http://www.freeminds.org/bethel/bechtel.htm

 

Anterior Betelita John Bechtel 

 

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TRADUCIDO POR DAVID GARCÍA   DE

Former Bethelite John Bechtel 

 

http://www.objectivistcenter.org/showcontent.aspx?ct=384&h=51

En el área de la psicología, la narración de John Bechtel de su odisea personal dentro de los testigos de Jehová, incluyendo diez años en la cima de esa secta, evidentemente fascinó a su audiencia.  “[Es] una historia que yo nunca olvidaré,” escribió Jennifer Baker, “por dos razones, ya que estuvo muy bien dicha y porque el portavoz debe haber sido muy valiente para dejar esa organización.” Llegando a esa misma conclusión, muchos miembros de la audiencia le pidieron más: futuras conferencias que les expliquen en detalle cómo una persona recapacita hasta que se sale de la secta.

http://www.ios.org/cth--95-Speakers_Bureau_Interview_John_Bechtel.aspx

John Bechtel dio sus primeras charlas públicas para los testigos de Jehová a la edad de cinco años.  A la edad de nueve años, él estaba dirigiéndose a una audiencia que numeraba unos 3,000.  A los 27años, Bechtel alcanzó una crisis de fe y renunció a los testigos de Jehová.  Ahora un consejero apasionado de la “vida, racionalidad, y su propia felicidad”, Bechtel tiene un punto de vista único en su clase sobre las seducciones de las sectas.

Navegante: ¿En qué creen los testigos de Jehová? 

Bechtel: Empecemos con lo que probablemente serían los temas más importantes.  Los testigos de Jehová creen en el pecado original, y la caída de la gracia. Ellos creen que desde la expulsión de Adán y Eva del Jardín del Edén todos hemos nacido en pecado, y, por consiguiente, morimos, porque la paga del pecado es la muerte. Ellos creen que la única posibilidad para la vida eterna en cualquier forma y en cualquier lugar es a través del sacrificio del rescate de Jesucristo. Es decir, entre paréntesis, la única cosa que celebran; ellos no celebran cumpleaños ni cualquier otro día de fiesta en lo absoluto. Su comunión la que llaman el Servicio Conmemorativo, es la asistencia mayor que ellos pueden atraer en todo el año. Ellos ponen un gran énfasis en cuántos asistentes hubo en esa ceremonia porque eso les da una idea de cuántos nuevos reclutas ellos pueden anticipar para el siguiente año.

Creen que sólo los 144,000 serán llevados a una vida celestial. Ellos formarán una clase gobernante y gobernarán con Jesucristo durante mil años. Pero, permanecerán en el cielo después de ese período de tiempo y esos individuos son los únicos que logran la inmortalidad. Los testigos de Jehová creen que cuando usted muere, usted se murió, y punto. Y creen que su única esperanza de una vida futura es la memoria de usted, la que Dios mantiene, y su habilidad y buena gana de recrearle en algún momento futuro.  Así, los 144,000, cuando mueren, son recreados como criaturas espirituales – sus almas no van al cielo porque su alma está muerta. Aquellos que encuentren la aprobación de Dios y que sobrevivan al final del mundo tendrá la oportunidad de vivir aquí para siempre en la tierra, en una tierra que será como el Jardín del Edén. Aunque usted puede vivir para siempre, usted no tiene inmortalidad; todavía es posible que muera, si usted cae de la gracia.

Aparte de estas cosas, ellos creen que al final del mundo, cuando Dios traerá todos los sistemas del mundo como ahora lo conocemos a su fin, principalmente a través de fuerzas naturales como huracanes, tornados, desastres naturales, y así sucesivamente.

Navegante: ¿Cómo usted llega a ser uno de los 144,000? 

