LOS TIEMPOS DE LOS GENTILES

¿Duran los tiempos señalados de las naciones desde el 607 a. E.C. hasta el 1914 E.C.?

Se ha dicho que se puede hacer de la Biblia que diga lo que uno quiera. Si esta declaración significa que se puede entretejer varios pasajes aislados para hacer uniones arbitrarias, y si se otorgan definiciones de palabras sin consideración al contexto, la respuesta es afirmativa, sí se puede torcer la Biblia para apoyar casi cualquier idea o enseñanza. Existen muchos casos de grupos que utilizan pasajes de la Escritura fuera de contexto y cuando añaden patrones de lógica alambicados, han producido doctrinas muy extrañas. Este es el caso de la enseñanza de la Sociedad Watchtower (WT) sobre Lucas 21:24, un pasaje que dice así: y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será pisoteada por las naciones, hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones. (TNM).

La primera observación que es necesario hacer sobre esta traducción, es que la WT ha vertido la palabra griega ethnos por naciones. Aunque una de las definiciones posibles es naciones, los gentiles (los no judíos) tiene mayor exactitud. Israel, que era una nación, no se incluía dentro de las naciones de Lucas 21:24.


El ensamblaje de la doctrina

Para la Sociedad Watchtower, la Jerusalén que sería pisoteada no era la ciudad literal, sino algo que representaba, el reino de Dios manifestado a través de los reyes de la dinastía de David. Para ellos, la dinastía davídica comenzó a ser pisoteada cuando Jerusalén cayó ante Nabucodonosor rey de Babilonia en el 607 a. E.C. (1) Exponen que Con la caída de Jerusalén en el 607 a. E.C., los gobiernos gentiles dominaron sobre toda la Tierra. La dinastía y el gobierno davídicos quedaron interrumpidos, y así Jerusalén, o lo que representaba, habría de continuar siendo 'hollada' mientras el reino de Dios ejercido por la casa de David era mantenido en una condición inoperante bajo las potencias gentiles. (Ayuda para entender la Biblia, 1971, pág. 1608). Según la WT, este dominio continuó hasta 1914 E.C., fecha en que Cristo fue entronizado en el cielo y se le retiró el dominio de la tierra a las naciones para que lo recibiera Cristo.

La interpretación bíblica que utiliza la WT para llegar a esta enseñanza es bastante exótica. Unen el relato de Lucas 21:24, donde dicen que Jerusalén significa el reino judío de la línea davídica, a Mateo 24. De allí establecen que el versículo 15 hace referencia al libro de Daniel. Como Mateo 24:15 no especifica ningún pasaje concreto de Daniel, la WT comienza su aplicación con la imagen inmensa (capítulo 2) que representa los poderes mundiales desde el imperio babilónico. A continuación, la WT enlaza este sueño a la visión de Daniel 4, que describe la caída de un árbol y siete tiempos que pasan sobre el tronco. (2)

Sin embargo, la WT se toma la atribución de darle a esta visión/sueño una interpretación adicional. El libro Ayuda (pág. 1609) dice: La visión tuvo un cumplimiento en Nabucodonosor mismo. (Véase Daniel 4:31-35.) En consecuencia, algunos consideran que tiene aplicación profética directa solamente en él...No obstante, un examen de todo el libro de Daniel revela que el factor tiempo es muy importante en sus visiones y profecías...Además, el libro repetidamente señala hacia el futuro, a lo que constituye el tema de sus profecías: el establecimiento de un reino eterno de Dios...En vista de lo mencionado, no parece lógico evaluar la visión del arbol simbólico al igual que su referencia a los siete tiempos como si no tuviese más aplicación que los siete años de locura y posterior recobro y retorno al poder de un gobernante babilonio..."

