http://www.catholic-forum.com/members/popestleo/jwhistory.html
Toda la información histórica aquí está acompañada por eslabones solos en inglés para su validación. Debido a lo extenso de los mismos nos sería insostenible traducir todos y cada uno de dichos artículos y eslabones, por lo tanto, sugerimos acuda a los siguientes eslabones donde encontrará publicaciones antiguas originales en español para su beneficio.
http://personal5.iddeo.es/biblos/buscador.htm y http://www.terra.es/personal/purpura5/atalaya.htm
Publicaciones Históricas Relacionada a los Testigos de Jehová
Traducido por David García Claussell de:
Historical Publications Relating to Jehovah’s Witnesses
Eslabones a las Fuentes & Artículos Relacionados a la Historia de la Watchtower
La historia de los Testigos de Jehová, ó Estudiantes de la Biblia, no puede apreciarse apropiadamente sin entender su énfasis en la cronología bíblica. Esto jugó un papel trascendental incluso antes de sus comienzos con Charles Taze Russell como su pastor a principios del 1870. El propio Russell explicó los antecedentes de su movimiento en un artículo titulado: "Por lo Tanto No Pierda Su Confianza" en La Atalaya en inglés de febrero de 1881:
“Mirando atrás al 1871, vemos que muchos en nuestra compañía eran lo que se conocen como segundo adventista, y la luz de las declaraciones que ellos brevemente sostuvieron, fue que habría un segundo advenimiento de Jesús — que él vendría a bendecir e inmortalizar los santos, a juzgar y quemar al mundo y a todos los malvados. Esto, ellos reclamaron que ocurriría en el 1873, porque los 6,000 años desde la creación de Adán se habrían completado entonces.”
Los segundo-adventistas no deben confundirse con los adventistas del séptimo-día. Los segundo-adventistas eran entre otros los herederos espirituales del movimiento Adventista comenzado por William Miller para finales del 1830 y principios del 1840. Una buena apreciación global del movimiento adventista en el decimonoveno siglo puede encontrarse en este artículo de la Enciclopedia Católica. Russell fue influenciado principalmente por tomar parte con aquellos que estaban en la Iglesia adventista cristiana y en la ‘Vida y Unión del Adventismo’. Vea estos eslabones para más sobre estas influencias sobre Russell:
La Familia Adventista El Movimiento Adventista
Los Testigos de Jehová—Un Vástago Adventista & Russellita
La biografía de William Miller – biografía del decimonoveno siglo del hombre que fue el fundador del movimiento adventista.
Evidencia de la Escrituras & Historia para la Segunda Venida de Cristo Aproximadamente en el Años 1843 Las conferencias por William Miller publicadas en el 1842.
En el capítulo VII de la obra anterior, Miller detalló su punto de vista que los “siete tiempos” de Daniel capítulo 4 tenían otro cumplimiento adicional sobre el “pueblo de Dios” y que era un período de “siete tiempos proféticos”, siendo de 2,520 años, desde el año 677 A.C., al 1843 D.C.:
Los “siete tiempos”, en el sueño de Nabucodonosor, se cumplieron en siete años. Nabucodonosor, por su orgullo y arrogancia contra Dios, fue echado entre las bestias del campo, y fue hecho comer hierba como los bueyes, hasta que siete tiempos pasaron sobre él, y hasta que él aprendiese que el Dios Altísimo gobierna sobre los reinos de los hombres, y que pondrá sobre él al que quisiere. Esto siendo cuestión de historia, y como una alegoría o prueba al pueblo de Dios por su orgullo y arrogancia, negándose a ser reformados por Dios, y reclamando tener el poder y su propia voluntad para hacer estas cosas, —ellos, también, como Nabucodonosor, deben ser echados entre las bestias del campo, (significando los reinos del mundo,) hasta que ellos aprendan sobre la soberanía de Dios, y que él, le da sus favores a quien él quiere. Cual, siendo una cuestión de historia, y sólo un ejemplo, se cumplió en siete años; pero esto, siendo una profecía, sólo se cumplirá en siete tiempos proféticos, los que serán 7 tiempos de 360 años que serán 2520 años….
Entonces, si Babilonia era la nación que dispersaría al pueblo de Dios, y esto, que del mismo modo fue en los días de Manasés, pregunto yo, ¿cuándo fue esa cautividad? Yo contesto, en el año 677 antes de Cristo; vea 2ª Cr. xxxiii. 9-13; también vea la cronología bíblica de ese evento; siendo esta la primera cautividad de Judá en Babilonia. Entonces tome los 677 años, que estaban antes de Cristo, de los 2520 años, cual incluyen el total de los “siete tiempos”, ó “siete años”, proféticos, y el resultado será el 1843 después de Cristo; mostrando así cuándo el pueblo de Dios será recogido de entre todas las naciones, y se les dará el reino y las grandezas del reino a los santos del Altísimo; la Babilonia mística será destruida por el resplandor de su venida; y el pecado, y el sufrimiento por el pecado, se terminará para aquellos que buscan su venida.
Diagrama de Cronología por William Miller Los “siete tiempos”, empezaron en el 677 A.C. y corren hasta el 1843 D.C.
Diagrama de Conferencia usado por William Miller. 2,520 años corren desde el 677 A.C., hasta el 1843 A.D. Fotos del diagrama original
Vista de las Profecías y Cronologías Proféticas de los manuscritos por William Miller. El mismo texto en formato PDF véalo aquí
Revistas por Miller:
Las Señales de los Tiempos DJVU reproducciones de las ediciones originales (1840-1841)
El Clamor de Media Noche PDF reproducciones de las ediciones originales (empezando en 1842).
Crítica al Trabajo de Miller por un Ministro Bautista llamado John Dowling, escrito en 1840. El capítulo IV refuta la cronología de Miller de los 2,520 años, indicando que es un “estiramiento de ingeniosidad”. Con un poco de sarcasmo él critica la fecha por Miller del 677 A.C., como que estaba “calculando al revés” para hacer que su cronología le funcionara. Irónicamente, él sugiere que el 606 A.C., habría sido una fecha más apropiada para el principio del período de los 2,520 años, no obstante, él acentúa que esto no le habría servido al propósito de Miller para apoyar sus predicciones para el 1843:
Entonces él busca en su Biblia cronología, y encuentra que en el año 677 A.C., uno de los reyes de Judá, llamado Manasés, fue llevado prisionero a Babilonia. Aquí, entonces, dice el Sr. Miller, debe haber empezado este castigo de los siete tiempos.
