Armageddon, Inc. The Saturday Evening Post, Sept.14, 1940

 

http://www.catholic-forum.com/members/popestleo/armageddoninc.html

 

 

ARMAGEDÓN, INC.

 

Por Stanley High

 

Traducido por David García Claussell de:  

The Saturday Evening Post, Semanario del 14 de septiembre de 1940

 

Los artículos originales escaneados pueden encontrarse aquí debajo: 

Portada de la revista 

página 18  página 19  página 54   

foto de Rutherford & Knorr   foto de la seguridad   foto de persecución de los TJ  

Fotos en formato JPEG de artículo (largos para bajar): 

Página 1  Página 2  Página 3  Página 4  Página 5  Página 6  Página 7 

 

Los Testigos de Jehová Crean una Religión de Odio 

 

En lo que a terquedad por conciencia a gran escala se trata, ninguna otra agregación de estadounidenses se asemeja a los Testigos de Jehová. El desafío de lo qué los demás estiman y reverencian es su alimento diario. Odian todas las religiones y lo gritan desde sus tejados. Odian a todos los gobiernos con un entusiasmo que de igual forma no lo ocultan. En discos de fonógrafo, camiones con altavoces, por la radio y en un diluvio como el de Noé pero de literatura, admiten, sin conciencia de que estén blasfemando, que tienen el antiguo encargo preventivo del Omnipotente. Al resto de nosotros somos los Grandes Inmundos, quienes ellos con sus narices espirituales miran con menosprecio. Ellos dicen: "Nosotros ya “nos beneficiamos” y nos sobrevendrá", y como si ellos triunfalmente lo pudiesen demostrar por las Escrituras ha de cumplirse en cualquier momento ya mismo.

 

Por generalmente ofender, han conseguido que les rajen sus cabezas, que les cierren sus reuniones, que sus casas de reuniones sean saqueadas y sean tirados a la cárcel. Seis mil de ellos están en campos de concentración alemanes. En Canadá, ser uno de ellos es una ofensa penal. En Australia, la demanda para su supresión está creciendo. Los informes de sus abogados sobre sus encontronazos con la chusma o con la ley en los Estados Unidos durante un sólo mes, de junio catorce a julio catorce incluye treinta y nueve casos, esto en veinte estados. Éstos son sólo unos ejemplos. El gran total sería varias veces más que eso.

 

Ante esta creciente ola de mal nunca echan para atrás. Al contrario fortificados de nuevo por las Escrituras le dan la bienvenida. Su pesar principal parecer ser que sus martirios, al presente, han sido sólo menores. Los tiempos, ellos confiadamente predicen, requerirá tener un martirio quesea más fuerte todavía.

 

Los Testigos de Jehová parecen americanos promedios, de hecho, ellos lo son. Veinticinco mil se presentaron en Detroit a mediados de julio después de venir de Columbus, Ohio, porque no se les permitió, se les prohibió. Al mismo tiempo hubo, aunque algo más pequeño, reuniones en diecinueve otras ciudades. Del Este, Sur y Oeste.

 

Aquellos en Detroit vinieron a pies, en autobús y en tren, en automóviles de primera clase y en cacharros, hubo una cantidad de vehículos de motor que la ciudad nunca había visto antes. Sus vehículos estaban llenos, venían de casi todos los estados en la Unión, los lugares de estacionamiento de Detroit quedaron conglomerados y bloqueados. Los hoteles de la ciudad, de tercera cuarta y quinta clase y las casas de alojamiento hicieron el mejor negocio que jamás habían hecho en diez años.

 

El calor en la mejor sombra en Detroit estaba cercano a los cien grados. El salón de convenciones tiene un techo plano y no está bajo sombra.  Los Testigos improvisaron un hospital en un hotel cercano, lo dotaron con sus propios doctores, y con cuidado ortodoxo suministraron ayuda a muchísimos afectados por el sol. Dentro del salón ellos prepararon su propia cocina y cafetería, al vapor, sirvieron carne hervida, patatas hervida, guisantes en trozos y lechuga amortiguada a la multitud vestida con camisas de algodón de manga corta. Durante cuatro días, los 25,000 se arremolinaron y sudaron, oraron, cantaron y dieron testimonio y, con un acompañamiento del suspiro de miles abanicándose con ramas de palma, escuchaban por el sistema de altoparlantes  a sus portavoces los que nunca pudieron ver la mayoría de ellos.

 

La policía dijo que nunca habían visto tan ordenadamente tan grande muchedumbre. Más de 1000 Testigos ujieres, armado con bastones, mantuvieron las multitudes en movimiento, con mucho "hermanos" y "hermanitas". Suavemente maniobraron con sus bastones obstruyendo el paso a las oficinas dónde los hombres detrás de la recolección hacían sus negocios. Cuando los bastones se eliminaron, la recepción era todo lo que cualquier reportero pudiese pedir. Incluso a los fotógrafos les dieron la bienvenida. Juzgando por las apariencias exteriores, esto podría haber sido una reunión a mediados del verano de los metodistas de Kansas.

 

Pero no lo era. Los Testigos no habían venido a la ciudad, exclusivamente para encontrarse solo con los Testigos. Todas las mañanas cerca de la entrada del salón, uno de los hermanos con una buena voz y una técnica así como de un evangelista se volvía como un subastador tamborileándole a los Testigos por docenas de carretadas a llevarle el mensaje a Detroit. Ellos no sólo lo llevaron de bloque en bloque a Detroit sino hasta Flint y Pontiac y a un sinnúmero de pueblos dentro de un radio de cincuenta millas. Ellos distribuyeron más de 1,000,000 piezas de literatura, tocando sus fonógrafos en miles de barcones delanteros, ponían sus camiones con altavoces en centenares de esquinas de las calles.