De esta forma la WT liga los siete tiempos de Daniel capítulo 4 a los tiempos señalados de las naciones de Lucas 21:24. La soberanía de Dios, representada por la dinastía davídica, se vería interrumpida por un período de siete tiempos. Para definir estos siete tiempos la WT acude a los pasajes de Apocalipsis 12:6 y 14. El versículo 6 presenta a la mujer en el desierto por 1.260 días y en el versículo 14 la mujer en el desierto permanece un tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo (o sea 3 1/2), con lo que calculan que cada tiempo dura 360 días, y siete tiempos equivale a 2.520 días. A continuación introducen la fórmula de Números 14:34 y Ezequiel 4:6, un día por un año, a pesar de no existir ninguna relación mutua, y convierten los 2.520 días en 2.520 años. Así los tiempos señalados de las naciones se convierten en 2.520 años. La WT inicia este período cuando Nabucodonosor destruyó a Jerusalén, hecho que asignan al 607 a. E.C., y lo finalizan en el año 1914 E.C. con el reestablecimiento del reino de David y la conclusión del dominio de los gentiles.


Una evaluación de la evidencia

¿Qué mérito tiene la enseñanza de los siete tiempos de la WT? En primer lugar, es necesario considerar el punto céntrico, la fecha 607 a. E.C. La WT asigna la caída de Jerusalén a esta fecha basándose para ello mayormente en la profecía de los 70 años de Jeremías 25:10-12 y 29:10. Según la WT, esta profecía describe el período del cautiverio babilónico de los judíos, período que inician con la caída de Jerusalén. Dado que los judíos recibieron la libertad en el 537 a. E.C. (fecha que sí apoya la historia), la WT sencillamente cuenta 70 años para obtener la fecha de 607 a.E.C. para la caída de Jerusalén. Hay que señalar que la profecía de los 70 años de Jeremías no se aplica de esta manera, según se verá posteriormente. Pero es necesario evaluar la fecha del 607 a. E.C. porque los historiadores están en desacuerdo con ella, y presentan el año 586/587 a. E.C. para la caída de Jerusalén.

La WT niega y hace caso omiso de la siguiente evidencia seglar contra la fecha 607 a. E.C.: En el 3er siglo a. E.C. un sacerdote babilónico llamado Beroso escribió una historia de Babilonia que describía la duración de los reinados de los reyes del período neobabilónico (Nabopolasar a Nabonido). Otro historiador, astrónomo y escritor, Claudio Ptolomeo (70161 E.C.), estableció una lista de reyes y fechas de la misma época. La WT rechaza arguyendo inexactitud los escritos de estos historiadores antiguos, y cita al profesor Olmstead: ...sólo hay fragmentos mínimos, abstracciones, o huellas, que nos han llegado y Hoy tenemos que consultar una traducción moderna en latín de una traducción armenia del original en griego extraviado de la crónica de Eusebio, quien citó en parte a Alejandro Polihistor, y este citó directamente a Beroso, en parte de Abideno quien aparentemente citó a Juba quién citó a Alejandro Polihistor y de esa forma de Beroso. (Ayuda para entender la Biblia en inglés, pág. 328) (3). Aunque no es necesario consultar una traducción en latín (aun existe la traducción armenia), se reconoce que lo demás que dice la WT es correcto, lo que puede sucitar dudas sobre la exactitud de estos copistas. Sin embargo, al considerar las otras evidencias, las dudas se disipan. La WT dice sobre Ptolomeo: se considera que usó los escritos de Beroso. (Ayuda en inglés, pág. 328) (3), pero no es así, los estudiosos creen que el canon de Ptolomeo fue escrito con independencia al de Beroso dado la forma y orden de los nombres de los reyes (vea The Gentile Times Reconsidered por Carl Olof Jonsson, 1986, Commentary Press, Atlanta, pág. 42). La WT concede que aunque los historiadores modernos generalmente dan crédito a la exactitud de Ptolomeo y aunque los reinados de los reyes de Babilonia y Persia según presenta el canon de Ptolomeo pueden estar básicamente correctos, no hay ninguna razón para sostener que el canon forzosamente sea exacto en todo sus aspectos o para todos los períodos. (Ayuda en inglés, pág. 327) (3). La ambiguedad que demuestra la WT aquí es inquietante. En realidad hay muchas razones para aceptar el canon de Ptolomeo, <BI>particularmente para el período neobabilónico.

Beroso y Ptolomeo concuerdan casi en su totalidad en cuanto a la sucesión y duración de los reinados de la época. La única diferencia tiene que ver con la cita que hace Beroso del quinto rey, LabashiMarduk, que Ptolomeo omite. Esto se debe a que este rey no llegó a gobernar un año entero, y Ptolomeo sólo considera los reyes con años completos. Los reinados figuran así:

Nombre del rey: Beroso: Ptolemeo: a. E.C.