Bechtel: Usted realmente no llega a serlo. Los testigos de Jehová son los primeros implicando que usted no tiene ninguna oportunidad de llegar a ser parte de los 144,000 porque ya todos fueron hacen años escogidos. El grupo de los 144,000 comenzó hacen 2000 años, empezando con los Discípulos inmediatos y los Apóstoles de Jesucristo. Se les agregó en los primeros dos milenios y cualquier número que ellos entiendan que faltaba se completó para finales del último siglo. Pero ellos permiten el hecho que algunos de los 144,000 pueden haber tenido una caída de la gracia, y, por consiguiente, necesitan ser reemplazado para mantener el número completo.  Hace poco leí en una de sus revistas que una persona con quien yo trabajé (cuando ambos teníamos apenas unos veinte años) fue nombrado para ser parte del cuerpo gobernante. (Éste es su equivalente del Papado, un cuerpo colectivo pontificado de aproximadamente 18 a 20 líderes que forman un comité.) Ser nombrado al cuerpo gobernante significa que usted se ha declarado ser de la clase celestial, y así es uno de los 144,000.  Así que, usted decide si usted es uno de la clase celestial, y si usted tiene la temeridad de tomar la comunión, y puede mantener una cara seria cuando lo hace, por bastante tiempo, las personas lo aceptarán y lo creerán.

Navegante:  Cuál fue su envolvimiento con los testigos de Jehová. 

Bechtel: Yo nací dentro de ellos. Mis padres eran verdaderos creyentes sumamente activos. Ellos tomaban la mayoría de las enseñanzas de los testigos de Jehová literalmente e intentaban aplicarlas. Así que, realmente fue todo lo que conocí cuando yo estaba criándome. No se me permitía asociarme con niños que no fueran testigos de Jehová. Cuando tenía 17 años, dejé mi hogar para hacer trabajo misionero por aproximadamente un año y entonces se me llamó a ser parte de su oficina principal en la sede de Brooklyn, Nueva York, dónde yo había aplicado. Ese fue el destino que más o menos escogí. Me fui a la sede de las oficinas principales; Y allí estuve durante diez años.

Cuando empecé, hice las tareas mas bajas que me fueron asignadas, las que incluían ser mozo, y trabajar donde se hacen las encuadernaciones, en dónde publicábamos más de sesenta millones de libros de carpeta dura cada año (y eso fue para el 1968).  Trabajé en diferentes clases de responsabilidades en la manufactura, hasta que me transfirieron a lo que ellos llaman el Comité de Servicio, que es donde ellos contestan las cartas de los ancianos de las congregaciones y los superintendentes viajeros. (En la Iglesia católica, sería el equivalente de obispo o arzobispos.)   Empecé como secretario y conseguí la aprobación para contestar la correspondencia. Escribí para sus revistas, escribí discursos para los líderes de las congregaciones, y después de algún tiempo viajé ampliamente pronunciando discursos en sus convenciones.

Navegante:  ¿Qué tipo de carta ustedes redactaban?   

Bechtel: Mucha de las cartas que redactábamos era del tipo como “Estimada Abby” y así por el estilo. Contestamos muchas cartas personales y de asuntos que tienen que ver con la organización. Los comités judiciales querrían consejos de cómo tratar con ciertas situaciones, ya que los testigos de Jehová tienen una organización interior que se ajusta a la exterior. Ellos tienen su propia rama ejecutiva, rama judicial, y rama legislativa. Ellos establecen sus propias reglas, sus propios códigos de conducta, tienen sus propios sistemas de castigos y premios, y ponen gran énfasis en su propio sistema judicial el cual para ellos va por encima del que tienen el mundo exterior.

 

Navegante:  ¿Es verdad que los destinatarios de sus cartas pensaban que estas contestaciones estaban viniendo esencialmente de Dios? 

Bechtel: Oh, absolutamente. De hecho, yo en ese sentido logré ser Dios. Ese encabezamiento y esa estampa de la Sociedad de Biblia Y Tratados Watchtower es infalible; era de Dios. Una vez que ese sello de goma se estampaba y se enviaba esa carta por correo, cambiaba las vidas de las personas. 