  

La Fuente más Grande de Objetores Por Conciencia  

 

Cuando, el domingo por la tarde, la última palabra ferviente fue dicha en el Salón de Convenciones y las primeras de las caravanas polvorientas se iban de regreso, algunos centenares de testigos podría alardear que ellos habían tenido encontronazos de menor escala con la ley. Unos cincuenta de ellos fueron dejados atrás en sus embragues. Y los miles que estaban todavía realengos se fueron indudablemente por sus caminos separados confiados que recibirían ese tratamiento de la misma clase, o que peor aún, era lo que les esperaba a ellos. En cuanto a eso, probablemente tienen razón.

 

Los Testigos no mantienen un listado del número de sus miembros, la base escrita para evitar tal registro es una de sus innumerables citas bíblicas la cual nunca me enteré.  Para tener una idea del tamaño del movimiento puede compararse por el hecho que el año pasado emplearon, a tiempo parcial y completo, 44,000 obreros. Es decir 10,000 más de lo que habían el año anterior a ese. No hay ninguna iglesia en el sentido usual.  A los grupos seguidores se les llaman Compañía de Organizaciones, sus reuniones se celebran en, Salones del Reino. En 1939, según el anuario oficial, habían 2425 Compañía de Organizaciones. Esto es un aumento de 639 sobre el 1938. Este crecimiento ha seguido así hasta tan reciente, para tener mayor facilidad de administración, a los Estados Unidos lo han dividido en seis regiones mayores y 153 zonas. Estos sectores, grandes y pequeños, son supervisados por regiones y zonas por unos superintendentes. Para tener solo una idea del tamaño del imperio espiritual sobre el cual estos superintendentes presiden esto puede indicarse por el hecho que el año pasado ellos viajaron más de 2,150,000 millas.

 

Así que, aunque no tenemos las cantidades exactas, probablemente parece que en los Estados Unidos no hay en su suma ninguna otra minoría tan inconducente y antipática de ese tamaño y con tal belicosidad. En caso de la guerra, ellos están seguros de tener la cuota más grande de objetores por conciencia, y, quizás, los más problemáticos. En este período tan cercano a la guerra, ningún otro grupo condena tan déspotamente no sólo la tendencia patriótica actual sino al patriotismo, de forma específica y en general. Nadie mas, por ninguna medida, condena tanto las cosas por lo cual los estadounidenses han luchado. En nuestra carne democrática ellos son, para abreviar, una espina de proporciones muy dolorosa y aun es una espina más molestosa porque su riego es escrito y su tierra la conciencia. 

 

Muchísimo misterio rodea la historia y crecimiento de este asombroso espectacular movimiento. Una capa similar cubre alguna de las historias de sus operaciones actuales. Parte de su historia se oculta en el anuario de 1940 con un párrafo muy impreciso. Ellos narran que en 1872  "unas cuantas personas cristianas se reunieron en un pequeño pueblo de Pensilvania para considerar las Escrituras relacionado a la venida de Cristo Jesús y Su reino".  El resto es muy poco, excepto que para 1884 este grupo había crecido lo suficiente para organizar una corporación bajo el nombre de Zion's Watch Tower Society, [Sociedad de la Torre del Vigía de Sión], después cambiado a Sociedad de Biblia Y Tratados Watch Tower. Eso fue en Pensilvania.  Cuando, en el Estado de Nueva York, la cosecha empezó a acrecentarse, otra corporación fue ubicada para almacenarlos, la [Asociación del Púlpito del Pueblo] The People's Pulpit Association. Éste, después se metamorfoseó con la Sociedad de Biblia Y Tratados Watch Tower bajo el estandarte corporativo que hoy continúa operando. En 1914, en la viña británica, la Asociación de Estudiantes Internacionales de la Biblia, Inc., fue creada.  

  

El propósito de estos cuerpos corporativos es simple, "al ingenio: la diseminación de verdades bíblicas por medio de publicaciones, en la forma impresa y otros medios  legales." 

 

Esta historia del contorno oficial es lo único existente. Es principalmente importante por lo que omite. La omisión más importante es Charles Taze (Pastor) Russell. Sobre él no hay ni siquiera un paréntesis ó un obituario.  Sin embargo, de las "pocas personas cristianas" que se reunieron en 1872 la principal es Charles Taze Russell. Cualquier revelación que descendía en esas modestas asambleas se relevaba a través de él. Desde entonces hasta su muerte, en 1916, lo que no se había contado, es que él continuó haciendo revelaciones. Las diferentes corporaciones mencionadas anteriormente eran los medios materiales para la diseminación de sus revelaciones. A la colectividad de sus creencias se le conoció como el Russellismo; y aquellos que le seguían, como Russellitas. El que su nombre se borrara ahora de las tablas de sus leyes no cambia el hecho qué, de no ser por él, los Testigos de Jehová no estarían, religiosamente, dónde ellos están ahora.  

  

El "Pastor" Russell, a principios de su carrera, tenía una mercería en Pittsburgh. Esta prosperó y él llegó a poseer una pequeña cadena de estos establecimientos. Su religión al igual que él, era congregacionalista.  