Nabopolasar 21 años 21 años 625/605

Nabucodonosor 43 años 43 años 604/562

AwelMarduk 2 años 2 años 561/560

Neriglisar 4 años 4 años 559/556

LabashiMarduk 9 meses 556

Nabonido 17 años 17 años 555/539

Según se observa, ambos historiadores ofrecen el año 604 para el inicio del reinado de Nabucodonosor. En contraste, la WT le asigna la captura de Jerusalén tres años más tarde. Así que hay que preguntar si estas listas de reyes se pueden verificar con otras fuentes.


Varias líneas de evidencia.

En el libro Ayuda (pág. 327 en inglés) (3) la WT hace la siguiente declaración engañosa: ...faltan la mayoría de los registros históricos babilónicos que pudieran apoyar o socavar las cifras de Ptolomeo para la duración de los reinados de varios de los reyes. Tal vez fuera así para ciertos reyes de Persia, ¡pero no para el período neobabilónico! Hay siete líneas de evidencia que apoyan las cifras de Beroso y Ptolomeo. Estas se basan en tabletas cuneiformes de arcilla que se han descubierto en este siglo.

La primera la compone las crónicas babilónicas. Estas se conservan en el British Museum de Londres. Aunque las Crónicas están incompletas para el período neobabilónico entero, respaldan parte de las listas de Beroso y Ptolomeo. La segunda linea de evidencia se deriva de la lista de reyes de Uruk desenterrada en una excavación en los años 1959/60. Faltan algunas partes de la lista, pero lo que se conserva concuerda con la duración de los reinados de los primeros dos reyes, Nabopolasar y Nabucodonosor.

La tercera y cuarta líneas de evidencia se componen de las inscripciones reales de Nabonido que aún se conservan. Una de ellas, denominada Nabon. Nº 8, ayuda a establecer toda la época neobabilónica, porque contiene la declaración que desde el año décimo sexto de Nabopolasar al año de advenimiento de Nabonido transcurrieron 54 años (que también armoniza con Beroso y Ptolomeo). La segunda inscripción real, Nabon. H 1 B, brinda la duración de todos los reinos de los soberanos neobabilónicos hasta el año 9º de Nabonido (exceptuando el reinado breve de LamashiMarduk). Las cifras que aporta este documento armonizan con Beroso y Ptolomeo.

La quinta línea de evidencia, que en sí es de gran peso, consiste de miles de documentos de negocios que se han encontrado de la época. Hay tabletas fechadas para cada año del período. Los registros de una casa bancaria centrada en Babilonia, la casa de los Hijos de Egibi, comprueban todos los años de todos los reyes de la época. Entre estas tabletas y Beroso, Ptolomeo, las Crónicas, y los Registros Reales existe una armonía absoluta.

En sexto lugar, se han conservado documentos de los astrónomos babilónicos del tipo de Diarios astronómicos. A dos de ellos se les ha denominado VAT 4956 (conservándose este en el museo de Berlín) y B.M. 32312. Estos dos documentos fechados describen posiciones astronómicas que sólo se repiten en intérvalos de miles de años, y así señalan con una exactitud asombrosa que el decimoctavo año del reinado de Nabucodonosor (el año que conquistó a Jerusalén, Jer. 52:12) fue el 587/586 a. E.C.

En séptimo y último lugar está el sincronismo que aporta una comparación de la cronología de Egipto con la babilónica. Hay por lo menos cuatro uniones fechadas, y estas comprueban la exactitud de las listas de reyes de Beroso y Ptolomeo. (Se recomienda el libro The Gentile Times Reconsidered al lector que desea estudiar las siete líneas de evidencia con mayor detalle).

