra por palabra o que pronunciara el tetragrámaton.

 

Por ejemplo, considere las palabras de Jesús en Lucas 4:18, dónde él cita a Isaías 61:1. Aunque generalmente se iguala la lectura a la LXX (Septuaginta), en parte es contrario a ambos, la LXX y el MT (texto masorético), y en parte está de acuerdo con el MT contra la LXX.  Adicionalmente, Jesús le agrega una línea de Isaías 58:6 a su cita.  Otra perspectiva interesante está en los escritos de Mateo.  La Watchtower intenta desplegar el punto que el evangelio de Mateo se escribió originalmente en hebreo, y que por eso, debió haber contenido el tetragrámaton.  Sin embargo, aunque las citas de Mateo son del texto masorético, o de algún texto hebreo existente, sus citas de las palabras de Jesús son predominantemente de la Septuaginta, lo cual es muy probable que no contenían el tetragrámaton.  ¡Esto indica que Jesús se inclinaba más hacia la Septuaginta, y quizás incluso leía el texto en griego!

 

La tercera y falsa asunción hecha por la Watchtower es que las sinagogas y los líderes religiosos habrían tolerado sus enseñanzas en las sinagogas o le habrían dado crédito diciéndole, “Maestro, hablaste bien”, (Lucas 20:37,38) después de pronunciar el Nombre Divino.  Los archivos históricos en el Misná así como a Josefo y otras fuentes de los registros judíos se tienen como abominables por permitir el uso del Nombre, y ciertamente no habrían sido tolerados por ningún sumo Sacerdote. Sin embargo, no existe ningún registro judío en lo absoluto donde se indique un ataque a Jesús por usar el Nombre, esto habría sido una de las más grandes herramientas de acusación contra él.  Con toda probabilidad él habría sido lanzado fuera de la sinagoga y los Escribas y Fariseos se habrían negado totalmente a escuchar sus discursos. ¡Más bien, a él solo se le acusó de blasfemia por atribuirse a sí mismo el Nombre! (es decir, su reputación y autoridad - vea a Juan 8:58; 10:33).

¿Los Apóstoles Usaron el Nombre?  

La Watchtower argumenta:

¿Usaron el nombre de Dios los seguidores de Jesús en el primer siglo? Jesús les había mandado que hicieran discípulos de personas de todas las naciones (Mateo 28:19, 20). Muchas de las personas a las cuales se había de predicar no tenían concepto del Dios que se había revelado a los judíos mediante el nombre Jehová. ¿Cómo podrían los cristianos identificarles el Dios verdadero? ¿Bastaría con llamarlo Dios o Señor? No. Las naciones tenían sus propios dioses y señores (1 Corintios 8:5). ¿Cómo pudieran los cristianos haber señalado una clara diferencia entre el Dios verdadero y los falsos? Únicamente mediante el uso del nombre del Dios verdadero.

Así, el discípulo Santiago declaró lo siguiente durante una conferencia de los ancianos en Jerusalén: “Simeón ha contado cabalmente cómo Dios por primera vez dirigió su atención a las naciones para tomar de entre ellas un pueblo para su nombre. Y con esto convienen las palabras de los Profetas” (Hechos 15:14, 15). El apóstol Pedro, en su bien conocido discurso del Pentecostés, señaló a una parte vital del mensaje cristiano cuando citó estas palabras del profeta Joel: “Todo el que invoque el nombre de Jehová escapará salvo”. (Joel 2:32; Hechos 2:21.)

 

El apóstol Pablo no deja ninguna duda en cuanto a la importancia que tenía para él el nombre de Dios. En su carta a los romanos cita las mismas palabras del profeta Joel y pasa a estimular a sus compañeros cristianos para que muestren su fe en aquella declaración mediante el salir a predicar acerca del nombre de Dios a otras personas, para que éstas, también, se salvaran (Romanos 10:13-15). Posteriormente escribió en su carta a Timoteo: “Que renuncie a la injusticia todo el que nombra el nombre de Jehová” (2 Timoteo 2:19).