 

Un día, el joven Russell, según la historia va, llegó hasta una sala de billar de Pittsburgh. Con un pensamiento penetrado ateísta en medio de un rechazo al cielo e infierno. Entonces Russell estaba tan dudoso. Pero él decidió averiguarlo. Él trajo una Biblia y se asentó. Él averiguó lo suficiente sobre el cielo e infierno, y muchas cosas que él nunca se había figurado. El ímpetu de lo que él encontró lo sacó del negocio de la mercería y entró al negocio de los profetas.

 

Él empezó a predicar en 1878. Su título de "Pastor" fue ganado, no por oficialmente  imponérsele las manos sino por su propia labor. Su celo, lo que sus seguidores alardeaban, lo llevó más lejos que los viajes combinados de San Pablo y el Obispo Asbury. Sus escritos eran: "más extensos que los trabajos combinados de San Pablo, San Juan, Ario, Waldo, Wycliffe y Martín Lutero, los seis mensajeros de la Iglesia que fueron antes de él."  Hasta el tiempo de su muerte, sus seis libros principales habían tenido una distribución de casi 15,000,000 copias en total.

 

Candidato Para un Lugar al Lado de San Pablo   

 

La doctrina que él predicó era milenaria. Pero había muy poco milenario sobre su propio interludio terrenal. Estuvo frecuentemente envuelto en pleitos y controversias. Una vez declaró, lo que debe de haber sido una visión autobiográfica que: "muchos que son los hijos más fieles del Señor viven en un horno matrimonial de aflicciones".  Después de muchos años de vida en tal horno, él se escapó vía un divorcio donde la corte judicial, adversamente determinó, que su actitud de "egotismo insistente", "extravagante egocéntrica" y "incesante trato cruel" eran tal que "impondrían en la vida de cualquier mujer cristiana sensible una carga que haría su vida intolerable".  

 

Hubo alusiones sobre muchas otras cosas más sombrías. Pero nada de eso sacudió la fe de sus seguidores. "Cuando la historia de la Iglesia de Cristo sea totalmente escrita",  dice el panegírico oficial que siguió su muerte: "se encontrará que el lugar al lado de San Pablo en el paseo de la fama de los Grandes Maestros expositores del Evangelio este será ocupado por Charles Taze Russell."  

 

Esas palabras se escribieron en el primer rubor de sus desconsuelos. Ellos dijeron esto sin tener en cuenta la certeza muy humana que otros, quiénes una vez se satisfacían con solo tocar el borde del vestido del Pastor Russell, ahora aspirarían a llevarlo. Uno en quien finalmente cayó sobre sus hombros fue Joseph Franklin Rutherford, el "Juez" Rutherford para los que le seguían; y simplemente "J. F." según su propia firma.

 

La historia de cómo se levantó el Juez Rutherford a la estatura profética no es parte de la literatura del movimiento.  Él nació en Missouri. Estudió leyes. Como un hombre joven, en varios pueblos pequeños de Missouri, él la practicó. Su asa judicial, como lo fue la ordenación del Pastor Russell, parece ser sintética. En una ocasión o dos, según me dijo uno de sus socios, él había sido llamado para colocarse en algo que se aproximó a una capacidad judicial. Eso fue hace mucho tiempo, y, (Continúa en la página 50) eso fue lo que me dijeron, que él nunca usaba el título al hablar sobre sí. Sin embargo, entre sus multitudes, él siempre es el Juez Rutherford, o simplemente "el Juez". 

 

Justamente cómo ó cuándo el juez Rutherford sintió sus primeros vuelcos hacia la dirección del liderato religioso no es revelado con precisión. La historia aceptada parece ser que un Russellita, armado con literatura y citas escritas, tocó un día en su casa de Missouri. Las citas le fueron entregadas, y le dejaron literatura, Rutherford las leyó. Él, según se cree, quedó asombrado por lo que descubrió idéntico como al curioso de Charles T. Russell le había sucedido. Él, como Russell lo había hecho, se convirtió en un estudiante de la Biblia y, eventualmente, en un Russellita. 

 

Convertidos que tuviesen la profesión de Rutherford eran muy raros. Es más, por las cortes de leyes ser como eran, se necesitaba un Russellita con talento legal. Como resultado, a él se le dio una atención especial más que la ordinaria. El Pastor Russell parecía verlo con agrado. Eventualmente él se mudó a Brooklyn como el abogado del movimiento.

 

Eso fue en el 1909.  Cuando el Pastor Russell murió en 1916, no dejó ninguna indicación sobre quién sería su sucesor. Pero debido a sus frecuentes presentaciones legales en defensa de Russell, y su intromisión en los asuntos de administración del inmenso establecimiento de Russell, Rutherford se enfilaba para asumir la posición.

 

Él se mudó para el tiempo que aproximadamente Estados Unidos entró a la primera Guerra Mundial. Él no aprobaba la guerra. Con una franqueza que sólo parece caracterizar a muchos líderes religiosos en tiempos de paz, él con ímpetu lo indicaba. Cuando los jóvenes con problemas de su congregación buscaban sus consejos, él llamaba su atención indicándoles sobre una sección del Servicio Selectivo de reclutamiento cual proporcionaba una exclusión basado en la conciencia. Cuando las autoridades militares le pidieron a él que fuese, aunque no más cooperador, pero si un poco más reservado, él a toda voz se negó. La historia de sus posteriores persecuciones particularmente a manos de los clérigos sedientos de sangre es una lectura desagradable. Él y siete de sus seguidores eventualmente fueron sentenciados yendo a la prisión Federal en Atlanta.