La fecha histórica del 587/586 para el año en que Nabucodonosor destruyó a Jerusalén (correspondiendo al decimoctavo año de su reinado) queda confirmada por un mínimo de siete líneas de evidencia seglares aparte de Beroso y Ptolomeo. La del 607 que sostiene la WT presenta un vacío de 20 años que no se justifica con ningún documento de la época. Si se ha de suponer que las cifras de Beroso contienen un error de 20 años, suposición obligatoria para poder aceptar la postura de la WT, significaría que 400 años más tarde, e independientemente de él, Ptolomeo cometió el mismo error. También significaría que las Crónicas Babilónicas, las Inscripciones Reales, y los documentos de las transacciones bancarias contienen el mismo error de 20 años. ¿Será posible que los escribas y hombres de negocios que escribieron estos documentos en el imperio neobabilónico no se enteraban del reinado en que estaban? Y si se descubriera que fuera así, ¿será posible que los escribas de Egipto cometieran el mismo error? Y los astronomos de Babilonia perpetuaron este fallo en sus diarios. Estos pensamientos irracionales exceden el límite de la credibilidad. Que los escribas y los astronomos trabajaron en conjunción para borrar toda referencia a estos 20 años es aún más increible. Y para colmo, existe la coincidencia de que miles de documentos fechados de todos los años del período neobabilónico no den el más mínimo indicio de los 20 años que faltan. ¿Existió una intriga internacional para encubrir a los 20 años? Si tal fuera el caso, fue tan eficaz que a pesar de los miles de documentos que se han desenterrado, no ha aparecido nada sobre este período de 20 años. Resulta absurda la sugerencia de una intriga. La única conclusión lógica a que se puede llegar es que la WT está errada.


Los setenta años

¿Qué hay de la profecía de los 70 años que la WT atribuye al período 607/537 a. E.C.? Dado que la fecha 537 a. E.C. es válida históricamente, parece lógico que se cuente hacia atrás 70 años para fechar la destrucción de Jerusalén en el 607. Pero no es así. Se demostrará que hay dos períodos de setenta años que tienen que ver con Israel. De los siete pasajes que hacen mención a un período de setenta años, sólo cinco tienen una aplicación a los 70 años de servidumbre a Babilonia. Esta profecía, como ya se ha dicho, fue dada a Jeremías:

Y ciertamente destruiré de entre ellas el sonido de alborozo y el sonido del molino de mano y la luz de la lámpara. Y toda esta tierra tiene que llegar a ser un lugar devastado, un objeto de pasmo, y estas naciones tendrán que servir al rey de Babilonia setenta años.

Y tiene que ocurrir que cuando se hayan cumplido setenta años pediré cuentas al rey de Babilonia y a aquella nación, es la expresión de Jehová, por su error, aun a la tierra de los caldeos, y ciertamente haré de ellos yermos desolados hasta tiempo indefinido. Jeremías 25:10-12, TNM

Porque esto es lo que ha dicho Jehová: conforme se cumplan setenta años en Babilonia yo dirigiré mi atención a ustedes, y ciertamente estableceré para con ustedes mi buena palabra haciéndolos volver a este lugar. Jeremías 29:10 TNM

Dado que Jeremías 25:11 dice esta tierra tiene que llegar a ser un lugar devastado, la WT presume que es una profecía que inicia con la caída de Jerusalén, pero no es así. No han observado que la profecía concierne a otros paises además de la tierra de Judá, porque dice estas naciones tendrán que servir al rey de Babilonia setenta años, o según el versículo 9, contra esta tierra (Judá)...y contra todas estas naciones a la redonda... Esta profecía no sólo trata de Judá, sino de todas las naciones que la rodeaban. La WT aplica los 70 años exclusivamente a Judá, caracterizándolos como un tiempo de desolación completa, sin un habitante. La servidumbre puede incluir el cautiverio o la desolación, pero no obligatoriamente. El yugo de un régimen opresivo puede caer sobre otras naciones precediendo, y en ocasiones en ausencia de, una destrucción total. Un pais puede quedar desolado aun permaneciendo los habitantes en él. Tal fue el caso en los días de Babilonia. Se subraya, por lo tanto, que los setenta años de servidumbre tuvieron una vigencia con todas las naciones a la redonda, no sólo con Judá.