 

Sin embargo, Jesús y sus seguidores habían profetizado que ocurriría una apostasía en la congregación cristiana. El apóstol Pedro había escrito: “También habrá falsos maestros entre ustedes”. (2 Pedro 2:1; véase también Mateo 13:36-43; Hechos 20:29, 30; 2 Tesalonicenses 2:3; 1 Juan 2:18, 19.) Estas advertencias se cumplieron. Un resultado fue que el nombre de Dios pasó a un plano secundario. ¡Hasta fue quitado de copias y traducciones de la Biblia! El nombre divino, Pág. 16

 

Para empezar, la Watchtower asume que el Dios hebreo no tenía ninguna reputación entre las naciones circundantes. Los judíos eran monoteístas muy conocidos que rendían culto a un sólo Dios, y el nombre Yahweh consiguió su propia reputación entre las naciones que los rodeaban. ¿Pero la pregunta real es, qué nombre los cristianos estaban usando para identificarse con el nombre Yahweh o Jesús?  No hay indicación alguna que los cristianos apostólicos fueran llamados jamás “Testigos de Yahweh o de Jehová”, o que ellos alguna vez usaran el Nombre. ¡Citando las profecías del Antiguo Testamento dónde aparece el Nombre, ellos aplican proféticamente y de forma consistente el Nombre a Jesucristo!  En adición, a ellos por providencia divina se les llamó “cristianos”, el único nombre Bíblico como ellos pueden llamarse (la expresión “Testigos de Yahweh” se aplicaría sólo a los judíos y en el pacto de la Ley Mosaica).  No obstante, de los cristianos se habla como que son la novia de Cristo. (compare Is. 54:16 con Ef. 5:25-27).

Consideremos algunos pasajes dónde en el AT se está hablando de Jehová, y los escritores del Nuevo Testamento lo citan y lo aplican a Cristo:  

[1]  Hebreos 1:10 es una cita de la versión de LXX del Sal.102:25.  ¡El Salmo incuestionablemente está hablando de Jehová, y todavía el escritor de los Hebreos lo aplicó a Cristo!  Sabiendo esto, el comité de traducción de la Traducción del Nuevo Mundo rompió sus propias reglas y se negó a insertar “Jehová” en Hebreos 1:10. #2

[2] En 1ª Pedro 3:14,15 es una cita de Is. 8:12,13, qué obviamente contiene el tetragrámaton en el texto hebreo y se refirió a “santificar a Jehová en nuestros corazones”. ¡No obstante, Pedro lo parafrasea y lo aplica directamente a Cristo, mientras diciendo que nosotros santifiquemos a CRISTO como Señor en nuestros corazones! De nuevo, su Comité de traducción ha mostrado prejuicio no siguiendo sus propias reglas. Incluso la nota al pie de la página en su propia Biblia con Referencia 1987 muestra que muchas antiguas y modernas traducciones de la Biblia hebreas tienen santifique a Cristo como “Jehová” en 1ª Pedro 3:15. Pero esto subsecuentemente identificaría a Cristo con Jehová, y el comité de traducción no pudo enfrentarse a esto.

[3] Hechos 2:21 cita la profecía en Joel 2:28-32 que contenía el tetragrámaton en el texto hebreo, diciendo, “Todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo”.  Sin embargo, Pedro la cita y la aplica a Jesús en Hechos 2:21, como vemos en el verso 38 que dice: “ Pedro les dijo:  Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”

Adicionalmente, el nombre de Jesús toma gran precedencia sobre “Jehová” en el Nuevo Testamento. Solo en el libro de Los Hechos, noten la abrumadora importancia del nombre de Cristo, sin dar mención alguna del nombre de Dios en el pacto:

Hombres sanados en el Nombre  

Hechos 3:6,16; 4:10,30

Salvación en el Nombre  

Hechos 4:12; 10:43; 22:16

Bautismo en el Nombre  

Hechos 2:38; 8:16

Perdón a través del Nombre  

Hechos 10:43

Enseñanzas y predicación en el Nombre  

Hechos 8:12; 4:18; 5:28

Invocación del Nombre  

Hechos 2:21; 9:14,21

Hablando en el Nombre  

Hechos 4:17; 9:27,29

Sufriendo a causa del nombre  

Hechos 9:16; 15:26; 5:41

Llevando el Nombre antes las naciones  

Hechos 9:15

Pablo una vez  se opuso al Nombre

Hechos 26:9

Llamados o designados por el Nombre  

Hechos 11:26

Los registros del Nuevo Testamento muestran que el Nombre de Jesús tiene la importancia primaria, en lugar del Nombre del pacto Jehová.  Esto está en línea con Hebreos 1:1,2 donde dice que; Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo; siendo el resplandor y la misma imagen de la sustancia del Padre (pero no el Padre).  También noten otros textos del NT que hablan del Nombre de Jesús como ser el nombre más importante que hay: Ef. 1:20,21; Fil. 2:9; 2 Tes. 1:12; 1ª Co. 1:2; Col 3:17; 1ª Juan 3:23; Ap. 2:3, 13. Jesús también habló de la importancia de su nombre en pasajes como: Mt. 7:22; 10:22; 12:15-21; 18:5,20; 19:29; 24:9; 28:19,20 (sólo para citar a Mateo).

La historia del texto en el Nuevo Testamento revela que fueron los cristianos apostólicos (1er. siglo) que no conservaron la importancia de preservar el nombre del AT de Dios, siendo que el Nombre de Jesús era el que ellos estaban más interesados. Esto se discutirá próximo. 

Descubrimientos de Textos Antiguos  

Los argumentos principales de la Watchtower:  

Pues bien, unos fragmentos muy antiguos de la Versión Septuaginta (o Versión de los Setenta) que en realidad existían en los días de Jesús han sobrevivido hasta nuestros días, y es digno de nota que el nombre personal de Dios aparecía en ellos. The New International Dictionary of New Testament Theology (El nuevo diccionario internacional de teología del Nuevo Testamento), tomo 2, página 512, dice: “Descubrimientos textuales recientes ponen en duda la idea de que los compiladores de la LXX [Septuaginta] hayan traducido el tetragrámaton YHWH mediante kyrios. Los más antiguos MSS LXX (fragmentos) que ahora tenemos disponibles tienen el tetragrámaton escrito en caracteres heb[reos] en el texto gr[iego]. Traductores judíos posteriores del A[ntiguo] T[estamento] retuvieron esta costumbre en los primeros siglos de la era de Cristo”. Por tanto, fuera que Jesús y sus discípulos leyeran las Escrituras en hebreo o en griego, en su lectura encontrarían el nombre divino.

Por eso, el profesor George Howard, de la Universidad de Georgia, E.U.A., hizo este comentario: “Cuando la Septuaginta usada y citada por la iglesia del Nuevo Testamento contenía la forma hebrea del nombre divino, los escritores del Nuevo Testamento indudablemente incluían el Tetragrámaton en sus citas” (Biblical Archaeology Review [Revista de arqueología bíblica], marzo de 1978, página 14). ¿Qué autoridad habrían tenido para otro proceder? - El nombre divino, Pág. 24

En algún tiempo durante el siglo II o III E.C. los escribas eliminaron el Tetragrámaton tanto de la Septuaginta como de las Escrituras Griegas Cristianas y lo reemplazaron con Ký·ri·os, “Señor”, o The·ós, “Dios”.

Acerca del uso del Tetragrámaton en las Escrituras Griegas Cristianas, George Howard, de la Universidad de Georgia, E.U.A., escribió en Journal of Biblical Literature, vol. 96, 1977, p. 63: “Descubrimientos recientes hechos en Egipto y en el desierto de Judea nos permiten ver de primera mano el empleo del nombre de Dios en los tiempos precristianos. Estos descubrimientos son significativos para los estudios del N[uevo] T[estamento] porque forman una analogía literaria con los documentos cristianos más primitivos y quizás expliquen cómo usaron el nombre divino los autores del NT. En las páginas siguientes presentaremos una teoría de que el nombre divino... estaba originalmente escrito en el NT en las citas hechas del A[ntiguo] T[estamento] y en alusiones a él y que, andando el tiempo, fue reemplazado principalmente con el sustitutivo kV [abreviatura para Ký·ri·os, “Señor”]. Esta eliminación del Tetragrámaton, según nuestro parecer, creó en la mente de los cristianos gentiles primitivos una confusión en cuanto a la relación entre el ‘Señor Dios’ y el ‘Señor Cristo’ que se reflejó en la tradición de MSS del texto mismo del NT”.