 

Rutherford pasó nueve meses en Atlanta. Él puso su tiempo en buen uso.  Para finales de sus nueve meses, más de 100 compañeros prisioneros se habían matriculado en su clase bíblica. Su eventual liberación vino por medio de una revocación de la Corte de Apelaciones de Estados Unidos sobre la decisión original. Sin embargo, Rutherford, no le dio ningún crédito a la corte. Sus seguidores fueron escuchados. A su nombre, miles de cartas de protesta llegaban por raudales al Departamento de Justicia. Una petición por su libertad que tenía 700,000 firmas, se presentó en Washington. 

 

La asunción general parecía ser que, después de Atlanta, Rutherford y su causa se debilitarían. Realmente pasó todo lo contrario. Él había sido bordeado en la franja del martirio y, la asimiló, y fue aclamado. Hoy, a sus setenta años, el único rival a su título del líder religioso más potente de la nación es el Padre Coughlin. Pero Coughlin es solo una voz. Rutherford en cambio es una voz y un movimiento.  

  

Oficialmente, él es el presidente de los tres cuerpos que constituyen la estructura terrenal de la organización: Watch Tower Bible and Tract Society, [Sociedad de Biblia Y Tratados Watch Tower], la Watch Tower Bible and Tract Society, Inc., [Sociedad de Biblia Y Tratados Watch Tower, Incorporada], y International Bible Students Association  [Asociación de Estudiantes Internacionales de la Biblia]. Realmente, él es mucho más que eso. Él, se hizo el heredero de las empresas de Russell y de sus discípulos. Él ha modernizado la primera estructura y ha aumentado la segunda. Pero él nunca cometió el error de Russell de incursionar en cualquier demanda sobrenatural sobre él. 

 

Pero no es probable que la apariencia de unas características más que humanas sorprenderían a sus seguidores. Sus palabras no se aceptan como la ley y los profetas. Ellas se aceptan como algo más que eso. El Testigo confía en lo que la Biblia dice. Pero ellos cuentan con el Juez Rutherford para que les diga lo que significa lo que se está diciendo. El último papel obviamente parece ser el más importante. 

 

Un Porte Totalmente Senatorial  

 

Para una postura súper profética, el Juez está humanamente bien equipado. Él mide más de seis pies de alto, y es bien corpulento. Él camina con la misma moderada y solemne dignidad que uno ve entre los más sobresalientes del Senado de los Estados Unidos. De hecho, él se parece más a un senador que la mayoría de los senadores. Él utiliza los cuellos parados de la era Mordisque oscura, lazos negros como corbata, y una cinta negra larga para sostener sus anteojos. Al estilo de los senadores, los anteojos son de los que se sostienen. Él los utiliza mas para hacer con ellos gestos menores con mucha profundas hidalguía. Su voz pega muy bien con su corpulencia, es profunda y, en ocasiones, retumbante.

 

Con la diferencia, que al Juez Rutherford no se le ve, ocultándose del mundo como ningún senador lo hace. En Detroit él vivió incomunicado en un hotel anónimo. Durante los cuatro días, sus 25,000 seguidores tuvieron solo dos oportunidades de verlo, en la apertura y en el cierre. Él estaba programado para hacer una entrevera presentación. Pero como el calor subió a más de noventa y nueve grados, fue cancelado.

 

Sus asociados son tan reacios a hablar sobre él como, frente a su presencia están de dispuestos.  El movimiento, ellos dicen, no es de hombre sino de Dios, y mientras menos se diga sobre las personalidades mejor es.

 

Uno o dos artículos personales han sido desenterrados. Al parecer hay una Señora Rutherford. También un hijo. Si ellos son testigos, nadie parece estar dispuesto a decirlo.  

 

Un Negocio Influyente 

 

En todo caso, la cantidad de tiempo que Juez Rutherford podría darle a las ocupaciones domésticas, estaría limitado. Sus demás responsabilidades son enormes. Ha escrito diecisiete libros y setenta y siete folletos. Edita la revista La Atalaya, una revista que sale quincenalmente "Anunciando el Reino de Jehová". Escribe la mayoría de las dieciséis páginas de las interpretaciones bíblicas que esta contiene. Él interviene en todas las otras revistas del movimiento. Habla regularmente en la estación radial WBBR, una estación de Brooklyn propiedad de los Testigos. Durante diez años él tuvo un programa radial semanal en más de 200 estaciones. Sus grabaciones discográficas se han usado en 294 estaciones. Para propósitos fonográficos, su voz se ha grabado en 109 discos diferentes. Hasta la guerra, él viajó extensamente. Él se ha dirigido a los testigos reunidos en la mayoría de los treinta y seis países donde ellos están organizados.

 

Además de estas labores pesadas en el lado creativo, él maneja todo el negocio. El negocio de los Testigos de Jehová es algo muy influyente. Su oficina principal de ladrillo-y-mortero son dos edificios modernos, de siete y ocho pisos respectivamente, en Brooklyn. Uno de ellos, tiene una vista agradable hacia el río East River, este es el cuartel donde están las oficinas. Aquí, también, el Juez se aloja.  Alojados allí hay varios cientos de empleados. Ellos, como todos los obreros de los Testigos que están a jornada completa, no son asalariados.  A ellos les proveen lo necesario para lo cotidiano y diez dólares por mes para los incidentes. La parte necesaria se les proporciona principalmente de dos granjas que poseen los Testigos. El segundo edificio alberga la planta de impresión y la fábrica. La corporación posee propiedades en otras partes de los Estados Unidos. Una de éstas es un edificio conveniente, construido en un estilo que podría llamársele la propiedad del musulmán de California Del Sur, localizada en San Diego, se llama Beth-Sarim, ‘Casa de Príncipes’. Actualmente viene siendo la residencia en la Costa Oeste del Juez Rutherford y sus socios. Su antiguo propósito por el cual se construyó para que durara fue para servir como la mansión de los profetas David, Isaías, Ezequiel, Daniel, esto para mencionar sólo unos pocos, cuando ellos retornasen a la tierra. Entonces para evitarles problemas con las cortes, las escrituras están hecha a sus nombres.