¿Cuándo comenzó la servidumbre de esas naciones a Babilonia? Las potencias mundiales exigían pagos de las naciones más débiles, por lo cual es probable que la servidumbre comenzó al mismo tiempo que el vasallaje. La historia comprueba que antes del 626 a. E.C., Babilonia yacía bajo el yugo de Asiria. Pero en esa fecha se libraron de los asirios, y en el 610/609 a. E.C. habían capturado a Ninive y la capital provincial de Harán; poniendo así fin al imperio mundial de Asiria. Al hacerlo, Babilonia tomó el control de los territorios de Asiria, incluyendo naturalmente a las naciones radicadas al norte de Judá (siendo una de ellas el reino de las diez tribus), y eventualmente subyugaron también a Judá. Por ello, se puede decir que la servidumbre de las naciones a Babilonia comenzó en el 609 a. E.C. La WT se opone a esta fecha, porque exige que se concluyan los setenta años en el 539, y la obliga a descartar el 537. Como la WT sabe que los judíos fueron liberados en el 537, cita para apoyarse la profecía de Jer. 25:10, setenta años en Babilonia. Pero dicho apoyo es débil, la preposición hebrea LE, traducido por en en la TNM, generalmente significa para, hacia, con respecto a, y así la han traducido un considerable número de traducciones modernas. Los setenta años para Babilonia (o, al servicio de Babilonia) terminaron en el 539 con el fin de la supremacía babilónica. Jeremías 25:12 demuestra que cuando se hayan cumplido setenta años pediré (Jehová) cuentas al rey de Babilonia y a aquella nación. Este cumplimiento y rendimiento de cuentas se efectuó en la noche del 5 ó 6 de octubre, 539 a. E.C., cuando Belsasar el rey caldeo fue muerto, y Darío el medo mismo recibió el reino (Daniel 5:30,31). Los setenta años para Babilonia se cumplieron esa noche del 539 a. E.C.

Como se ha dicho anteriormente, la WT aplica siete pasajes a la profecía de los setenta años, pero sólo a cinco de ellos se les puede dar tal aplicación. Jeremías 25 y 29, que contienen la propia profecía, ya se han considerado. En dos de los tres restantes, Daniel 9:2 y 2 Crónicas 36:20, 21 sólo se alude a la profecía, pero ninguno brinda una información adicional de ella. El último de los cinco, Isaías 23:15-18, trata de una profecía de 70 años contra Tiro, y con toda probabilidad no tiene nada que ver con la profecía de Jeremías.

Los dos pasajes restantes que mencionan un período de 70 años no tienen nada que ver con los 70 años de servidumbre a Babilonia, sino con otro período de 70 años, si bien la WT lo niega. Ninguno de los dos hace referencia a Jeremías, al contrario de lo que se encuentra en Dan. 9:2 y 2 Cron. 36:20, 21. Sólo mencionan setenta años que han transcurrido, pero no están ligados a ningún período o evento profético. El primero de ellos, Zacarías 1:7, 12, dice así: En el (día) veinticuatro del mes undécimo, es decir, el mes de Sebat, en el año segundo de Darío, la palabra de Jehová le ocurrió a Zacarías...De modo que el ángel de Jehová respondió y dijo: Oh Jehová de los ejercitos, ¿hasta cuándo no mostrarás tú mismo misericordia a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a las cuales has denunciado estos setenta años?" (TNM). Obsérvese que el pasaje fue escrito en el segundo año de Darío, y hasta la misma WT accede a que corresponde al año 520/519 a. E.C. Es más, el día veinticuatro del mes undécimo fue febrero de 519 a.E.C. La WT dice que estos 70 años corresponden a la profecía de Jeremías. ¿Por qué no puede ser así? Primero, por la pregunta del ángel sobre la denuncia, pregunta sucitada por el hecho que Jehová aún (en el 519 a. E.C.) no había mostrado misericordia a las ciudades de Judá. Si, según la WT, la denuncia finalizó en el 537, el ángel lo hubiera sabido y su pregunta no tendría sentido. Es más, si Jehová continuaba disgustado durante otros 18 años, el perído completo de hostilidad se aproximaría más a los 90 años. Estos dos períodos, aunque coinciden en parte (uno de profecía y el otro de registro histórico), son separados y distintos en cuanto a su propósito y aplicación:

1 Los 70 años proféticos de Jeremías conciernen la servidumbre de Judá y las naciones en derredor a Babilonia. Según se ha mostrado, el período de sevidumbre a Babilonia comenzó el el 609 y finalizó con la caída de Babilonia en el 539. Por sobradas razones de lógica, no podía continuar una servidumbre a Babilonia cuando el poderío babilónico había finalizado.