Hubo personas que vivieron y personas que murieron basado en lo que nosotros escribimos. Por ejemplo, en la pequeña nación de Malawi, África (en los años sesenta,) el presidente era un tal Dr. Banda.  El Dr. Banda requirió que todos en su país llevaran una tarjeta política. Ellos tenían un sistema uní-partidista en Malawi del cual él era el líder, pero él quiso que todos en la nación cargaran una tarjeta del partido. Bien, los testigos de Jehová se rehusaron, y como resultado de su negativa por no cargar este plástico, muchos de ellos fueron asesinados. Así que, una sola decisión de la organización causó que muchas personas perdieran sus vidas.

Navegante:  ¿Cómo se salió usted, sobre todo cuando ellos no permiten que se les cuestionen? 

Bechtel:  Recuerdo el instante que le pregunté a mi madre (cuándo tenía unos 13 o 14 años) “¿qué hace uno si no cree en esto?”.  Porque incluso a esa edad yo estaba luchando con algunas cuestiones.  Su respuesta fue: “Sabes bien en tu mente que esto es la verdad, así que debes tener un corazón malo, de modo que, continúa haciéndolo, y órale a Dios para que te dé un buen corazón”. — Esto realmente me hizo sentir tan culpable.  Los sistemas encerrados no animan el autoestima, porque el autoestima es buena conciencia, y la única manera de lograr una buena conciencia es usándola, para así ejercer tu propio juicio independiente. De modo que, sí, ellos son un sistema hermético, y no, ellos no animan que se cuestionen nada, sólo excepto cuando usted está empezando. Ellos le animan a que usted desafíe las creencias con que usted fue instruido anteriormente, esto es porque ellos en tal caso le van a mostrar una manera diferente de verlas, gradualmente ellos le van enseñando esto, y como ellos te han enseñado la verdad respecto a estas materias, usted debe aprender a aceptar ahora a éstos individuos como una autoridad, como los escogidos para revelar la verdad. Y desde ese punto en adelante sería impropio cuestionar ó desafiar lo que a usted se le está exponiendo.

Yo tenía una dificultad progresiva con las cosas que estaban siendo escritas y con las cosas que se esperaba que yo escribiera. Por ejemplo, en 1978, puse un anuncio para escribir un artículo para su revista principal, La Atalaya. El título iba a ser: “¿Es Usted Un Cristiano Que Puede Pensar?”,  Ya que siempre pensé muy asombrado cuán incapaces eran la mayoría de los miembros de poder ayudarse y de resolver los problemas más mínimos con solo pensar un poco, utilizando el proceso lógico, y racional. Así que, iba a publicar algunas sugerencias prácticas para resolver el problema. Bien, mi prospecto regresó a mí sugiriéndome que yo le diera énfasis a la oración, a la asistencia de las cinco reuniones semanales, y que se empleara más hora yendo de puerta en puerta.  En tal caso nunca escribí el artículo. Yo pensé, “Bien, esto es parte del problema”. Y según más de estas cosas iban sucediendo en mi trabajo, desarrollé unos grandes conflictos entre lo que se esperaba que yo hiciera y dijera, y lo que yo podía hacer y podía decir en buena conciencia. Llegó al punto que me iba a casa la mayoría de los días a las tres de la tarde con un fuerte dolor de cabeza sólo por las tensiones internas, y allí fue cuando decidí que tenía que salirme. No podía mantener un trabajo donde tenía y tengo las dudas que yo tenía. Así que me salí.  