Habría respondido a su propósito, indudablemente, mucho mejor, si esta substracción la hubiese sacado del número 606 A.C., la fecha del comienzo de la cautividad de los 70 años de los israelitas en Babilonia; pero las figuras no pueden ceder, y por consiguiente, para que se viera mejor, esta fecha de Manasés cuando fue llevado prisionero se adopta, aunque era una mera cautividad nada más, de un rey individual, y no del pueblo judío, cuando la cautividad Babilónica fue, 71 años después.
¡Ésta precisamente es la fecha que los adventistas más tarde (como Nelson Barbour) adoptaron como el principio de estos 2,520 años!
La idea de un período de tiempo profético de 2,520 años se presentó por diferentes personas en el siglo 19.
Vea este diagrama Parte 1 Parte 2 tomado del libro Los Tiempos de los Gentiles Reconsiderados.
Miller Derrocado ó Un Falso Profeta Confundido --Fascinante crítica contemporánea a William Miller publicada en el 1840. De la Introducción:
El Omnipotente sabiamente ha escondido ese día de nosotros. Que cualquier hombre que esté tentado imprudentemente a levantar el velo, que éste sepa bien la responsabilidad que esto conlleva. Que no piense que él le hace un servicio a Dios aterrando a los más débiles, solo, porque de esta manera, los conduce a la iglesia. Esta forma no era la política de los apóstoles, quienes les advertían a la manada a que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca. Sepan esos clérigos que intencionalmente animan las imposturas de Miller que recuerden bien que la causa de la verdad nunca puede ayudarse con el engaño; y que, si ellos ganan unos convertidos ahora a través de este instrumento, su pérdida en el futuro será mayor que su ganancia. Esa porción de su pared que se ha construido con el mortero no templado de su voluntad mortal, cuando caiga, se llevará consigo a los albañiles más sólidos de su obra, y “será grande la ruina”. Aquellos que son conducidos a la iglesia utilizando miedos infundados se demostrará que esos convertido serán los más afligidos cuando esos miedos sean removidos por la exposición deshonrosa de su profeta. Un triunfo sectario de tres años difícilmente será compensable, debido a la reprobación de sus propias conciencias, y por haber hecho mercadería de hombres con palabras fingidas, o por no haber hablado con cordura. Suponga que Cristo no hubiese resucitado de los muertos; entonces la fe de los apóstoles habría sido en vano; ¿y cómo puede esperarse que aquellos que han abrazado la religión creyendo en las predicciones del Sr. Miller permanecerán firmes en la fe después de que sus imposturas sean expuestas?
El Heraldo de Nueva York, Artículos sobre los Milleritas Noticias contemporáneas del movimiento Milerita ó Millerita.
Portada de la ilustración del rotativo del 2 de marzo de 1943 del New York Tribune (la página de la portada) editada por Horace Greeley
Días de Engaños—Un Pedazo Extraño de la Historia Remembranzas de los Milleritas por Clara Endicott Sears. Capítulo 9 y Capítulo 12 relacionado al envolvimiento de George Storrs con ese movimiento.
Del canal History Channel Fracción de video sobre William Miller y sus herederos espirituales.
Cómo la predicción original del 1843 fue suplantada por las predicciones para el 1844 basado en razones cronológicas y teológicas se explica aquí. El desarrollo de diferentes grupos adventistas después de la “gran desilusión” del 1844 se perfila aquí, y cómo la fecha para el 1844 se reinterpretó por algunos adventistas después de esa desilusión sobre lo que fue, un evento terrenal ya profetizado, a ser un evento celestial e invisible, se explica aquí.
La iglesia adventista cristiana todavía existe hoy. Su posición doctrinal puede encontrarse aquí: Declaración de los Principios de la Iglesia Adventista Cristiana
La Historia del Mensaje Segundo-adventista su Misión, Doctrina y Personas por Isaac Wellcome (1874) en formato djvu. Historia de la iglesia adventista cristiana.
Una de las influencias para el movimiento Millerita y el premilenialismo protestante en el siglo 19 fue el libro La Venida del Mesías en Gloria y Majestad, escrito en el 1811. El autor fue Manuel Lacunza, un Jesuita español quien utilizó el seudónimo de Juan Josafat Ben-Ezra. El libro y sus ideas fueron eventualmente censurados por la iglesia católica pero encontró apoyo entre algunos protestantes, notablemente Edward Irving. Los antecedentes de Irving pueden encontrarse aquí, y la conexión con los Milleritas puede leerse aquí. La traducción de Irving del trabajo de Lacunza está en 2 Volúmenes: Volumen 1 y Volumen 2. Las ideas del sionismo cristiano y un retorno invisible de Cristo para recoger a sus santos pueden atribuírseles a Lacunza e Irving.
Otra influencia era el libro HORAE APOCALYPTICAE por el Rev. E.B. Elliott, publicado en 1844. Discute sobre la cronología, menciona el año 1914 en las páginas 1429 y 1431 como una de “las fechas extremas”. Elliott se enfocó en el año “1865, o cerca de ese” como el tiempo para el retorno de Cristo (vea la página 1421). Aunque no era un adventista, su libro tuvo una real influencia en los protestantes quienes sostenían el premilenialismo. Nelson Barbour reconoció su deuda a Elliott por su comprensión de la cronología en la edición de marzo de 1874 del Clamor de Media Noche, y en, El Heraldo de la Mañana:
La cronología publicada en el “Clamor de Media Noche”, del 1873, es estrictamente la única cronología bíblica desde Adán hasta Ciro, que jamás se haya publicado. —Yo sé cuán comprensiva es esta declaración, y lo que estoy diciendo— no reclamo haber sido el autor, ni incluso el recopilador. Fue defendida por Bowen, luego por Elliott, de Inglaterra, y finalmente por mí.