2 Zacarías registra setenta años de indignación, ira o denuncia contra Judá unicamente: sus ciudades, Jerusalén y el templo. Esto comenzó con el asedio y la destrucción de Jerusalén. Si se calculan 70 años desde el escrito de Zacarías 1:7, 12 se llega al 589 a. E.C., el año en que, según la evidencia de los manuscritos, Nabucodonosor sitió a Jerusalén.

El último pasaje de los setenta años se encuentra en Zacarías 7:1,5: Además, aconteció que en el cuarto año de Darío el rey la palabra de Jehová le ocurrió a Zacarías... Di a toda la gente de la tierra y a los sacerdotes: `Cuando ustedes ayunaron y hubo plañido en el quinto (mes) y en el séptimo (mes), y esto por setenta años, ¿ayunaron ustedes realmente para mí, aun para mí?' Este pasaje fue escrito en el cuarto año de Darío, o sea el 517 a. E.C. Los judíos habían ayunado y gemido por la pérdida de Jerusalén y el templo setenta años, desde que Nabucodonosor destruyó a Jerusalén en el año 587 a. E.C. Si este evento tomó lugar en el 607, tal como dice la WT, se extendería el plazo de ayuno y plañido a noventa años y no a los setenta del pasaje.

Por lo tanto, la aplicación que da la WT a la profecía de los 70 años, que sólo tiene que ver con Judá y que comenzó con la destrucción de Jerusalén no es lógica ni bíblica. Seis o siete años antes de la caída de Jerusalén, Jeremías escribió una carta a los judíos del exilio babilónico (Jer. 29:1, 10), donde menciona los setenta años. Si es cierto, tal como presenta la WT, que los 70 años comenzaron con la destrucción de Jerusalén, ¿por qué Jeremías aplica ese periódo a los exiliados que estaban buscando librar a Jerusalén? Y si los 70 años aún no habían comenzado, ¿por qué hace una aplicación actual de ellos? Esta prueba adicional demuestra que los 70 años iniciaron antes de la destrucción, y aún antes de que Jeremías escribiera la carta.


¿Por qué están indispuestos a cambiar?

La Sociedad WT ha rechazado toda la evidencia bíblica e histórica que aquí se expone. Ha dicho: ...Nosotros nos hemos apoyado en la estructura cronológica que indica el registro bíblico y le hemos acomodado la historia seglar, en lugar de dar precedencia a lo que se pudiera aceptar actualmente y lo que es popular en cuanto a cronologías, pero con frecuencia es conjetural o basado en evidencias inegablemente débiles. (Ayuda en inglés, pág. 155) (3). La evidencia expuesta en este artículo que establece las fechas verdaderas para los reinados de la época neobabilónica, las fechas de la profecía de Jeremías, y los setenta años de Zacarías descubren a la deshonestidad de la WT al hacer esta declaración. Todas las evidencias y las explicaciones que aquí se han dado concilian unas con las otras, sin existir interpretaciones forzadas ni conflicto con la Biblia y los hechos históricos.

Surge la pregunta, ¿por qué no acepta la WT toda la evidencia y cambia su enseñanza? Han cambiado sus enseñanzas tantas veces, ¿por qué no lo hacen una vez más con este tema? ¿Serán muy obstinados aquí? Es posible de que no sea un problema de orgullo; no cambian porque no quieren. Mantienen con tenacidad la enseñanza de los setenta años porque es crucial para el cálculo de los supuestos 2.520 años de los tiempos de los gentiles, o sea desde el 607 a. E.C. hasta el 1914 E.C. Si admiten que la enseñanza sobre los setenta años es falsa, se les viene encima los cálculos de los tiempos de los gentiles, con todas las especulaciones proféticas que conllevan. Los 2520 años señalados de las naciones constituyen lo que es la fundación sobre la que se edifica toda la estructura teológica de los testigos. Aquí yace la esencia de lo que es el testigo de Jehová. El no va de puerta a puerta con el mensaje del evangelio de Jesucristo (1 Cor. 15:3,4). El mensaje que lleva es que en 1914 el Reino de Dios se estableció y Cristo volvió invisiblemente. ¡Hasta admiten que enseñan un evangelio nuevo, uno que no ha enseñado anteriormente la cristiandad! (Vea la Atalaya del 15 de agosto de 1981, pág. 17). Si se expone la verdad sobre estos cálculos, se derriba el sistema teológico de los testigos. Sin la premisa del 1914, muchas de las enseñanzas que van ligadas directamente a ella quedan inválidas:

* Cristo no regresó invisiblemente en 1914.