Estamos de acuerdo con lo supracitado, con esta excepción: No consideramos este punto de vista como una “teoría”; más bien, lo vemos como una presentación de los hechos de la historia en cuanto a la transmisión de los manuscritos bíblicos.  El Apéndice, de la Biblia con Referencia Traducción del Nuevo Mundo, Pág. 1563

En respuesta a estas declaraciones, primero nosotros debemos considerar que las porciones de la Septuaginta encontradas que contienen el tetragrámaton son judíos, y ninguno puede ser de origen cristiano. Nosotros no estamos tan interesados con lo que los judíos hicieron, pero sí con lo que los cristianos apostólicos hicieron en sus traducciones.  C. H. Roberts, en su libro, “Society, Manuscript and Belief in Early Egyptian Christianity”  [“Sociedad, Manuscritos y Creencias de la Temprana Cristiandad Egipcia”] (Pág. 77) declara:

“Las versiones existentes de la Septuaginta que nos llegan de las fuentes judías contienen el tetragrámaton  considerando que sólo dos copias de la Septuaginta que contienen el tetragrámaton posiblemente son de una fuente cristiana”.  Roberts describe estas dos fuentes cristianas como “una forma de cristiandad judía (qué) persistió en el Papiro de Oxyrhynchos, y una posible explicación de estos dos textos excéntricos sería que estos fueron obras de escribas judíos que eran cristianos.” (Pág. 34, 57)

Uno de estos primitivos manuscritos que la Watchtower y el “New International Dictionary” [“Nuevo Diccionario Internacional”] está refiriéndose es la traducción hecha por Aquila, una apóstata de la cristiandad.  Aquila proporcionó  pasajes para oponerse a los argumentos de la cristiandad, pero su estilo fue la excepción, no la regla. (vea “Our Bible and the Ancient Manuscripts”  [“Nuestra Biblia y los Manuscritos Antiguos”] por Kenyon, Pág. 56)  Aquila fue incluido entre los “traductores judíos posteriores” referidos en el “New International Dictionary”.

Ciertamente, Jesús y sus discípulos se encontrarían de vez en cuando con el tetragrámaton en sus lecturas, pero cuándo y cuán frecuente, eso sería sólo una suposición. Un argumento eficaz no puede estar basado en una especulación sobre esto, aunque la Watchtower lo ha intentado.

Con respecto al Profesor Howard, su tesis es simplemente una teoría, y él así lo admite. Él ni siquiera promueve sugerencia alguna que el tetragrámaton deba restaurarse en el texto del Nuevo Testamento en nada de lo que él ha escrito.  Tal intromisión nunca puede hacerla un traductor honrado, siendo que sencillamente no hay ningún manuscrito antiguo con el tetragrámaton para traducirlo.

Cuando la Watchtower pregunta:  “¿Qué autoridad habrían tenido para otro proceder?”, queriendo decir cómo es que ellos NO pudieron copiar el tetragrámaton, ellos ignoran el hecho que no había ninguna “regla” que la iglesia primitiva tuviera que seguir.  Ellos simplemente no pensaron que era importante preservar el tetragrámaton.   Evidencia de los escritos cristianos del primer siglo revelan que los mismos cristianos  reemplazaron el tetragrámaton con su propia forma de abreviación, llamado “nomina sacra” por los estudiosos del idioma.  Estos símbolos se pueden haber producido por la iglesia de Jerusalén antes del año 70 D.C., o a más tardar para el año 100. (¡Recuerden, que la Biblia como la conocemos hoy día no se canonizó sino hasta mucho después!)

Los eruditos nos dicen también que no hay conexión alguna entre el “nomina sacra” y la práctica de traducir el tetragrámaton como KYRIOS o THEOS.  Tampoco fue debido a una superstición o tradición, sino más bien por una conveniencia usada por la iglesia primitiva.  El “nomina sacra” tampoco se usó sólo para el tetragrámaton, sino también para los nombres “Cristo” y “Jesús”.  Esto se hizo por la propia iglesia apostólica, antes del “siglo segundo o tercero”, como es afirmado dogmáticamente por la Watchtower. #3

En resumen: Los antiguos manuscritos cristianos primitivos usaban formas abreviadas para los nombres sagrados, mientras que algunos manuscritos judíos de la LXX retuvieron el tetragrámaton. Y siendo que el NT es escrito por cristianos para cristianos, el uso de la Watchtower de los manuscritos judíos es impertinente.