Libros por los segundos adventistas que influyeron en Charles Russell:
La Verdad Presente o el Alimento al Tiempo Apropiado escrito por Jonas Wendell en el 1870. (Wendell era el predicador adventista a quien Russell le acreditó la restauración de su fe.) En las páginas 35-36, Wendell explica el “error” de Miller y propone el 1873 como el año donde señalaba la cronología:
Todos aquellos que están familiarizado con los puntos de vistas del Padre Miller saben que él finalizó las setenta semanas o 490 años en la crucifixión de Cristo, en el 33 D.C. Aquí descubrimos un error de treinta años: porque ciertamente las setenta semanas no finalizaron en la cruz, sino que se extendieron aproximadamente al tiempo del ejército romano cuando marchaban contra Jerusalén. En una de las conferencias publicadas por William Miller, él dijo: “Que mis enemigos me muestren cualquier otro año en donde todos estos períodos se centrarán, entonces yo admitiré que puedo estar equivocado”. El tiempo ha demostrado lo que sus enemigos no pudieron hacer. Debo confesar que al parecer mío ningún otro año podría encontrarse en donde todos los períodos se centrasen, hasta hace unos pocos meses; y ahora estoy satisfecho que el año 1873 es el año en que los 2300 días [años], y los 1335 días [años], y los años 6000 finalizarán. Ellos se centran en ese año sin mucha algarabía; no hay ningún otro pasaje en las Escrituras que llanamente no concuerde, con su significado literal que alcanza este resultado.
En la página 45 Wendell da la fecha del 1880 como el desenlace para el retorno de Cristo:
“Esta generación” la que vea estas cosas empezar a cumplirse “no pasará, esta generación, hasta que todas estas cosas acontezcan.” De cierto les digo. “El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.” Que esta es la verdadera importación del pasaje, eso está claro en mi mente, por el hecho que los eventos especificados aquí no tomaron parte en la vida de aquellos que le oyeron, pero cuándo, y dónde, tuvo lugar puesto que la “gran tribulación” finalizó. No hay ninguna otra conclusión racional sino que la misma generación que vea las señales de un evento debe vivir para ver el evento que es significado por esas mismas señales. Puesto que una generación es equivalente a cien años (compare Gén. 15:16 con Mt. 24:13), y la primera señal fue el oscurecer del sol en el 1780, esta generación se acabará en el 1880: por consiguiente, podemos esperar la venida de Cristo en las nubes del cielo antes del 1880.
Seis Sermones por George Storrs, Russell escribió artículos para la revista de Storrs El Escrutador de la Biblia
George Storrs, su envolvimiento a principios con William Miller y la predicción del 1844 puede leerse aquí
Una Vindicación del Gobierno de Dios... por George Storrs
Tratados por George Storrs Una nota sobre la mala salud de Storrs aparece en La Atalaya en inglés de enero de 1880
Tratados por George Stetson Russell predicó en el funeral de Stetson: vea La Atalaya en inglés de noviembre de 1879
EVIDENCIAS PARA LA VENIDA DEL SEÑOR EN EL 1873: Ó EL CLAMOR DE MEDIA NOCHE por Nelson Barbour
En las páginas 32 & 33 Barbour explica cómo él se encontró con la cronología que él vendría a aceptar mientras estaba en Londres. Refiriéndose a él mismo en tercera persona, él explica:
Al llegar a Londres, él fue a la biblioteca del Museo Británico, y entre muchas otras obras extensas sobre las profecías, encontró el Horae Apocalypticae de Elliott, que en ese momento, 1860, era un trabajo estándar; cual validaba al año 1866 como el tiempo de la venida del Señor. Allí se encontró la cronología tal y como ahora está aquí en estas páginas, con algunas otras pocas pruebas añadidas. Elliott quien estaba intentando demostrar el fin para el 1866, la había trabajado. Pero los tiempos se le excedieron, y no encontrando ninguna manera posible de acortarle ni un solo año; él cerró con el comentario: “parece excederse por unos años, pero es posible que algún error pueda haber ocurrido entre tantos períodos, sin embargo yo no puedo descubrirlo.”
Después de adoptar la cronología de Elliott, él predijo que el segundo advenimiento ocurriría a solo “unos años” después de la predicción de Elliott. Barbour explicó que hubo una “tardanza” de 30 años desde el 1843 al 1873 haciéndolo un paralelo con el tiempo desde el nacimiento de Cristo hasta el comienzo de su ministerio. (Vea la página 99)
Artículos de Nelson Barbour Cronología en varias revistas adventistas cristianas. En un artículo titulado: “El Tiempo de 1873” el 11 de noviembre de 1873 en la edición de: ‘Tiempos de los Adventistas Cristianos’, Barbour da sus razones para revisar sus predicciones sobre el 1873 para el año 1874:
Pero no obstante con todo esto yo todavía estoy dándole fuerzas a los argumentos para el 1873 con más fe y un mayor celo que nunca antes en la vida, aunque yo no espero al Señor hasta el séptimo mes de 1874.
El Clamor de media Noche y El Heraldo de la Mañana las revistas de marzo de 1874 editadas por N. H. Barbour. Al final de esta edición Barbour explica sus expectativas para el otoño de 1874:
Creo que la “señal del Hijo del hombre en el cielo”, se mostrará este próximo OTOÑO; que, entonces el Evangelio habrá finalizado, y el Espíritu de Dios será retirado, y habrá un reino de terror, cual no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni será.
Creo que el tiempo de aflicción ya empezó, y está en progreso en su estado incipiente, desde el pasado septiembre.
Creo que los seis mil años desde Adán finalizaron en ese momento, y que nosotros estamos ahora “EN EL DÍA DEL SEÑOR”, y a esas pruebas y al Espíritu de Dios les queda solo muy poco de tiempo, para que se cumplan todas jotas profetizadas, y que en unos meses se introducirá la “grande aflicción” en toda su pavorosa realidad, y que éste estado de sucesos continuará así por AÑOS, antes de la edad de la paz, y la gloria milenaria comience.
Creo, en medio de toda esta tribulación, cuando al estremecerse todas las organizaciones políticas y sociales existentes desde su centro, y toda la confianza entre todos los hombres haya desaparecido de la tierra; que Cristo y sus santos organizarán un reino “el cual desmenuzará y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá para siempre.”
Foto de la portada de la revista de Barbour el Herald of the Morning, (Heraldo de la Mañana)
Artículos posteriores en la revista de Barbour Poco después del 1874 Barbour comenzó a creer que Cristo había vuelto en el 1874, pero invisiblemente. Por ejemplo, esta declaración aparece en el Heraldo de la Mañana de julio 1875 (página 28):
Cada lector cuidadoso que haya leído este pliego debe haberse satisfecho con las tradiciones anticuadas, e ideas sueltas las cuales hayan aprendido sobre la manera que Cristo vendría, las que principalmente, son antibíblica; hay, y se obliga haber, un período de tiempo llamado, “los días que vinculan al Hijo del hombre”; en el cual, aunque Él está aquí, el mundo ignora su presencia. De lo contrario, ¿cómo ellos pueden estar “comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento”, y no conocerlo? Porque “como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre.”