Cuando me fui yo no sabía que iba a dejar la organización, solo sabía que no podía quedarme haciendo mí labor. Estaba aterrado; tenía terror de vivir en el mundo real. Yo había estado viviendo en el equivalente de un monasterio durante diez años con unos dos mil varones solteros, dónde nosotros trabajábamos y estudiábamos y eso era todo lo que hacíamos. Y la idea de salir y encontrar un empleo, encontrar un lugar donde vivir e incurrir en cuentas y deducir cómo pagarlas — todas estas cosas eran totalmente foráneas para mi naturaleza. Nunca había comprado un automóvil; jamás había tenido ninguna clase de crédito en lo absoluto. Las cosas que todos los demás toman sin considerarlas cuando ellos tienen 16 ó 17 años de edad yo todavía no las había aprendido, y yo tenía 27 años. No tenía de ningún modo destrezas reales de supervivencia. Yo sabía escribir. Yo sabía hablar. Pero no sabía cómo mantener un empleo ni incluso cómo encontrar un empleo. Así que literalmente todos se negaban a emplearme.  Recuerdo que negaron emplearme en ‘Truckstops of America’ una gasolinera echando gasolina y también en Arby’s  cuando solicité para una posición de asistente de gerente. Ellos ni siquiera me probaron. Yo no sabía qué se pone en una aplicación... Ellos te preguntan: “¿Por qué usted renunció?”  ¿Qué les digo?  “Bien, pues, es que yo soy, una clase de, sacerdote descarrilado”.   

Navegante:  ¿Cómo y por qué personas inteligentes quedan atrapadas en las sectas y no las cuestionan? 

Bechtel: Hay una falacia muy común sostenida que las sectas normalmente atraen solo a personas estúpidas o personas sin educación, la verdad realmente de esto es todo lo contrario.  Frecuentemente las sectas se comienzan y se desarrollan con éxito debido a personas inteligentes y educadas. Los testigos de Jehová han tenido muchos buenos pensadores bien educados quiénes se movieron e hicieron que todo esto transcurriera. Los testigos de Jehová atraen las personas con un gancho intelectual. Su blanco principal es la cristiandad, y dentro de la cristiandad, su blanco principal es la Iglesia católica. Cuando los testigos de Jehová llegan lo hacen con un material muy básico, normalmente de naturaleza histórica. Su apelación es una apelación a la verdad. Ellos le demuestran algunas cosas obvias en la cristiandad que son fáciles de derribar y así lo hacen. Entonces le siembran semillas de dudas sobre todo su sistema de creencia lo que es realmente muy fácil de hacer. Después de eso ellos le dicen: “¿Cómo tu puede confiar en personas que te enseñaron esas cosas? ¿Ahora en quién va a confiar?” Bien, obviamente debe confiar en las personas que te están iluminado, y ésos somos nosotros.”  Esto es muy seductor. También, ellos traen respuestas para la mayoría de las preguntas que comúnmente se hacen:  “¿Por qué a las personas buenas les suceden cosas malas? ¿Por qué mueren los niños? ¿Qué sucede cuándo uno se muere?”  Ellos tienen unas respuestas muy lógicas, y simples. 

Por ejemplo, la inmensa mayoría de la cristiandad, sobre todo las ramas fundamentalistas, cree en un infierno de fuego físico, el tormento físico. Por lo tanto un testigo de Jehová le diría a usted algo como: “Digamos que usted tiene un hijo que es muy malo. Usted constantemente lo disciplina, le da énfasis a por qué cierta conducta es mala, y él continúa haciéndola. ¿Usted tomaría su mano y la pondría en una estufa caliente por solo unos segundos?”  Usted le diría: “No, qué absurdo”. Entonces ellos le contestarán, ¿Su iglesia no le enseñó que Dios es amor?  ¿Cómo usted puede creer que este Dios que es amor personificado y puede torturar a personas malas quemándolas, en un tormento ardiente para siempre, cuándo usted no podría hacerle esto ni siquiera a su hijo que es malo ni incluso por tan solo unos instantes?”  La mayoría de sus respuestas a la mayoría de las preguntas están en ese mismo nivel: que suenen simples, sinceras, y difíciles de refutar.

Navegante:  ¿Qué es lo más que atrae de las sectas? 