Perdiendo el Punto  

“Con el tiempo, como ya hemos visto, el nombre fue restituido a muchas traducciones de las Escrituras Hebreas. Pero ¿qué hay de las Escrituras Griegas? Pues bien, traductores y estudiantes de la Biblia llegaron a darse cuenta de que sin el nombre de Dios se hace muy difícil entender debidamente algunas partes de las Escrituras Griegas Cristianas. El restituir el nombre ayuda en gran medida a aumentar la claridad y comprensión de esta porción de la Biblia inspirada.”

“Por ejemplo, considere las palabras de Pablo a los romanos, como aparecen en la Versión Popular: “Todos los que invoquen el nombre del Señor, alcanzarán la salvación” (Romanos 10:13). ¿El nombre de quién tenemos que invocar para alcanzar la salvación? Puesto que suele hacerse referencia a Jesús como “Señor”, y un texto bíblico hasta dice: “Cree en el Señor Jesús, y serás salvo”, ¿deberíamos llegar a la conclusión de que Pablo aquí estaba hablando acerca de Jesús? (Hechos 16:31, Versión Popular.)”

 

“No; no deberíamos llegar a esa conclusión. Una referencia al pie de la página con relación a Romanos 10:13 en la Versión Popular nos remite a Joel 2:32 en las Escrituras Hebreas. Si usted investiga esa referencia, hallará que en realidad Pablo estaba citando las palabras de Joel en su carta a los romanos; y lo que Joel dijo en el hebreo original fue: “Todo el que invoque el nombre de Jehová escapará salvo” (Traducción del Nuevo Mundo). Sí, aquí Pablo quiso decir que debemos invocar el nombre de Jehová. Por tanto, aunque tenemos que creer en Jesús, nuestra salvación está estrechamente enlazada con un aprecio apropiado del nombre de Dios.”

“Este ejemplo demuestra cómo la remoción del nombre de Dios de las Escrituras Griegas contribuyó a que en la mente de muchas personas surgiera una confusión en cuanto a Jesús y Jehová. ¡Sin duda alguna contribuyó en gran manera al desarrollo de la doctrina de la Trinidad!” El nombre divino, Págs. 25-26

Los “traductores” y “estudiantes” mencionados aquí por la Watchtower que se les hace muy difícil entender debidamente algunas partes del NT son nada menos que los propios Testigos de Jehová.  Si usted comprende como lo hicieron los escritores inspirados del  NT que Jesús comparte la naturaleza del Padre y su Nombre, no tiene ningún problema. Pero por otro lado, si usted cree que Jesús es una criatura, un ángel, se encontrará con serias “discrepancias” y deberá traducirlas fuera de la Biblia para así poder retener su teología. Cuando un apóstol cita un pasaje del AT sobre Jehová y es aplicado obviamente a Jesús (como Romanos 10:13), usted debe realizar unas gimnasias de traducción o interpretación para poder retener su punto de vista, y esto es precisamente lo que la Watchtower ha hecho. Que triste es que ellos han perdido el punto de la transición entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto.  Noten las palabras de Herman Bavinck en su libro, “Our Reasonable Faith”  [“Nuestra Fe Razonable”]: (Pág. 313)

El uso y la importancia del nombre en el Antiguo Testamento se transfieren a Cristo en el Nuevo. El Nombre del Señor, o el Nombre sólo, era en el Antiguo Testamento la denominación de la revelación de la gloria de Dios. En los días del Nuevo Testamento esa gloria ha aparecido en la persona de Jesucristo; y así la fortaleza de la iglesia ahora se sostiene en Su nombre. . . . el nombre de Jesucristo era un tipo de compendio de la confesión de la iglesia, la fortaleza de su fe, y el ancla de su esperanza.  Así como Israel se enalteció en los tiempos antiguos en el nombre de Jehová, así mismo la iglesia del Nuevo Testamento encuentra su fortaleza en el nombre de Jesucristo.  En este nombre es que el nombre de Jehová ha llegado a tener su completa revelación.

Éste es el punto principal que la Watchtower ha perdido muchísimo renegreando las iglesias con sus inconsistencias. ¡Al igual que los Fariseos en los días de Jesús, ellos se perdieron al verdadero Mesías!

¿La Watchtower es Honesta?  