En el Heraldo de la Mañana de septiembre de 1875, Barbour explica el desarrollo de su entendimiento sobre la cronología. Menciona al 1914 como la terminación del “tiempo de aflicción”. La “siega” se finaliza en la primavera del 1878, culminando con la recolección de los santos vivos con los santos resucitados para “recibir al Señor en el aire”:
Creo que la tierra [o cosmos] residirá para siempre; pero que las edades, [aionies] estarán pasando continuamente. Creo que nosotros estamos ahora en el fin de la edad del evangelio, y el comienzo de la edad de, o “tiempos de la restauración de todas las cosas”. Que este período de transición se llama el “tiempo de la siega”. Y que empezó en el otoño de 1874, y finalizará en la primavera del 1878; calculada para ser de tres años y medio. Y que los eventos de este tiempo de la siega son, primero la resurrección de los muertos en Cristo; segundo, recoger la cizaña, y atarla en manojos; y tercero y último, la transformación de los santos que estén vivos y la recolección de ellos junto con los resucitados para recibir al Señor en el aire.
Creo que aunque la dispensación del evangelio se acabará en el 1878, los judíos no serán restaurados a la Palestina, hasta el 1881; y que los “tiempos de los gentiles”, es decir, sus siete tiempos proféticos, de 2520, o dos veces 1260 años, lo cuales empezaron cuando Dios puso todo, en las manos de Nabucodonosor, en el 606 A.C.; no finalizan hasta el 1914 D.C.; a 40 años de esto.
Creo que durante estos 40 años, justamente habrá empezado la “grande aflicción, cual no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni será” se cumplirá. Y mientras tanto, el reino de Dios será establecido “el cual desmenuzará y consumirá todos estos reinos [gentiles]”, “mas la piedra que hirió a la imagen, fue hecha un gran monte, que hinchió toda la tierra” e introduce la gloriosa edad milenaria.
Cuando la “siega” haya finalizado, yo creo que este mundo verá los juicios más terribles compuestos de guerras, hambres, pestilencias, y desolación, que jamás haya visto; prevalecerán, hasta que se obtenga un reino universal de terror, de polo a polo: hasta que la vida sea una carga para lo más favorecido; y la muerte seriamente sea deseada.
Artículo del 1879 por Barbour sobre la Pirámide dice que la Gran Pirámide señala al año 1914. Las especulaciones de cómo la piramidología se extendió entre los círculos de los segundo-adventista puede leerse aquí. La información de los antecedentes de Charles Piazzi Smyth y la piramidología entre los seguidores de Russell. Fotos de la obra ‘Nuestra Herencia en la Gran Pirámide’ por Smyth.
C.T. Russell explica cómo en el 1876 él llegó a afiliarse con N.H. Barbour en La Atalaya en inglés del 15 de julio de 1906, de las reimpresiones, la página 3822.
Algunos adventistas cristianos no estaban muy contentos con la predicación de Barbour y Russell de que Cristo había vuelto invisiblemente en el 1874. Del ‘Tiempos de los Adventistas Cristianos’, del 18 de julio de 1877, las Págs. 89-90:
“Un tal N. H. Barbour, que se hace llamar Dr. Barbour, con sus cofrades, J. H. Paton y C. T. Russell, están viajando alrededor del país, yendo por todas partes donde ellos puedan encontrar adventistas, predicándoles que Jesús ha venido en secreto, y que pronto se revelará, mezclando en sus conferencias mucha basura de la “Edad-por-venir”, todo para subvertir a su auditorio. No son endosados por los adventistas, ni por las personas de la “Edad-por-venir”, ni nadie más, pero como tienen algún dinero y unos cuantos simpatizantes ellos probablemente todavía desfilarán por un rato. Han estado en Ohio e Indiana y están listos para dirigir su trabajo hacia el oeste. Hemos sido informados por una fuente creíble que uno de ellos alardeó en la unión Union Mills, Ind., hace pocos días, de que ellos dividirían cada iglesia adventista en la tierra. Nosotros suponemos que no. Toda su obra se trata de hacer proselitismo. El Señor nunca los envió a su misión. No les den lugar alguno, ni se les acerquen, ni les apoyen.”
Según está citado aquí del foro La Sociedad de la Torre del Vigía de Sión—Los años tempranos (Un grupo de discusión en este período temprano en la historia de la Watchtower). Vea también: Precursores del Siglo 19 de los Testigos de Jehová (Un grupo de discusión sobre temas similares). Para algunos antecedentes sobre la teología de la “Edad-por-venir” presentada por Barbour, Paton y Russell, vea la sección la “Controversia de la Edad-por-venir” en este sitio.
Libros de los primeros asociados de Russell:
Los Tres Mundos por Nelson H. Barbour y C.T. Russell, publicado en el 1877. (El libro fue escrito por Barbour y financiado por Russell.) Las páginas 104 a 108 explican que Cristo retornó invisiblemente a la tierra entre el 1874-1875. La página 108 dice que la resurrección de los santos ocurrió en la primavera del 1875. El final de la “cosecha” se esperaba en la primavera del 1878 (páginas 68, 89-93, 124, 125-126, 143). Vea, por ejemplo, esta interpretación del sonar de las “7 trompetas” mencionado en Apocalipsis capítulos 10 y 11, en la página 143:
Con este mensaje el “misterio de Dios será consumado, como él lo anunció a sus siervos los profetas.” Y desde agosto del 1840, hasta la primavera de 1878, ó en 37 años y medio, se consumará esta parte de la obra. Entonces estén pendientes a las “airadas naciones” “Y se han airado las naciones, y tu ira es venida…” (verso 18).