 

Hay propiedades en varios países extranjeros. Éstos incluyen establecimientos de imprentas enormes en Gran Bretaña, Suiza y, en Alemania, esto hasta que los Nazis la tomaron.

 

El rendimiento colectivo es astronómico. Desde 1920, según los números oficiales, el movimiento ha producido y ha distribuido un gran total de 309,500,000 libros y folletos. El promedio anual de 15,000,000 está aumentándose. El total para el 1939 fue de 27,000,000.  Además de inglés, esta literatura ha estado impresa en ochenta y ocho idiomas y dialectos.

 

Durante el 1939, 4,500,000 copias de La Atalaya fueron impresas, y  5,000,000 copias de ‘Consolación’ fueron impresas, otra publicación que sale quincenalmente, y  2,000,000 copias de Noticias del Reino.

 

Cuán rápido y en qué cantidad de las palabras del Juez Rutherford se extienden en al extranjero, esto se puede saber por las ventas de sus dos últimas producciones. Su más reciente libro es Salvación. Se publicó en 1939. Dentro de los primeros tres meses habían vendido más de 1,000,000 copias. En la actualidad está redondeándose por la cantidad de 3,000,000. Su último folleto es ‘El Juez Rutherford, Desenmascara La Quinta Columna.  La "columna", cuando usted levanta la cortina, se entiende tratarse de la jerarquía católica romana. Este folleto color níquel de treinta y dos páginas se produjo a finales de junio. Para finales de julio había sido sembrado en buena tierra o pedregosa con la cantidad de 4,000,000 copias.

 

La fábrica de Brooklyn produce otras cosas además de literatura. También produce fonógrafos. El año pasado, poco más o menos de 10,000 fonógrafos se vendieron hechos por los Testigos a diez dólares cada uno. Con cada aparejo, al igual como lo hace los rastrillos de afeitar que traen muestras con navajas, estos traen tres grabaciones de Rutherford con su compra. Más de 30,000 de estas máquinas están en uso actualmente.  En adición, probablemente hay, 1000 camiones de los Testigos con altavoces en los Estados Unidos. Durante el 1939, las oficinas de Brooklyn enviaron por correo 310,000 discos.

 

Este equipo está constantemente renovándose, y nuevos inventos trastos continúan vendiéndose. Uno de los temas sobresaliente en Detroit fue la demostración de un nuevo fonógrafo, construido para conveniencia de los Testigos algo aerodinámico. Era mas compacto y liviano. Dentro, había un espacio para varios discos. Y una "sorpresa" adicional, contenía un compartimiento para una docena de Atalayas y Consolación, y tres libros de Rutherford con una esquina hermética lo suficientemente grande para llevar dos bocadillos. Sólo el Juez Rutherford recibió el aplauso más ruidoso que el demostrador de esta máquina cuando, un sudado Jack Horner, se le encajó su dedo pulgar, pero sacó un bocadillo.

 

En cuanto al lado financiero de este cuadro extenso, muy poco se revela. "Durante los últimos años", indica el anuario, "la declaración detallada del dinero recibido y los pagos no se han publicado, por la razón obvia que el enemigo usaría estos hechos para impedir, si le es posible, la obra de la Sociedad."  Los partidarios, si les pica mucho la curiosidad, pueden hacer su propio examen de los libros. "Pero estos no están abiertos para el enemigo, quien obra contra el Señor y su Reino".

 

Una Entidad Lucrativa  

 

Sin embargo, el negocio, obviamente es lucrativo. Los libros del Juez se venden a veinticinco centavos cada uno; los folletos a cinco centavos. Muchos de ellos se regalan pero no por el publicador. El publicador se lo cobra primero a cada Testigo individual. Entonces los Testigos, cuando ellos dejan un paquete en una casa, toman cualquier cosa que les ofrezcan.  Pero la carga cae sobre aquellos que salen al campo, nunca sobre aquellos en Brooklyn.  

 

Brooklyn, al parecer, se mantiene bien al frente de los alguaciles. Un escritor para el New York Evening Post recientemente tomó unas muestras de los libros de Rutherford y folletos y se los llevó a un publicador de Nueva York. El publicador informó que él podría vender los libros de veinticinco centavos, por once centavos, y los folletos a dos centavos, y todavía podría hacer una ganancia normal en ambos.

 

No parece haber sombra de duda del uso que el Juez Rutherford da a ese dinero que se mantiene en secreto aunque su finalidad es obtenerlo para si.  Alguno de ello indudablemente va para la ayuda de Testigos que son indigentes en el extranjero. Otro se utiliza para hacer promociones. Ocasionalmente, hay un interés a gran escala, en los intereses de dramas con categoría. En 1938, cuando el Juez estaba en Inglaterra, los Testigos alquilaron los servicios de Alberto Hall, contratándolo para que diese sus discursos. Además, ellos contrataron salones en veintitrés ciudades en los Estados Unidos, diez en Canadá, diez en Australia y cuatro en Nueva Zelanda. Todos estos centros se ataron en una cadena radiotelefónica a través de contratos y unos medios muy caros, vía  la Compañía de Teléfono estadounidense y el Telégrafo, y en este mundo improvisado y encadenado más de 100,000 Testigos escucharon al Juez pagado por él. Las diecinueve ciudades dónde estuvieron simultáneamente reuniéndose al mismo tiempo de la convención celebrada en Detroit similarmente se unieron a la cadena.