¿Tendría un traductor derecho alguno a restituir el nombre, en vista del hecho de que los manuscritos existentes no lo tienen?  Sí; tendría ese derecho. La mayoría de los léxicos griegos reconocen que a menudo la palabra “Señor” en la Biblia se refiere a Jehová. Por ejemplo, en su sección bajo la palabra griega Kyrios (“Señor”), A Greek and English Lexicon of the New Testament (Un léxico griego e inglés del Nuevo Testamento), de Robinson, obra impresa en 1859, dice que esa palabra significa “Dios como el Señor Supremo y soberano del universo, en la Sep[tuaginta] usualmente para el heb[reo] Jehová”. Por eso, en los lugares donde los escritores de las Escrituras Griegas Cristianas citan de las Escrituras Hebreas, que las antecedieron, el traductor tiene el derecho de verter la palabra Kyrios como “Jehová” dondequiera que el nombre divino aparece en el hebreo original. El nombre divino, Pág. 26


Una traducción que, con buena autoridad, restituye denodadamente el nombre de Dios es la Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Griegas Cristianas. Esta versión, que en la actualidad está disponible en {11} 13 idiomas modernos, incluso el español, ha restituido el nombre de Dios cada vez que en las Escrituras Griegas se cita una porción de las Escrituras Hebreas que contiene el nombre. En total, con sólida base el nombre aparece 237 veces en esa traducción de las Escrituras Griegas.

El nombre divino, Pág. 27

Acerca de sí un traductor tiene el derecho de introducir algo en el Nuevo Testamento que no puede encontrarse en ningún documento antiguo disponible, y sólo sobre una base del prejuicio teológico, le permitiré a otro traductor que de la respuesta. Stephen T. Byington tradujo la Biblia en inglés “The Bible in Living English”, y la Sociedad Watchtower compró los derechos para imprimir y distribuir esta versión de la Biblia debido a su uso del nombre “Jehová” en el Antiguo Testamento (pero no en el Nuevo).  El propio Byington dijo esto en la revisión del “Christian Greek Scriptures” de la Watchtower:

Si necesitamos argumentar sobre el punto de traducir “el Señor” dónde en el griego dice “el Señor”, mi argumento sería que cuando Jesús, los apóstoles y sus amigos hablaron en alta voz de un texto en el Antiguo Testamento, ellos dijeron “el Señor” esto incluso para “Jehová” aún en una cita tan cuidadosa como Marcos 12:29 (el manuscrito recientemente encontrado de Isaías puede citarse como evidencia fresca que la costumbre de decir “el Señor” empezó antes del tiempo de Cristo, ya que tiene casos donde “Jehová” y “el Señor” se fluctuá en su lectura, la explicación de tal fluctuación es que los dos se pronunciaban a la par), nosotros no podemos presumir que los apóstoles escribieron algo distinto de lo que ellos hablaron.  El negocio del traductor es reproducir el original como está. #4

La Watchtower haría bien en considerar las palabras de uno que ellos admiran tanto por poner el nombre “Jehová” en su propia traducción del Antiguo Testamento.  Pero ellos cierran la brecha que hay entre lo que es presunción y completa deshonestidad cuando ellos hacen la declaración que han restaurado el nombre de Dios donde quiera que en las Escrituras Hebreas lo contiene y se cita en las Escrituras Griegas.  La Watchtower nunca tradujo “Jehová” en 1ª Pedro 3:15 y Hechos 2:21, aunque los pasajes que ellos citan en el  AT  contienen allí el tetragrámaton. Ya que si hicieran esto estarían admitiendo de algún modo que a Jesús en el AT se le refiriere como “Jehová”.

En Conclusión.  Simplemente no hay ninguna justificación erudita para introducir el tetragrámaton (y menos aun algo inexacto como “Jehová”) en el texto del NT.  La ausencia del tetragrámaton en cualquiera de los sobre 13,000 manuscritos disponibles del NT,  deshace su caso.  Si Dios estuviera tan interesado en la preservación de su nombre en el pacto, uno se pregunta por qué no hay ninguna evidencia que los apóstoles lo perpetuaron en sus escritos.  En adición, implicar que el nombre “Jehová” es el nombre primario con que nosotros debemos involucrarnos, contradice el continuo énfasis incesante que se da en el nombre de Jesús, como se ha establecido.  Mientras que el tetragrámaton no se encuentra en ningún manuscrito del NT, el nombre de Jesús se encuentra más de 900 veces.  