El año 1914 se ve como la conclusión final del “día de su ira”:
…los “tiempos de los gentiles”, se extienden desde el 606 A.C., al 1914 D.C., o cuarenta años allende al 1874. Y el tiempo de tribulación, la conquista,
de las naciones, y los eventos conectados con el día de su ira, tienen sólo un tiempo capaz, durante el balance de estos cuarenta años, para
su cumplimiento. [página 189]
Poco después de la primavera del 1878, C.T. Russell escribió su primer artículo para el Heraldo de la Mañana (julio de 1878). Russell hace referencia a la fallida realización de las expectativas de la traslación de la Iglesia al cielo y explica (basándose en paralelos de cronologías del primer-siglo) que la cosecha durará otros 3½ años —haciendo un total de 7 años— finalizando en el otoño de 1881. El “tiempo de su ira” para el mundo no tendrá su “cumplimiento total” por otros 37 años (1914-1915). Sin embargo, mientras la “cizaña se está quemando”, la cosecha se espera que suceda a finales de la segunda parte de los 3 ½ años, con la traslación de la Iglesia presumiblemente “pronto después de esto”. El texto del artículo siguiente puede encontrarse en la página 10 de esta colección de los escritos por Russell:
Cuando poco después, desde que nuestras expectativas de la traslación fallaron en realizarse, indudablemente todos los que entendieron el fundamento sobre el cual esas esperanzas estaban basadas se sintieron defraudados; No obstante, nosotros ni por un momento nos sentimos derrotados. Nosotros comprendemos que lo que Dios tan llanamente ha declarado alguna vez se tiene que cumplir… ¿EN DÓNDE NOSOTROS ERRAMOS?
Habíamos supuesto que esta recolección se cumpliese en uno de los días del Pentecostés que siguió al ministerio de Cristo; pero vemos ahora que mientras algunos del trigo de esa edad se recogieron allí en el granero, en la dispensación del evangelio, que todavía ésos no eran todo el trigo. No, la recolección del trigo requirió tiempo, y mostraremos que hay tres años y medio compartidos del mismo, prolongado la siega a siete años...
Nuestra siega, como la de ellos, tiene dos tipos de obras especiales.
1º Una separación entre el trigo y la cizaña, al atar la cizaña en manojos.
2º La recolección del trigo, mientras la cizaña se está quemando. Hemos reconocido desde el principio, que la obra de separación de tres años y medio recién finalizó...
Que esta obra se ha sido cumplida en los tres años y medio de la siega que recientemente finalizaron, nosotros lo creemos totalmente, pero como en el caso de ellos, también ahora, hay una “recolección en el granero” a ser hecha, y el modelo nos enseña que requerirá tres años y medio para esta parte de la obra de la siega; pero recuerden que esto no está poniendo un tiempo para la traslación, la traslación no ha de ocurrir hasta que todos se recojan, y cuánto tiempo después será, nosotros no lo sabemos, pero presumiblemente pronto después de esto. Pero, alguno puede decir, yo pensé que la recolección “en el granero” era la traslación.
También todos nosotros lo creíamos, y eso fue un error; supusimos que la separación tomó tres años y medio, y el recogido un momento. Encontramos ahora que la recolección aquí, como en el final de la edad judía, se toma tres años y medio; y sabemos que la “recolección en el granero” no es ninguna traslación, sino la obra que le precede. La traslación, o la transformación de los vivos, (1ª Co. 15:51) es la obra del Espíritu (Fil. 3:21)...
LA CIZAÑA SE ESTÁN QUEMANDO.
¿Qué es esto? Hemos visto que hay un gran tiempo de aflicción que vienen sobre el mundo, y que ya ha comenzado, pero está a unos treinta y siete años en el futuro para que se cumpla totalmente; pero mientras esta aflicción sobre el mundo se expresa mediante la figura del fuego, no obstante debe ser un fuego diferente de este que quema la cizaña, ya que la cizaña no es el mundo. No, “el campo es el mundo”, “la cizaña son los hijos del malo”. Ellos son unos hipócritas“lobos vestidos de ovejas” pretendiendo ser trigo. Durante estos tres años y medio nosotros esperamos (Mt. 13:41-42), que sea cumplido.
Por lo tanto anticipamos un quemar terrible de la cizaña, y un chamuscar de todo el trigo, que aún no ha sido separado de ellos.
Para el próximo año, el desacuerdo entre C.T. Russell y N.H. Barbour sobre la naturaleza de la expiación de Cristo los llevó a su separación. Russell empezó a publicar la revista La Torre del Vigía de Sión y El Heraldo de la Presencia de Cristo en Julio de 1879. Para el 1881, Russell estaba informando que Barbour había cambiado sus puntos de vistas y que éste no estaba enseñando que Cristo había vuelto invisiblemente en el 1874. (Vea La Atalaya en inglés de febrero de 1881, reimpresiones Pág. 188). Barbour continuó publicando El Heraldo de la Mañana durante varios años.
La Aurora del Día por John H. Paton, publicado en el 1880. Al 1914 se le vio como la conclusión de “los tiempos del fin”. La página 73 declara:
El tiempo exacto cuando la resurrección de los muertos, o la traslación de la iglesia viviente sea debido, no pretendemos saberlo, pero pensamos que tenemos buenas razones para creer que habrán tenido lugar antes de que hayan expirado “los tiempos del fin”, o antes del 1914.
En un artículo en La Atalaya en inglés de abril de 1880 Russell explica su punto de vista sobre el papel de Miller y otros adventistas en lo que él sentía era el cumplimiento de las profecías bíblicas. William Miller se menciona específicamente y a Nelson Barbour se le reconoce (el autor del “Clamor de Media Noche”) pero no se nombra. (La edición completa de La Atalaya en inglés de abril de 1880 puede leerse aquí.) En ese artículo, Russell explica cómo él no escuchó el “Clamor de Media Noche” del retorno invisible de Cristo hasta el 1876:
El escritor, entre los muchos otros ahora interesados, estaba profundamente dormido, en la ignorancia profunda del clamor, etc., hasta el 1876, al despertarse él aderezó su lámpara (porque todavía era muy temprano en la mañana.) Le mostró claramente que el Novio había venido y que él estaba viviendo en “los días del Hijo del Hombre”. [Reimpresiones Pág. 87]
Russell reconoció el papel que habían jugado Wendell, Stetson, Storrs, Paton y Barbour, en un artículo en La Atalaya de mayo de 1890 titulada: “Recolegido de la Mies y el Cernido”.
Escritos por Charles Taze Russell:
Primeros Escritos de Charles Taze Russell antes de que él empezara la revista La Torre del Vigía en inglés. En las páginas 3 & 4 del Bible Examiner (Escrutador de la Biblia) de octubre de 1876 (publicado por George Storrs) Russell explica que para el 1914 los “Gobiernos Gentiles se habrán desmenuzado” y los judíos y “Jerusalén será liberada para siempre”. El “escape de la Iglesia” o la “toma por Cristo de Su Novia” se ve como que ocurre previamente, como “uno de los primeros actos en el Juicio”.