 

Aritmética bíblica 

 

Aunque Juez Rutherford, en virtud de su estado espiritual, es el amo en este inmenso dominio material, su gobierno, técnicamente, está en las manos de una junta de siete directores. Una elección de la junta se sostiene cada tres años. Siendo que no hay ningún documento indicando el número de miembros en la organización, a este tenor no hay ningún convenio. En las reuniones del reino ningún plato se pasa. Sin embargo, cada Testigo da lo que puede para la obra local y nacional. En las elecciones para la junta de fideicomisarios, todos los testigos cuyos nombres estén registrados en Brooklyn como haber contribuido con diez dólares o más durante el año precedente son elegibles para votar.  

 

La doctrina básica que el Juez Rutherford expone, en el cual su reino creciente descansa y es apoyado por decenas de miles de sus seguidores quienes gustosamente ofrecen sus cabezas para ser rajadas y sus cuerpos mutilados, es la de la Segunda Venida de Cristo.

 

Esa idea no es particularmente nueva entre los teólogos. En formas adaptadas para cada edad, se ha predicado, intermitentemente, en casi cada siglo cristiano desde el tercero o el cuarto. Durante el siglo decimonoveno fue una de las ideas de mudanza, detrás del viaje de los mormones en busca de un lugar indicado para su Sión.  Fue el dogma central de los adventistas. Muchos llamados fundamentalistas en varias iglesias evangélicas lo han predicado. Pero nunca se ha elaborado tan detalladamente como lo ha sido por los Sres. Russell y Rutherford.

 

Para entrar en el laberinto de detalles escritos y explicativos con el cual, poder satisfacer a sus seguidores, ellos estribaron que esta creencia requeriría un orden bien alto de imaginación y no se debería tener poca habilidad en las matemáticas. Matemáticamente, Russell trabajó con las sumas, y Rutherford con la multiplicación. El primero, sumando todas las edades disponibles de los patriarcas, los reinados de los reyes y jueces, y dos fechas del Nuevo Testamento, llegó a la conclusión que el advenimiento realmente había ocurrido en el 1874.  Y que fue un "advenimiento invisible". Rutherford, con un sistema más desviado aun él "explicó" en un libro que ya no se publica, que hizo unas multiplicaciones y obtuvo el año 1914.

 

Sin embargo, Rutherford, fue el más inteligente de los dos.  Russell puso fechas definidas para la "venida".  En cada ocasión sucesiva cuando el evento no se materializaba, él volvía a su lápiz y papel para mostrarles a sus partidarios, quienes estaban un poco estremecidos, que él había calculado mal. Rutherford que arma escándalos y presenta tiempos y sazones. Lo más cercano que él se acerca a dar una fecha lo hace utilizando expresiones como "pronto", "se ha acercado" “no tarda mucho". Pero con respecto al año 1914, allí sí él fue específico.  Hasta ese año el mundo había sido de Satanás y él lo gobernaba. Todo lo que fue hecho por el hombre, desde esa fecha hacia atrás hasta Noé, no era de Dios sino la obra de Satanás. Pero el 1914 introdujo una nueva era. Cristo en ese año retornó invisiblemente a la tierra. Satanás, por primera vez desde el diluvio, había sido desafiado. Innegable, a esta fecha, a él no se ha desalojado. Pero su desahucio "se ha acercado". Hay dos razones por qué él no ha sido derrotado antes de esto. En primer lugar, este "período de transición” le da una oportunidad a aquellos que ya han aprendido la verdad para que la publiquen, para que, en el último cataclismo, nadie tenga la excusa de que a él no se lo advirtieron. La segunda razón, una que seriamente es adelantada por uno de los portavoces de Rutherford, es que: "Jehová está instalando esta fase para asegurarse que en el conflicto final Sus poderes superiores se mostrarán muy grandes y en ventaja contra las huestes de Satanás".  Una vez estos dos propósitos sean cumplidos, entonces el Armagedón (Apocalipsis xvi) que es la batalla final, se luchará.  El Armagedón, debe señalarse, es la batalla de Jehová, no del hombre. Incluso aquellos que han oído y han dado testimonio estarán a su lado solo observando la acción. Pero cuando esto suceda habrá una gran separación (Mateo xxv, 31-34). Aquellos que previamente no se han arrepentido serán destruidos. Y los salvados serán reunidos desde los confines de la tierra (Mateo xxiv, 31). El reino eterno de Jehová se construirá sobre las ruinas (Daniel ii, 44).

 

La Teocracia del Juez  

 

Alrededor de esta doctrina, antes y después, del Armagedón, los Testigos de Jehová están bien ensimismados. Incluso los niños pequeños entre ellos están conscientes del Armagedón. "Nosotros no sabemos cuando vendrá", con mucha astucia ellos me dijeron, "pero debe ser muy pronto".

 

Las razones en la cual la doctrina se sostiene no son del todo en las escrituras. Algunas de ellas son psicológicas. Para muchos Testigos, el mundo real es una carga permanente; un lugar de desigualdades y frustraciones. El Armagedón y la Segunda Venida son la promesa que Jehová cambiará la cara de la moneda para sus beneficios; ya que, para ellos, todas las cosas serán hechas nuevas. Los exaltados de la tierra serán derribados, y ellos, quiénes se han humillado, entonces, ya por fin, serán exaltados.

 

Deliberadamente, o de cualquier otra forma, la literatura del movimiento nunca deja pasar una oportunidad para darle énfasis a la vasija de oro espiritual que está al final del arco iris milenario. Eso, además de muchas Escrituras, estaba detrás del eslogan: "Millones Que Ahora Viven No Morirán Jamás". Esto responde a la arrogancia con la cual el Juez Rutherford asume que, en el día de las ovejas y las cabras, él y sus seguidores serán los primeros, o estarán por allí, entre los escogidos. Esto también, explica, la más recientes doctrinas de la teocracia del Juez.  

  

La teocracia es el producto de las lamentables necesidades de los Testigos, hasta que llegue el Armagedón, ellos tienen que de algún modo llevarse bien con las personas reales en un mundo difícil. La mayoría de las personas y todo el mundo son del diablo-gracias al hecho que él ha reinado desde Noé. Esto incluye a todos los gobiernos y todas sus obras. Desde la escuela que está en la esquina hasta la cúpula del Capitolio, todos estos y sus transacciones son engendros del infierno. Esto también incluye, a todos los negocios. Cubre las religiones organizadas y las iglesias. Con un veneno especial, cubre a la Iglesia católica romana.

 

La tal eliminación al por mayor les deja muy poco territorio a los Testigos para pasar su tiempo y ninguno para llamar algo suyo propio. La teocracia les proporciona algo de este gobierno teocrático. El gobierno teocrático es el estado de Jehová, dentro, pero aparte del mundo, el núcleo del Reino, cuya última supremacía será establecida por la Segunda Venida. Las leyes para este gobierno vienen directas de las Escrituras, pero tienen que ser como son interpretadas por el Juez Rutherford.  A eso, el Testigo le deben no sólo su primera, sino, toda su obediencia. Aunque raros, desencaminados, y fanáticos como puedan ser, cuando ellos dicen obedecer, ellos obedecen. Sus sí, son sí, y sus no, no, sin entremezclarlos con un, quizá ó un pero. 

 

Ya que la única ciudadanía que ellos reconocen está en ‘un país celestial’, ellos no votan ni trabajan en oficinas públicas gubernamentales. Ellos no saludan la bandera. La Escritura que utilizan para eso es Éxodo xx, 4, 5: "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás."  

 

Puesto que las creaciones terrenales de los hombres están totalmente contaminadas, algunos de ellos se niegan a enviar sus niños a las escuelas públicas. Llevan a cabo sólo los negocios que sean necesarios para la supervivencia corporal. Ellos no tendrán nada que ver, ni vínculos, con las obras de las iglesias. 

 

Soldados Sólo del Señor  

 

Entre las cosas de ellos, lo más incomodador sobre sus evasivas es, que estando en la forma en que están se niegan a luchar. Es decir, ellos se niegan a luchar por los poderes de este mundo. Pero en sus propios recintos espirituales, como el Juez Rutherford ha señalado recientemente, ellos no son más pacifistas que lo que el Jehová del Antiguo Testamento era. Ya que para Jehová y su pueblo ellos lucharían, como Jehová lo hizo. Ellos lucharían solo por esto. Alguien recientemente le puso al Juez Rutherford una hipótesis acerca de, si su madre fuese atacada, si él la defendiese. El Juez ya tenía un pasaje (Continúa en la Página 58) (Continuado de la Página 54) de las escrituras en la punta de su lengua: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" él preguntó.

"Porque es todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos", de hecho el Juez dijo: "Quien tenga un hermano, y hermana, y madre en la carne, pero que están en contra de la Teocracia, no significa en lo absoluto que el cristiano esté bajo ninguna obligación de cuidarlos ó, de proteger a cualquiera que sea un antagonista hacia el reino."

 

Es a nombre de estas creencias multicopistas que los Testigos hacen su proselitismo. Todos ellos ponen parte de su tiempo en ello. Aquellos que, debido a sus obligaciones que no pueden dejarlas, y que sólo puede trabajar tiempo parcial se les llama publicadores. A los obreros de jornada completa se les llaman precursores. Se espera que un precursor trabaje no menos de 150 horas cada mes haciendo proselitismo. Los precursores especiales tienen que trabajar no menos de 200 horas. 

 

La técnica usual es mostrar un mapa de una ciudad o una comunidad rural y cubrirla individualmente o en parejas, casa por casa.   

 

La mayoría de los obreros más activos llevan un fonógrafo, se pone listo, con la aguja en mano, antes de que se toque el timbre. El residente del hogar, antes de que él haya tenido oportunidad de volverse, se encuentra con la voz resonante de Juez Rutherford y sus frases no canónicas. Eso, más el elemento de sorpresa, es generalmente mejor que meter un pie dentro de la puerta. Si, oyendo las declamaciones del Juez, el corazón del residente se endurece, entonces el Testigo educadamente se mueve a la próxima puerta. Sin embargo, si remotamente parece que hay una mínima indicación de interés, se le reparte literatura y se le dicen unas palabras de advertencia. Si la recepción es mejor que esa, al jefe de familia se le promete otra visita y su nombre se anota en el cuaderno para "darle seguimiento".