Los cristianos deben dar a conocer el nombre del Padre como Jesús lo enfatizó (Mt. 6:9; Juan 17:26).  ¿Cómo ellos hacen eso?  Mediante reconocer que Jesucristo es el escogido del Padre personificando toda la gloria y reputación que rodea ese Nombre (Fil. 2:11), y fallar al no identificarnos con el nombre de Jesús nos causará la pérdida de nuestras vidas (Hechos 4:12).

Constantemente la motivación del cuerpo gobernante, ha sido y siempre será, distinguirse como que son aislados y distintos a las iglesias. Sea que se trate del tema de la cruz, los días de fiestas, la palabra “iglesia”, o el nombre “Jehová”, el tema primario siempre termina envolviendo su espíritu sectario.  Cuando usted los pincha contra la pared en cualquiera de estos temas y se los refuta paso por paso, entonces ellos coinciden que el tema no es realmente tan importante, y cambian a otra doctrina exclusiva, para tratar de probar que ellos son el pueblo escogido de Dios.  Afortunadamente, muchos, aún dentro de la organización han podido ver a través de esa deshonestidad escolástica y están averiguando que la manifestación suprema de Jehová está en Su Hijo, Jesucristo.  Incluso aún los Fariseos que veneraron grandemente el nombre Yahweh, pero fallaron al no usar la verdadera clave que nos lleva a la vida - el nombre de JESÚS (Juan 5:37-40).

Notas al pie de página:  

#1 Desde entonces, como profusamente se señala en el folleto de la Watchtower, las iglesias en todo el mundo usan variaciones de “Jehová” y decoraron sus iglesias, estatuas, y escrituras con él.  Es extraño que esto no parece molestarles ya que esta práctica se instituyó primero por la cristiandad (su objeto de ataque) y muchas iglesias cristianas por todo el mundo continúan haciéndolo al día de hoy.

#2 El propio Interlineal Griego-Inglés, Kingdom Interlinear Translation de 1985 de la Watchtower dice, en páginas 11,12 del prólogo: 

¿Cómo es que un traductor moderno puede saber o determinar cuándo reemplazar con las palabras griegas KYRIOS y THEOS el nombre divino en su versión? Determinando dónde los escritores cristianos inspirados han citado de las Escrituras Hebreas. Entonces él debe remitirse al original para localizar si el nombre divino aparece allí.

[Muchas notas al pie de la página de su propia Biblia con Referencia Traducción del Nuevo Mundo, 1987 en español muestran que antiguas y modernas traducciones de las Biblia citando del Antiguo Testamento dónde aparece el Nombre, se le aplican consistentemente el Nombre Jehová a Jesucristo y viceversa en el Nuevo Testamento.  Vea sus notas marginales de: Lu. 2:11; Ro. 8:35; 10:9,17; 1ª Co. 10:9; 11:23;  Ef. 5: 17; Col. 3:13,15,16; 1ª Tes. 4; 15,16,17; Judas 5. 

En Ro.10: 9 dice: “que Jesús es Señor” la nota marginal indica que ‘Señor’ allí se trata que Jesús es: ha·’A·dhóhn. No obstante, en la Pág. 1566 Apéndice 1H dicen:

1H “El Señor [verdadero].”—Heb.: ha·’A·dhóhn El título ’A·dhóhn, “Señor; Amo”, cuando está precedido por el artículo definido ha, “el”, forma la expresión ha·’A·dhóhn, “el Señor [verdadero]”. En M {masorético}, el uso del artículo definido ha antes del título ’A·dhóhn limita exclusivamente a Jehová Dios la aplicación de este título.”

Sin embargo, el título exclusivo de Jehová Dios  ha·’A·dhóhn ellos lo aplican con el artículo definido ha, a Jesús en Ro.10: 9]

#3 [vea Manuscript, Society and Belief in Early Egyptian Christianity, [“Manuscritos, Sociedad y Creencias de la Temprana Cristiandad Egipcia”] C. H. Roberts, Pág. 26-29]

#4 [The Christian Century, May 9, 1951; {El Siglo Cristiano, 9 de mayo de 1951}: Pág. 589]


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