Bechtel: Las sectas no son culturales; es decir, ellas están fuera de la corriente principal social moral que prevalece al momento. Por ende, a menudo se les condenan al ostracismo debido a sus diferencias, lo que inevitablemente les unen aun más las ataduras comunales entre ellos. Debido a que ellos se aíslan de la corriente principal, es más importante aún para reafirmar la justificación de sus opciones. Una apelación básica de las sectas es un deseo de convicción. Yo pienso que otra virtud de las sectas es cierto elitismo: ‘nosotros tenemos las respuestas, usted no las tiene, y usted necesita que nosotros le consigamos las respuestas.’ Otro componente mayor de una secta es la misión: ‘Dios nos necesita, o el mundo nos necesita, y somos los únicos que han estamos dotado y elegidos para esta misión, y tenemos que hacer esto’. Otra característica común de una secta es la figura central de autoridad. Cuando usted tiene una autoridad final e infalible que no debe ser desafiada, esto lleva directamente a otro componente de una secta: la coerción. A veces la coerción es mediante la amenaza física, pero la mayoría de las veces se trata de coerción psicológica. Usted es absolutamente libre de salirse, pero usted está demasiado aterrorizado para atreverse intentarlo. Sin embargo, cualquiera de estas cosas solas no hace un sistema de la creencia una secta.

Una secta puede presentarse en casi cualquier campo del esfuerzo humano.  Cuando usted organiza un proyecto humano esto toma algo de fanatismo para conseguir moverlo adelante.  Tomó fanatismo para crear lo Objetivismo.  Tomó fanatismo para romper con las culturas Demócratas y Republicanas, para romper con la posterior filosofía del modernismo y todo ante del mismo.   Lo mismo ciertamente sucede con las empresas comerciales.  Aquellos que con frecuencia tienen éxito expeditivo desarrollan culturas interiores muy fuertes.  Por ejemplo, tomó un líder muy carismático como Sam Walton para arrastrar toda esa organización tras él. Wal-Mart hoy en día emplea sobre un millón de personas, sin embargo, todavía lleva su estampa personal.  Así que, por consiguiente, sí, hay un cierto fanatismo; lo que quiero decir es que, Sam Walton era un fanático por lo que hizo, y tenía que serlo, sino ese imperio nunca se hubiese logrado. Así que a veces, la diferencia entre una secta y una cultura es quién está detrás del nombre, la intención, el tiempo y la aceptación.

Por supuesto, Wal-Mart no es una secta porque su éxito por definición el centro comercial Wal-Mart depende de sus interacciones con el mundo exterior. Debido a su naturaleza insular, las sectas mantienen el resto del mundo afuera, y mientras más ellos mantengan su sociedad cerrada, hay más probabilidad de que ellos puedan experimenten un desviar de la realidad.  El desviarse de la realidad puede tomar la forma de cualquier razonamiento engañoso hasta una conducta psicópata. La estructura teológica dentro de las sectas a menudo está basada en las falacias clásicas de argumentaciones erróneas que tienen lógica. Dentro de una sociedad cerrada las preguntas honestas dejan de existir porque ya ellos saben todas las respuestas.  Los desafíos separados que vienen de afuera contra sus creencias se les ve con desprecio y como una forma de persecución. Cuando usted se compromete a una posición de algo que contradice los hechos de la realidad, usted también está comprometido a reforzar continuamente su posición adoptada, aun si fuese necesario a través de medios que conscientemente saben que son deshonestos.  En el razonamiento circular los eslabones ‘lógicos’ de sus razonamientos son tenues por eso la menor ruptura en la cadena no puede tolerarse ya que la estructura completa se cae en pedazos.

Las mentes se cierran cuando los miembros de un movimiento se convencen de lo justo e integro que es su conocimiento.  Es en éste punto todo se convierte en un dogma donde nada puede añadirse o puede substraerse nada sin una sanción que sea oficial. Un compañero íntimo de este desarrollo es la apoteosis de los líderes y fundadores del movimiento al punto dónde cada detalle de sus vidas se convierte en algo sacrosanto. Las sectas taladran en las mismas necesidades humanas que buscan gozar de un héroe.