* La organización Watchtower no fue escogida por Cristo en 1918/1919.

* No son el esclavo fiel y discreto

* El Armagedón no está a la vuelta de la esquina

* Satanás no ha sido lanzado del cielo a la tierra.

* No hay dos clases de cristianos.

* Y ellos quedan expuestos como profetas falsos.

Ya se ha dicho que la WT interpreta los siete tiempos de Dan. 4 como si fueran 2.520 años. Se basan para ello en:

1 Los 3 1/2 tiempos de Apocalipsis 12:14 que son 1.260 días.

2 Aplican la fórmula de Num. 14:34 y Eze. 4:6 (un día por un año) a los 2.520 días (2 por 1.260 son 2.520).

Pero cuando interpretan los 1.260 días proféticos de Apocalipsis 12:6, no aplican la fórmula de un día por año, mas lo dejan como 1.260 días literales (Entonces queda terminado el misterio de Dios, 1969, pág. 314.) Si han relacionado los tiempos de Apo. 12 con los tiempos de Daniel 4, ¿que principio de lógica fiable existe para aplicar la fórmula de un día por un año a un pasaje y no al otro?

A pesar del procedimiento arbitrario de la WT, el sistema doctrinal edificado sobre la cronología de los tiempos de los gentiles se convierte en una fortaleza donde el testigo se refugia, se consuela, y se esconde. ¡Y esconderse de los hechos lo hacen muy bien! Si ven alguna amenaza en contra de esta fortaleza, se ponen a la defensiva y a veces hasta resultan beligerantes. Este mecanismo de defensa hace difícil que piensen con objetividad. Sin estar conscientes de ello, han puesto la necesidad de seguridad doctrinal por encima del amor a la verdad. Cualquiera que examina la evidencia con respeto y objetividad, encontrará que aquí se hunde el sistema doctrinal de la Sociedad Watchtower. Afortunadamente, entre los testigos de Jehová se encuentran aquellos que tienen oídos que escuchan y mentes abiertas. Seguramente este artículo tocará el corazón de estos.


¿Cómo se entiende la señal?

Sería un error no considerar los tiempos de los gentiles de Lucas 21:24 para ofrecer una explicación más bíblica y significativa. Hay varios aspectos que es preciso analizar al considerar el versículo: y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será pisoteada por las naciones, hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones. Primero es necesario considerar el contexto. Jesús, en el versículo 6, hace referencia a la destrucción del templo que estaba de pie en su día. Los discípulos le preguntaron cuando sucederían estas cosas, y Jesús respondió con un relato de varios eventos, llegando hasta la destrucción del templo. Después dice (versículo 20): Además, cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados, entonces sepan que la desolación de ella se ha acercado. Cuando mencionó a Jerusalén, ¿aludía Jesús de forma simbólica a la dinastía del reino de David? No es posible, porque al decir: la desolación de ella Jesús indicó que es la ciudad literal. Dijo que cuando Jerusalén estuviera rodeada de ejercitos, la desolación de ella se ha acercado. El contexto demuestra que se refería a la ciudad literal. En el versículo 24 Jesús expuso que la gente caerán a filo de espada y Jerusalén será pisoteada. Esto claramente sucedería en el futuro. En cuanto a la próxima devastación de la ciudad de Jerusalén, Jesús les advirtió (v. 21) que echaran a huir a las montañas y que no entraran en ella. Este tiempo de desolación bien se sabe que se efectuó en el 70 E.C. cuando los ejércitos romanos comandados por el general Tito rodearon y destruyeron a la ciudad. Con esto concuerda el relato paralelo de Mateo (cap. 24). Allí, en los versículos 1516, Jesús advierte a los discípulos que al ver a la cosa repugnante que causa desolación (el ejército romano) echaran a huir a las montañas y que no regresaran porque habría una gran tribulación. Todo lo que dijo Jesús señalaba hacia el futuro, a la destrucción de Jerusalén en el año 70 E.C.