El Objeto y Manera del Retorno de Nuestro Señor 1877
El Objeto y Manera del Retorno de Nuestro Señor reproducción y en otro formato.
Alimento Para Cristianos Pensadores 1881
Los primeros puntos de vistas de Russell sobre la cronología bíblica (y las fechas 1874, 1878, 1881 y 1914) son explicados en los artículos "Una Piedra de Tropiezo" y "Por cuánto tiempo, Oh Señor" en La Atalaya en inglés de enero de 1881. En La Atalaya en inglés del, 1º de febrero de 1881 (página 5) se indica que el “cambio” a la gloria celestial se esperaba en el otoño de 1881:
Ahora hemos
llegado más cercanos al tiempo cuando
NUESTRO CAMBIO PARECE DEBIDO
(Nosotros no sabemos el día u hora, pero lo esperamos en el 1881, posiblemente cerca del otoño, dónde los paralelos muestran el favor a Sión consumado y el fin seguro, la puerta para el casamiento ya cerrada, y el llamado para ser parte de la novia de Cristo, cesado.)
Pero, también vea "El Año 1881" y "La Puerta Estaba Cerrada" en La Atalaya en inglés de Mayo y Octubre de 1881 dónde a esto aunque con menos realce se dice que el 2 de octubre de 1881 marca el tiempo cuando el llamado para ser parte de la “Novia de Cristo” finalizó.
Russell afirmó que la segunda venida de Cristo ocurrió en el otoño de 1874 y que el “Día del Señor” se extiende desde el 1874 hasta el 1914. Vea La Atalaya en inglés de mayo de 1881. El artículo completo puede leerse en inglés aquí.
Foto de la revista Watch Tower (La Atalaya en inglés; llamada antes en español La Torre del Vigía) de junio del 1886.
Pueden verse las expectativas posteriores de Russell para el 1914 en éstas reproducciones del The Time is At Hand, (El Tiempo se ha Acercado), cual él primero publicó en el 1889. Éstas reproducciones de la edición del 1907 son de: Las páginas 76-77 y Las páginas 78-79
Russell explicó en La Atalaya en inglés del 15 de julio de 1894 (página 226) en un artículo titulado: “¿Se Podrá Demorar hasta el 1914?” que el 1914 sería el fin del “tiempo de angustia”. Y en cuanto a la cronología, él creyó, que eran las “fechas de Dios” y “no nuestras”:
Ahora, en vista de los recientes problemas laborales y la amenazante anarquía, nuestros lectores están escribiendo para saber si no sería posible que hubiera un error con la fecha del 1914. Ellos dicen que no ven cómo las condiciones presentes pueden durar tanto tiempo bajo tal tensión.
No vemos ninguna razón para cambiar las cifras calculadas —aún si
quisiéramos no podríamos hacerlo. Nosotros creemos que éstas son fechas de
Dios, no nuestras. Pero recuerden que la fecha del 1914 no es la fecha del comienzo
sino la fecha del final del tiempo de angustia. (El énfasis aquí es
suyo)
Los puntos de vista más desarrollados de Russell sobre la escatología y cronología pueden encontrarse en el Estudio IX del Vol. 3 de Estudios en las Escrituras, particularmente en las páginas 305 a 308. Allí él enlaza el movimiento de los adventistas de William Miller junto a la Segunda Venida de Cristo en el 1874, y al fin de los tiempos de los gentiles en el 1914. Russell creyó que Cristo había resucitado los santos en el 1878 como seres espirituales para estar con él en la tierra un tiempo durante la cosecha. Él esperaba que “pronto” aquellos santos quienes estaban vivos sobre la tierra se “cambiarían a la misma semejanza gloriosa”:
Tras nosotros se encuentran todos los hitos proféticos que apuntan a este tiempo como el período más maravilloso de toda la historia del mundo. Ellos nos han mostrado que desde el 1873 hemos estado viviendo en el séptimo milenio; que el arrendamiento del dominio gentil, “los tiempos de los gentiles”, expirará en el año 1914; y el advenimiento de aquel cuyo es el derecho de tomar el dominio establecido en el 1874. Esto ha mostrado que en los días de estos reyes gentiles, antes de que su arriendo de poder expire, el Dios del cielo preparará un Reino, y la preparación de ese Reino realmente ha estado ya en marcha desde el año 1878; que allí la resurrección de todos los muertos en Cristo tuvo lugar; y por consiguiente, desde esa fecha, no sólo nuestro Señor y Cabeza ha estado presente invisiblemente en el mundo, sino todos estos santos mensajeros también han estado con él. Y observen, aún más, esta fecha de la resurrección de los muertos en Cristo es un paralelo de la fecha de la resurrección de la Cabeza del cuerpo. La resurrección de nuestro Señor ocurrió tres años y medio después de su advenimiento como el Mesías, en el 29 A. D.; y la resurrección de su cuerpo, la Iglesia, la que ya nosotros hemos visto que fue en el año 1878, tres años y medio después de su segundo advenimiento, en octubre de 1874.
Las profecías también indican la manera del retorno de nuestro Señor, puesto que, aunque él está presente, no debemos esperar, ya sea verlo ni a los santos resucitados, quienes están ahora según su semejanza, excepto con el ojo de la fe — la fe en la “palabra profética más segura”; aunque nosotros hemos aprendido que aquellos que ahora constituyen “los pies de Cristo” pronto también se cambiarán a esa misma semejanza gloriosa. Ellos entonces serán seres espirituales, como él, Cristo, y como todos los santos resucitados que están ahora con él, porque le veremos como él es. (1ª Juan 3:2.)…
Hemos marcado, también, las fechas fijadas que el Profeta Daniel nos llama la atención. Los 2,300 días apuntan al 1846 como el tiempo cuando el santuario de Dios se limpiará de las manchas de los errores y los comienzos del Papado; y hemos visto la limpieza lograda allí. Hemos visto el cumplimiento de los 1,260 días, ó un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo del poder del Papado para perseguir, y el comienzo allí, en 1799, de los tiempos del fin. Hemos visto cómo los 1,290 días marcaron el principio de la comprensión de los misterios de las profecías en el año 1829, culminando en el gran movimiento del 1844 conocido como el movimiento del segundo-adventismo, cuando, según la predicción del Señor, las vírgenes prudentes fueron adelante a encontrarse al Novio, treinta años antes de su venida real. Hemos visto el cumplimiento predicho del quedarse atrás; y durante quince años el clamor de media noche, “¡He aquí, el Novio!” ya se ha exclamado. Hemos marcado con deleite especial los 1,335 días, señalando, como ellos lo hacen, al 1874 como la fecha exacta del retorno de nuestro Señor; y nosotros desde ese tiempo hemos experimentado la misma beatitud prometida — a través de las más claras desenvolturas de los misterios maravillosos del plan divino.