Necesitamos héroes porque necesitamos ideales para poder luchar. En las artes y sobre todo en la literatura, somos inspirados por héroes que viven sus vidas de la manera que nosotros queremos, pero a menudo no lo hacemos. Cuando nuestros héroes los tomamos de la vida real es muy fácil imbuirlos con cualidades míticas para que ellos se acerquen más y encajen con nuestros ideales. De aquí viene la necesidad de venerar celebridades con diferentes descripciones. En el mundo real el peligro está al proyectar en nuestros héroes cualidades que realmente ellos no poseen. Esto está en el corazón de casi todas las sectas y probablemente cuando un miembro de la secta experimenta la realidad de que su líder es menos-que-un héroe y donde finalmente se deciden abandonar la secta.

Queremos que nuestros héroes perfectamente rodeen en sus vidas personales con los valores que nos atrajeron a ellos en el primer lugar. Lamentablemente, esto normalmente no sucede en el mundo real, y tenemos que conformarnos con los ejemplos menos que perfectos de nuestros ideales. Si nos enredamos en la premisa equivocada que la vida de un líder debe perfectamente incluir los valores que él enseñó y escribió, estamos preparándonos para el fracaso, ya que a la menor contradicción o inconsistencia en sus vidas nos desilusionará. A estas alturas, si nosotros podemos decir: “de acuerdo, yo me suscribo a los ideales o premisas que estas personas promueven, pero sé que ellos no siempre mantienen sus propios ideales”, estaremos mentalmente saludables. Concibamos lo que es un ideal: es una norma más alta a la que uno debe aspirar, y con la salvedad que nosotros y otros podemos ir corrigiéndonos a lo largo del proceso.

 

Los movimientos que se convierten en sectas, el líder se convierte en el movimiento, y la caída del líder se percibe como la caída del movimiento. El verdadero practicante entonces tiene que escoger entre la realidad de la caída de su fundador o líder, ó tiene que apartarse de la realidad y proyectar en el líder una perfección que no está allí.  Porque de lo contrario, él siente que tendría que rechazar todo lo que él cree — algo que podría desmoronar las fundaciones de su vida. Para traer esto mas cerca, si un Objectivista igualara la filosofía del Objetivismo con la persona que fue su autor y fundador, él podría sentirse obligado a rechazar el Objetivismo si él percibió algunos fracasos personales en la vida de Ayn Rand.  Pero si no quiere hacerlo, entonces él puede, como un suplente, necesitar justificar cada acción de la vida de ella diciendo que estos no eran totalmente cónsonos con sus enseñanzas, esto, cada vez que fuese necesario proyectar en ella a las cualidades perfectas que se necesitan para mantener su premisa. Él inconscientemente ha traído un argumento ad hominem a la inversa, que una crítica a Ayn Rand es un ataque a su filosofía.

 

En un debate sobre las sectas recuerdo lo que el columnista Russell Baker escribió en la revista New York Times hacen casi treinta años: “Lo qué yo más desprecio de la mayoría de todas las minorías es su asunción implícita que sí las cosa fueran a la inversa ellos serían diferentes.”  El deseo de subordinar los hechos de la realidad a nuestros deseos de creer (para poder llenar una variedad de necesidades emocionales) es seductor y algo que nadie es totalmente inmune. La conducta sectaria puede ser un sello tanto de individuos así como de organizaciones. Esencialmente no hay otra mejor defensa contra el gancho seductor sectario que respetarse a sí mismo a la propia soberanía mental de uno.

 

Esta entrevista fue conducida por el Navigator [‘Navegante’] mediante Margaret Nicholson. Por favor llame al (845) 471-6100 para la información sobre el TOC Buró de Conferencista.

 


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