 

El claro celo, devoción y valor de los Testigos en esta faena es bien grande. Es dudoso si cualquier otro americano, exceptúe los carteros, caminan más.  El año pasado, solamente los seguimientos que dieron ascendieron a 1,866,382. Nadie buscando tener un problema podría encontrar fallas con la conducta del Testigo. Ellos hacen calladamente sus negocios y con un buen trato de cortesía. Es sólo cuando sus conciencias guiadas por las Escrituras se les enreda cuando ellos se vuelven de piedra.

 

Eso, últimamente, ha estado sucediendo con una frecuencia creciente. Su invitación a tener problemas generalmente se debe, no a ningunas ofensas personales, sino por lo que ellos predican y lo que ellos se niegan a hacer. En particular, sus ataques a la Iglesia católica han sido algo menos que provocadores de la paz.

 

Con el Apoyo de la Corte Suprema  

 

Esto, de hecho, tuvo un precedente el año pasado en New Haven, Connecticut, cuando fue llevado a la Corte Suprema de los Estados Unidos. Tres Testigos, un padre y sus dos hijos, estaban predicando en la Calle Cassius de esa ciudad, una calle poblada por un 90 por ciento de católicos romanos. Los discos tocados por los tres testigos incluyeron un ataque vicioso contra la Iglesia católica. Dos hombres, ambos católicos quienes lo oyeron le aconsejaron a los Testigos que, si ellos querían mantener sus pellejos intactos, era mejor que se marchasen. Los Testigos llevaron este asunto a la corte. El caso lo perdieron en el tribunal de estancia de New Haven y en la Corte Suprema Estatal.  Sin embargo, la Corte Suprema de los Estados Unidos, revirtió estas decisiones y le dio la razón a los Testigos.  El Sr. Justice Roberts, quien pronunció la declaración que fue unánime, declaró que: "en el dominio de la fe religiosa y las creencias políticas, se levantan marcadas diferencias. En ambos campos los principios de un hombre pueden parecerle erróneos a su vecino. Para persuadir a otros a aceptar su punto de vista, el orador, como nosotros sabemos, puede acudir a veces a las exageraciones, y a la difamación de hombres que han sido o son prominentes en la iglesia, o el estado, e incluso se levantan calumnias. Pero las personas de esta nación han sido ordenadas bajo esa luz histórica que, a pesar de la probabilidad de excesos y abusos, estas libertades son, bien conocidas y esenciales a la opinión ilustrada y la buena conducta por parte de los ciudadanos de una democracia."  

  

La Bandera Arma Escándalos  

 

Otra cosa que involucra a los Testigos a tener frecuentes encontronazos, sean legales o de otros tipos, es su renuencia a no saludar la bandera. Ellos han sido agredidos por patriotas desenfrenados en muchas comunidades desde tan lejos como Del Río, Texas, hasta Kennebunk, Maine. Este asunto ellos también lo llevaron a la Corte Suprema. La Corte, en este caso, sostuvo que las autoridades de las escuelas tienen el derecho a obligar a saludar la bandera. Fortificados por esa decisión, bandas de auto-proclamados patriotas y auto-ungidos espías sinvergüenzas, saboteadores y Quinto Columnistas reduplicaron su persecución contra los Testigos.  

 

Los ataques en Del Río tuvieron lugar dos días después de la decisión sobre la bandera. Del Río está localizado en la frontera mejicana y, indudablemente, es más temeroso que muchas comunidades interiores. De todos modos, cuando los Testigos se aparecieron con folletos y fonógrafos, y se dispusieron hacer sus visitas, "una muchedumbre enfadada de 400 personas", según la versión de Prensa Unida, "escoltaron a tres agentes Nazis a los límites de la ciudad... y se les advirtió que no volviesen... Los tres agentes habían estado distribuyendo literatura Nazi en este pueblo fronterizo mexicano durante tres días. La policía dijo que ayer ellos habían empezado ha obligar las amas de casa a escuchar grabaciones pro-Nazi en fonógrafos y dejaron copias de un folleto titulado 'La Watchtower' el cual tenía una esvástica en la potada."  

 

Hasta qué estado de nerviosismo los nervios del país habían caído puede juzgarse por el hecho de como esta historia fue difundida por el meticuloso periódico New York Times. Cuando la verdad, tardíamente, salió a la luz, el Times y Prensa Unida publicaron una corrección. La verdad fue que la literatura "fascista" que en Del Río se difundió fue que un folleto de los Testigos titulado Fascismo o Libertad, un documento que sólo era violentamente un poco menos anti-fascista que anti-católico. La "esvástica" se trataba de un dibujo pequeño de una pelota y una cadena que estaba enfocado a describir la esclavitud fascista.  

 

A pesar de estos ataques, los Testigos continúan firmemente, todavía predicando, todavía no saludando.  Si se les pregunta específicamente por la bandera, ellos citan a Éxodo e inquieren, con cierta razón, ¿qué es mas falta de respeto a la bandera: el no saludarla, o la violencia ilegal en contra de sus enemigos?

 

Ellos no esperan que se razone sobre eso, aunque sea bueno, ni que se escuche. Pero a ellos particularmente no parece importarles. Los tiempos están culminando. Está escrito que así debe ser. En los postreros días vendrán tiempos peligrosos.  Eso, también, está escrito.  El Armagedón va ha venir a partir de ahí. Después de eso, la gloria. Para que no haya alguna incertidumbre sobre eso, ellos sacan sus Testamentos de su bolsillo y buscan el verso bien-marcado treinta y dos del capítulo doce de San Lucas: "No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino."

 

 

Publicaciones Históricas Relacionadas a los Testigos de Jehová 

 

Volver a Museo del Armagedón  

 

Volver a Español