Pues hemos visto la gran obra de la cosecha, en su tiempo designado y orden, empezando en el otoño del año 1874, de forma gradual y silenciosa, pero rápidamente, progresando. Hemos marcado el atar y empacar de la cizaña, y la recolección del trigo. Y qué bendición y alegría nos llega con la convicción que desde el verano del 1878, cuando el Rey tomó su gran poder y comenzó su reino por razón de la resurrección de aquellos que durmieron en Jesús, ya no es necesario que sus miembros deban “dormir” y tengan que esperar por la gloria, sino que en cada momento que se finaliza su curso por la muerte es el momento del cambio “jubiloso” a la perfección completa de una naturaleza divina y a su semejanza. Efectivamente, “bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor”. Ellos descansan de sus labores, pero sus obras continúan; porque la obra en el otro lado del velo es la misma obra en la cual todos los vencedores están comprometidos en este lado del velo; sólo que, con aquellos que han entrado en la gloria de la naturaleza divina, la obra ya no es laboriosa, y ya no cuesta fatiga y sacrificio.
En adición a todo esto, vemos los principios del retorno del favor divino a la Israel carnal ya manifestándose, al comenzar un removido de su ceguera y perjuicios contra Cristo Jesús, en la apertura a de la tierra prometida y su expulsión de otras tierras, y también en la devolución de productividad de la propia Palestina. Solamente estas señales exteriores, aparte de todas las fechas proféticas y los tiempos, serían fuerte evidencia que estamos viviendo en el cierre de la edad establecida para la selección de la Iglesia o la clase del Reino, debido a la convicción positiva de las Escrituras que su ceguedad y condición de separación sólo continuaría hasta que los miembros del cuerpo de Cristo se hayan seleccionado.
Fotos tempranas de C.T. Russell Fotos de Charles y Maria Russell Fotos Posteriores de C.T. Russell Fotos de Russell en sus últimos años
C.T. Russell Fotos y Galería de Película incluyen porciones de videos del Foto-drama de la Creación
El Tabernáculo y Sus Enseñanzas Suplemento para La Atalaya en inglés de febrero de 1882 (no fueron incluida en sus reimpresiones de la Watchtower)
El índice de las publicaciones de la Watchtower para antes del 1920 de reexamine.org
Comparaciones de Diferentes Ediciones de los Estudios en las Escrituras vea debajo:
El texto en estas ediciones de los volúmenes Studies in the Scriptures (“Estudios en las Escrituras”) es de la edición del 1916, en inglés.
Estudios en las Escrituras – en formato PDF
Estudios en las Escrituras – mejor vista en Internet Explorer.
Estudios en las Escrituras – tienen un banco de datos para investigar
Volúmenes individuales:
El Plan Divino de las Edades Volumen 1
Algunas citas que se relacionan al libro el “Plan Divino”
Reproducción del “Mapa de las Edades”
Reproducción del Volumen 1—edición de 1908
El Tiempo se ha Acercado Volumen 2
Reproducción del Volumen 2—edición de 1917
Venga a nos tu Reino Volumen 3
La sección del Vol. 3 sobre la Gran Pirámide
Reproducción del Volumen 3—edición de1919
Reproducción del Venga a nos tu Reino
La Batalla de Armagedón Volumen 4
Reproducción del Volumen 4—edición 1915
La Propiciación Entre Dios y los Hombres Volumen 5
Reproducción del Volumen 5—edición de 1915
La Nueva Creación Volumen 6
Reproducción del Volumen 6—edición de 1924
(La resurrección de los “muertos en Cristo” a una vida celestial en el año 1878 se menciona en la página 663.)
Reproducción de Sombras del Tabernáculo—edición de 1915
Foto-drama de la Creación Videos del Foto-drama
Sermones del Pastor Russell publicado por la Sociedad Watchtower después de la muerte de Russell
Sermones del Pastor Russell —PDF
Lo que dijo el Pastor Russell “Libro de Preguntas”
Lo que escribió el Pastor Russell, Publicación Mensual Por Vía Terrestre
Obras por el C.T. Russell en Línea
Obras por el C.T. Russell en Línea un banco de datos investigable
Dos debates orales clásico:
Russell vs. Eaton (Metodista episcopal)
Russell vs. White (Discípulos de Cristo)
Más escritos de Russell pueden encontrarse en Cerniduras de la Cosecha Cerniduras de la Cosecha—Vol. 2 y Cerniduras de la Cosecha—Vol. 3
Convención Disertada del Pastor Russell 1906-1916
Comentarios Bíblicos Expandidos Comentario sobre la Biblia de las escrituras de Russell—PDF
Comentarios Bíblicos Expandidos De otra fuente con eslabones a los comentarios.
El Mensajero de Laodicea Una biografía de C.T. Russell (reproducida en versión PDF)
El Mensajero de Laodicea en versión html
El Mensajero de Laodicea folleto pequeño con fotos de Russell
Vea esta foto de la lápida de Russell y esta foto de la pirámide de su tumba.
La Pirámide en la tumba de Charles Russell
Biografía de Charles Taze Russell —escrita por J. F. Rutherford La biografía—versión PDF
Reproducida de La Atalaya en inglés del 1º de diciembre de 1916 página 356 página 357 página 358 página 359
Cuan firmemente los Estudiantes de la Biblia se apegaban a las cronologías publicadas puede verse en un artículo titulado: “Una Carta de un Padre a Su Hijo” en La Atalaya en inglés del 1º de septiembre de 1908. Russell, como editor de la revista La Torre del Vigía, publicó una carta escrita por un padre anónimo que era Estudiante de la Biblia a su hijo todavía un bebé. La carta debería ser abierta por este hijo al cumplir sus 10 años en el 1916:
A MI QUERIDO HIJO AMADO:--
Ha estado en mi corazón durante algún tiempo considerable escribirte una carta, para que esta sea abierta en tu décimo cumpleaños, __________, de 1916, es un esfuerzo para expresarte algo del sentimiento amoroso y tierno que tengo hacia ti, y señalarte, para tu eterno gozo y seguridad, ciertos principios que espero recibas en un corazón bueno y honrado. Por fin una oportunidad favorable ha llegado, y como mi último mensaje para ti te ruego que pongas atención a todo lo que esta carta contiene.