Cuando los discípulos le preguntaron cual sería la señal de su parusía (Mat. 24:3), no pedían una señal que les anunciara que había llegado, sino que les indicara que estaba cerca. Si los discípulos tenían en mente una presencia visible de Jesús (cosa que aun la WT admite, al decir que en este momento los discípulos no sabían que su presencia futura sería invisible, La Atalaya, 15 de junio de 1974, pág. 370), ¿para qué le pedirían una señal como prueba de que había llegado? Según el entendimiento de los apóstoles, lo verían al llegar. Es obvio que deseaban información acerca de la señal que acompañaría o precedería a su llegada. Jesús hizo mención (versículos 2931) al oscurecimiento del sol y la luna, a la caída de las estrellas, a su venida en las nubes con los ángeles, y a un gran sonido de trompeta. Fue ahí cuando presentó la ilustración de las hojas que brotan del árbol y dijo: está cerca el verano (v. 32), asimismo que él está cerca (v. 33); no que el verano está presente o que él está presente. Por lo tanto, estas cosas precederían a su llegada, no son eventos posteriores tal como presenta la WT. La WT, al enseñar que la presencia de Jesús en 1914 fue invisible, se ve obligada a decir que ahora se necesita una señal para que la gente pueda saber que ya transcurrió.

¿Qué indicó Jesús como la señal de su parusía? Cuando dijo todas estas cosas (v. 33) ¿se refería a los versículos 421? (guerras, hambres, terremotos, gran tribulación, etc.) Muchas lectores llegan a esta conclusión, pero si se examina con cuidado el capítulo, la señal de su parusía es otra. Por ello Jesús dijo en el v. 6, Porque estas cosas tienen que suceder, mas todavía no es el fin, y de nuevo en el v. 8, Todas estas cosas son principio de dolores de aflicción.. Estos eventos preceden a la destrucción de Jerusalén en el 70 E.C. (versículos 1521), y hasta la WT lo ha reconocido en el libro El Reino de Dios de mil años se ha acercado, 1973, págs. 296298. Estas cosas se pueden considerar como características del período que conduce a la parusía, pero Jesús nunca las marca como la señal. Según escribe Carl Olof Jonsson en The Gentile Times Reconsidered, pág. 139, él (Jesús) no trata el tema de su parusía hasta después de su descripción de la gran tribulación (en el 70 E.C.). Jesús no se refiere directamente a la señal de su venida hasta el versículo 30, Y entonces aparecerá la señal del Hijo del hombre en el cielo. Evidentemente aquí se refiere al contenido de los versículos anteriores sobre el sol, la luna y las estrellas. En el relato paralelo de Lucas (21:2527) dice: habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas. Nadie sabe con exactitud que serán estas señales en los cielos, pero cuando aparezcan, todo el mundo las reconocerá. Desde 1914 el mundo ha experimentado algunos eventos caóticos, pero todas las tribus de la tierra no las consideran la señal de la parusía de Cristo.

Por todas las razones que aquí se presentan, la fecha céntrica de 1914 de la Sociedad Watchtower y la aplicación que hace de ella tienen que ser descartadas. Hay que reconocer que no son más que cálculos y especulaciones antibíblicas sin fundamento histórico.

Apuntes:

(1) La Sociedad Watchtower usa a. E.C. (antes de la era común) y E.C. (era común) en lugar de los términos cristianos AC (antes de Cristo) y DC (después de Cristo). Para que no exista confusión se utilizan los términos a. E.C. y E.C. en este artículo.

(2) La visión del árbol fue un sueño del rey Nabucodonosor. Daniel dio una única interpretación a este sueño, que el reinado de Nabucodonosor sería interrumpido durante siete tiempos, después de los cuales se le restauraría la soberanía.

(3) El libro Ayuda para entender la Biblia en inglés no ha sido traducido en su totalidad en la versión española. Por ello ha sido necesario referir al lector al Ayuda en inglés.