[Él le explica por qué Mamá y Papá se han ido:]
Yo sé que cuando esta carta sea leída, tu papá y mamá, se habrán ido de las escenas terrenales para siempre, y entonces el gran tiempo de aflicción, “cual no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni será”, ya no será una cuestión de profecía, sino de historia.
[Mamá y Papá se habrán “cambiado de las condiciones terrenales a las celestiales”:]
El tiempo cuando el sufrimiento finalizará está ahora muy cercano, por lo tanto lo que sigue, si nosotros hemos demostrado lo suficiente ser fieles al Señor, que el tiempo está cercano cuando nosotros compartiremos con él la gloria que sigue. Esto significa que muy pronto será verdad lo de nosotros, como es verdad lo del Señor que nosotros seremos cambiados de las condiciones terrenales a las celestiales, y el mundo no nos verá más, para siempre.
[Este Padre está preocupado por el futuro de su hijo sobre esta tierra después del “tiempo de angustia”:]
Ahora entro a la esencia especial de esta carta. Las Escrituras indican que en el año 1915, el año antes que esta carta sea leída, Abraham, Isaac, Jacob, David, Isaías, Daniel, y todos los santos profetas y patriarcas desde Abel hasta Juan el Bautista, habrán sido resucitados de entre los muertos y estarán a cargo de la fase terrenal del Reino del Señor, con sus oficinas principales situadas en Jerusalén. La Palabra del Señor también parece indicar que esta verdad, y el hecho que haya habido un cambio de dispensación, posiblemente no pueda creerse generalmente hasta el año 1918. Te estoy escribiendo para que no seas uno de esos que estarán equivocados sobre este punto, y para que entiendas que, cuando esta carta se lea, el poner en orden y enderezar los asuntos terrenales estarán en progreso desde Jerusalén, en las manos de los Santos Antiguos.
[Este Padre también tiene esperanzas que su hijo pueda cualificar para ser reunido después con su Mamá y Papá en “las cortes celestiales”:]
En adición a esto deseo brindarte una esperanza que me siento justificado a mencionarte. Hay algunas Escrituras que muestran, que después del cierre de la edad milenaria, a los Santos Antiguos posiblemente se les pueda dar honores celestiales y sitúes, y hay alguna razón para creer que, tú como un hijo de padres consagrados, posiblemente puedas ser contado entre los Santos Antiguos si enseguida haces una completa consagración en tu corazón con el Señor. Si entiendo correctamente este asunto, tú ahora ocupas una relación diferente con nuestro Padre celestial que los demás niños, hasta el tiempo cuando hayas alcanzado tus años de responsabilidad, y espero que aprovecharás esta relación especial para que te acerques al Señor y a su obra tanto como te sea posible hacerlo...
Si es la voluntad del Padre permitir que puedas ser contado entre los Santos Antiguos, puedes estar seguro, querido hijo, que unos amorosos padre y madre te saludarán en las cortes celestiales con alegría incalculable, pero en todo caso, puedes estar seguro que nosotros siempre estaremos pendientes de tu curso con profundo afecto, haciendo todo lo que podamos para ayudarte a llevar a cabo tus buenas resoluciones, y esperando al final verte lograr obtener la perfección en la vida eterna, bajo las condiciones felices que serán obtenidas en las edades doradas por venir, después de que el último enemigo se ha destruido. Con tierno amor,
Tu dedicado padre,
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Los siguientes libros se circularon entre los Estudiantes de la Biblia (como entonces eran conocidos los Testigos de Jehová) durante la era de Russell:
El Diaglotón Enfático El interlineal griego del Nuevo Testamento por el cristodelfiano Benjamin Wilson
El Maná Celestial Diario libro de registro de los cumpleaños
Himnos de la Aurora del Milenio Un himnario
Los Pasajes de la Gran Pirámide —Volumen 1 por John y Morton Edgar Fotos por los Edgars
Los Pasajes de la Gran Pirámide —Volumen 2 por John y Morton Edgar
La Salvación del Hombre Desde el Punto de Vista de un Abogado J.F. Rutherford su primero libro escrito en 1909
Una Gran Batalla en los Cielos Eclesiásticos J.F. Rutherford’s la defensa de C.T. Russell (1915) Versión PDF (fotocopia)
Elogio a C.T. Russell por Rutherford La Atalaya en inglés de diciembre de 1916
Reimpresiones de La Atalaya en inglés: La Torre del Vigía de Sión y El Heraldo de la
En el 1920, la Sociedad Watchtower reimprimió todas sus ediciones pasadas de la revista Watchtower (La Atalaya en inglés) desde el 1879 al 1919. Este juego se publicó en 7 volúmenes, y se le llamó en inglés Reimpresiones de la Watchtower. Todas estas ediciones de la revista Watchtower (La Atalaya en inglés) desde el 1879 al 1919 están disponibles en línea:
Reimpresiones de la Watchtower en línea del 1879-1916 Amplios datos con cada eslabón del artículo separados.
Reimpresiones de la Watchtower en línea del 1879-1916 Cada sección tiene eslabón a este índice.
Reimpresiones de la Watchtower en línea del 1879-1916 Incluye datos investigables
Reimpresiones de La Atalaya en inglés del 1900-1909 (Reproducción del original en formato PDF)
Archivos en formato PDF de cada edición también están disponibles. Ellos cubren el período editado por Charles T. Russell empezando con la edición de julio de 1879 y concluyendo con la edición de diciembre de 1916. (En algunos meses, ellos, combinaron ediciones, omitieron otras, esto debido al la salida de los volúmenes de la Aurora del Milenio o Estudios de las Escrituras.)
1879: +++++++++++++++++++++++++++++ Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1880: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1881: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio-Agosto Septiembre Octubre-Noviembre Diciembre
1882: Enero-Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre-Noviembre Diciembre
1883: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1884: Enero Febrero Marzo Abril-Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1885: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio-Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1886: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre ++++++++++++++++
1887: ++++ Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1888: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre-Noviembre Diciembre
1889: Enero-Febrero Marzo ++++++++ Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre ++++++++
1890: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre ++++++++
1891: Enero Febrero Marzo Abril Mayo ++++ Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1892: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1893: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1894: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
1895: Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre